Redacción Deporpress| El Iberostar Tenerife intentará corregir este viernes, ante el Baskonia, los errores mostrados en el primer partido de la Fase Final de la Liga ACB. El Unicaja de Málaga derrotó con claridad a los aurinegros.
El escolta Gabriel Lundberg admitió, durante su comparecencia virtual ante los medios de comunicación de este jueves, que «no rendimos a nuestro mejor nivel. El Málaga jugó con un nivel muy físico, con mucha energía e intensidad. Nos hicieron el partido muy duro y, además, tuvieron mucho acierto en el tiro durante la primera parte», relató.
El jugador danés apuesta por «mejorar en los detalles en los que fallamos de cara al próximo partido. Ahora solo toca construir y pensar que, para tener una oportunidad real de meternos en semifinales, hay que ganar este viernes. Tenemos la ilusión de ganar esta competición y estamos concentrados en eso», dijo sin eludir el objetivo de avanzar a la próxima fase pese al revés ante los andaluces.
A juicio de Lundberg, «tuvimos muchos problemas en el ámbito defensivo ante el Unicaja. No estuvimos tan concentrados como queríamos. Por eso, la clave ante el Baskonia va a estar en la defensa. Sabemos que, si cometemos un error, van a castigarnos. Tenemos un rival muy duro, igual que el Málaga, en cuanto a su juego. Ahora vamos a intentar encontrar la manera de ganarles. Si queremos superarlos, tendremos que hacer un buen trabajo».
El escolta danés insistió en la faceta defensiva como el principal punto a mejorar de cara al choque ante los vascos. «Estamos enfocados en mejorar esos detalles. Debemos intentar que sus tiradores no estén cómodos para que no nos vuelva a suceder lo mismo que contra el Unicaja, que lo metió casi todo en la primera parte«.
Dentro de ese capítulo, Lundberg subrayó en la importancia de asegurar el rebote «ya que el Baskonia es un equipo muy físico y con jugadores muy grandes. Debemos cerrar nuestro rebote defensivo mejor que ante Unicaja para no darles segundas opciones. Y tratar de complicarles los tiros todo lo que podamos. Deben sentirse incómodos».
Por último, cuestionado sobre la experiencia de jugar un partido sin público, el jugador del Iberostar Tenerife restó trascendencia y aseguró que «jugamos en una cancha neutral, así que todos los equipos estamos iguales. Sentí que era un partido casi normal porque no había aficionados. Eso te choca un poco al principio pero luego, cuando ya te metes en el juego, te olvidas de todo. Jugar sin público es como un entrenamiento, pero hay mucha más intensidad y energía. Además, hay árbitros. Así que se nota que estás compitiendo», concluyó.