Redacción Deporpress | No tuvo incidencia final sobre el resultado, pero un penalti señalado por Iglesias Villanueva, y corregido posteriormente por el propio colegiado tras ser advertido por el VAR, pudo cambiar el resultado de un partido que terminó llevándose el CD Tenerife.
Las repeticiones mostraron que, efectivamente, Jordi Figueras tenía las manos pegadas al cuerpo y no pudo retirarlas para no cometer la infracción, por lo que el Tenerife se quedó sin pena máxima, algo por lo que fue cuestionado Rubén Baraja al terminar el partido, sobre todo por el hecho de que algunas acciones son revisadas y otras no, teniendo los insulares un historial de acciones en los que el VAR no les ha beneficiado.
«He comentado la jugada con el árbitro», reconoció el preparador. «Me dice que le da en la mano pero que no hace el gesto de cortar la jugada. El VAR lo ha visto así y no entro a valorarlo. Hay disyuntiva en la toma de decisiones pero es involuntaria. Las situaciones son tan cambiantes…que no podemos entrar en nada más. Pudimos ponernos 0-2 y pasamos 5-6 minutos en el que nos pudieron hacer daño», expuso.