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Así vimos a los blanquiazules

Redacción Deporpress | El Tenerife ha recuperado el tono previo a la pandemia a lo grande. Tres triunfos consecutivos que le permiten, con el asalto a la cancha del líder, aparcar prácticamente el objetivo a la permanencia para luchar por el billete de la ilusión. Los blanquiazules volvieron a practicar una puesta en escena sobria, eficiente y donde se sintieron como pez en el agua, influenciado también por la pronta expulsión de José Mari. Así vimos a los blanquiazules.

Ortolá: Buena mano al principio en un disparo ajustado de Jurado. De resto, no tuvo exceso trabajo frente a un Cádiz que se vio limitado por la expulsión, pero resolvió con eficacia lo que llegó (1).

Luis Pérez: Otro gran partido del lateral utrerano. Petróleo infinito por su carril, donde ató en seco a Jurado y se prodigó con regularidad en ataque frente al dominio blanquiazul. Se entiende a la perfección con Moore (2).

Lluís López: Se ha asentado con buen pie en la titularidad. 270 minutos seguidos donde no ha dejado fisuras. Hoy, formó de nuevo una pareja junto a Sipcic donde se echó el candado a la portería blanquiazul. Serio, atento en el juego aéreo y con fluidez en la salida en raso (2).

Sipcic: El serbio sigue con un pico de regularidad alto. Se ha asentado bien en el eje junto a Lluís López. Los errores de concentración o despistes –salvo una entrega fallida que terminó en córner- parece que empiezan a ser recuerdos del pasado (2).

Álex Muñoz: Otro de los jugadores multiusos de Baraja. Apenas comete errores. Seguro en el costado, aireado con el balón y con confianza en cada decisión que toma. Uno de los grandes fichajes del año en clave blanquiazul. Polivalencia pura y valor de futuro. Pudo abrir la lata en el juego aéreo, pero se la sacaron bajo palos (2).

Aitor Sanz: El pulmón blanquiazul. El trabajo silencioso del madrileño nunca falla. Con superioridad numérica, los tinerfeños no sufrieron en la sala de máquinas, resolviendo con nota las acometidas gaditanas (2).

Milla: Otra vez, inconmensurable. Cómodo en todas las facetas, con confianza y en un estado de forma privilegiado pese a la carga de partidos. Dio velocidad al juego, cortó en defensa y se incorporó con inteligencia, filtrando incluso buenos pases (3).

Moore: Se ha adaptado como un guante al ‘doble lateral’ de Rubén Baraja. Cómodo por delante de Luis Pérez, con quien se asocia bien y aprovecha su capacidad para poner buenos centros al área: hoy, otro que acabó en gol y alguno que estuvo cerca. Incluso, se topó con el palo (3).

Lasure: Penalizado por un juego blanquiazul volcado hacia la banda derecha. Pasó desapercibido como extremo con balón, pero se vio impulsado por la corriente positiva del equipo para no desentonar, aunque se le echó más en falta (1).

Bermejo: Baraja lo utilizó en el enganche, pero no terminó de estar entonado. Estuvo un pelín más desacertado que sus compañeros, donde no terminó de romper líneas de pase ni generó el desequilibrio deseado. Tuvo la sentencia, pero la puntería se lo negó (1).

Dani Gómez: Un incordio para cualquier defensa. El exceso de individualismo en ocasiones lo neutraliza con una calidad innata. Siempre rápido y peligroso al espacio, pero también de dulce dentro del área. Doblete pescando un área el área chica y un giro de cabeza perfecto para sentenciarlo (3).

Joselu: Aire fresco, con una entrega siempre irrenunciable. Apareció menos en ataque (1).

Miérez: Vio amarilla nada más entrar, pero ofreció entrega, frescura y desahogo en las transiciones ofensivas. Se jugó varias jugadas personales de donde sacó petróleo, desgastando a un Cádiz agotado. Incluso, estuvo cerca de mojar (1).

Nahuel: Un cuarto de hora donde entró en un escenario favorable para él: velocidad para romper con espacios. Se entregó y tuvo varias llegadas de peligro, pero terminó decidiendo mal en el último pase o definición (1).

Undabarrena: Entró ya en el descuento. Sin tiempo para entrar en valoraciones (-).