Aleix Valero | Pedro Martín es ejemplo claro de lo que fue cuajar una buena temporada en el Mirandés para levantar el interés de numerosos equipos y acabar firmando por el Tenerife.
Corría el curso 2014/15 y, después de ser titular indiscutible con apenas 23 años con los de Anduva y marcar nueve goles, acabaría en el representativo, que ya lo quiso firmar antes, en la 11/12, cuando militaba en el filial del Atlético de Madrid y después de estrellar tres balones en el larguero en el Heliodoro, como confiesa el propio protagonista en esta entrevista en Deporpress.
Martín, ahora en el Nástic de Tarragona, llegó en un momento delicado, y Raúl Agné apenas duraría 11 jornadas en el banquillo antes de que llegará José Luis Martí. Fue precisamente en el debut del balear (2-0 al líder Alavés), cuando marcó su único tanto con el Tenerife.
Había llegado ese verano y en el de invierno salió del club para bajar a Segunda B con el filial del Celta, paso ‘obligado’ antes de retornar al Mirandés, rival de los insulares este miércoles. Como ahora relata el exblanquiazul, el club no le dejó entonces volver al equipo donde explotó, y así evitar que reforzara a un rival de la misma categoría.
Fue en el Celta B donde coincidió con una de las principales amenazas de los de Rubén Baraja: Marcos André. Pedro Martín ya intuía entonces el potencial de un delantero llamado a tener una gran trayectoria, y eso que en Vigo coincidió además con Borja Iglesias, destacado futbolista de Primera División.
Aleix Valero: ¿Se enfrentan el miércoles dos de sus equipos más especiales?
Pedro Martín: Sí. Guardo muy buenos recuerdos de los dos, aunque es verdad que estuve dos años en el Mirandés y en el Tenerife seis meses, pero tengo mucho aprecio a la isla. Tuve un año (9 goles) en el Mirandés que ha sido de mis mejores años en Segunda, me fue bien. En el Tenerife yo estaba muy bien, ¿quién dice que no podría haberle dado la vuelta a la situación si me hubiera quedado? Se dieron las cosas como se dieron pero le deseo la máxima suerte y estuve encantado en la ciudad.
AV: ¿Y qué pasó, porque estaba jugando algunos partidos, 13 partidos en la primera vuelta y la acabó en el filial del Celta de Vigo?
PM: Así es. Me quise ir porque no jugaba y me quedaba un año de contrato. Llegué del Mirandés y me quería volver en esa época, pero el club no me dejó volver y reforzar a un rival. No me quedó más remedio que bajar a Segunda B, y en cuanto terminé los seis meses en el Celta B sí que pude volver a Miranda.
AV: ¿Justo brilló en el Mirandés y esa temporada fue en la que el Tenerife se fijó en usted para contratarlo?
PM: Sí. Tenía 23 años, el Mirandés tenía un equipazo y salió rodado, es de los años que más he disfrutado del fútbol. Se fijaron en mí equipos grandes, de los buenos de Segunda, y elegí al Tenerife.
AV: Pero luego aquí solo pudo marcar un gol, al Alavés, y justo en el debut de Martí que llegó para sustituir a Raúl Agné.
PM: Sí, justo a ese Alavés que subió a Primera División.
AV: ¿Cómo está viendo la trayectoria de sus exequipos?
PM: Sigo los resultados aunque no veo muchos partidos. Me centro en los rivales contra los que tengo que jugar, pero el Mirandés está muy bien. Para no decantarme por ninguno, que empaten y todos queden contentos.
AV: Tiene mucho gol el Mirandés.
PM: Marcos André fue compañero mío en el Celta B, tenía 18 o 19 años nada más. Ya se veía que era muy buen delantero. En aquel Celta coincidí con él, Borja Iglesias y Adri Cuevas que ahora está en el Sabadell. A Marco André se le intuía que era un portento físico, ahora ha explotado otras virtudes, es muy buen delantero.
AV: ¿Recuerda lo que es jugar en el Heliodoro con el público a favor y también como rival?
PM: Es muy complicado jugar en la isla como visitante. Cuando juegas de local notas que al rival le cuesta, sobre todo los últimos 20 minutos, atacan como en oleadas
AV: Usted no ganó nunca al Tenerife cuando se enfrentó contra él, en seis ocasiones, cinco en el Heliodoro
PM: Nunca. De hecho recuerdo un partido que fui con el Atlético de Madrid B (temporada 2011/12; quedó empate a cero) tras el que el Tenerife quiso llevarme directamente. Estrellé el balón en el larguero tres veces en ese partido en el Heliodoro, es muy difícil ganar allí. Recuerdo otra visita en el que caímos 1-0 y se nos lesionó Urko Vera. En la segunda vuelta empatamos en Anduva a uno, yo le di la asistencia a Urko. Estaba el campo embarrado y llovía, me acuerdo muy bien. Quiero que el Tenerife se salve y no pase por ningún problema, lo quiero mucho, y si el Mirandés juega el play off sería genial, pero no me quiero mojar. Que empaten, y que luego los dos ganen todos sus partidos.