Redacción Deporpress| El jefe del servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica de Hospiten Rambla, Antonio Hernández Lecuona, estuvo este viernes en nuestros #DirectosDeporpress para analizar los posibles riesgos que puede tener la realización de actividad física después del largo periodo de confinamiento domiciliario por el coronavirus (COVID-19).
El doctor Hernández Lecuona insiste en que la vuelta a la normalidad «se ha notado porque, aproximadamente, un 30% de las personas que nos han visitado en la consulta ha sido por sobrecargas. La gente bajó el ritmo durante el confinamiento y han vuelto a hacer deporte, pero se excedieron en el ritmo. Luego hay gente que también hizo ejercicio inadecuado en su domicilio, pero esos han sido menos».
El traumatólogo de Hospiten recuerda que la cabeza «retiene la memoria de lo que hacíamos antes, pero el músculo no. El músculo se atrofia, pierde fuerza y luego hay que ir poco a poco con ellos para que no aparezcan las lesiones«. En este sentido, agrega que el cuerpo humano «gana músculo progresivamente, pero lo pierde de una manera mucho más rápida. Con la musculatura, primero se pierde el tono y luego la masa. Por eso, para alcanzar el objetivo que queremos hay que ir de manera muy progresiva si se quiere readaptar el músculo. Las articulaciones necesitan un periodo de adaptación porque una cosa es hacer bicicleta estática en casa y otra muy distinta salir a la calle a correr», advierte.
También Hernández Lecuona quiso desterrar algunos mitos erróneos y precisa que «las agujetas duelen en los músculos, pero no en las articulaciones. Hay gente que lo confunde y por eso agrava sus lesiones. El dolor de la articulación es lo que hace que el músculo se atrofie».
Del mismo modo, el doctor se muestra partidario de que la gente sepa seleccionar bien en qué deporte iniciarse o cuál es el más adecuado según su morfología física, su edad y su peso. «Hay deportes como la natación o la bicicleta donde el sobrepeso se nota menos, pero al caminar o correr sí que se nota una barbaridad. Ganar 4 o 5 kilos más puede ser una gran diferencia a la hora de tener un dolor o no tenerlo. El mejor deporte de la gente que tiene esos kilos de más es la natación porque es el que genera menos lesiones«.
«A veces –prosigue Hernández Lecuona– hace falta más un preparador físico que un traumatólogo o un cardiólogo. Las pequeñas lesiones persistentes, como las relacionadas con la artrosis o las tendinopatías, se pueden despertar si se realiza un ejercicio inadecuado a ciertas edades. Especialmente a partir de los 40 y hasta por encima de los 60 años. En primer lugar hay que tener sentido común. El dolor, al fin y al cabo, se inventó como un sistema de protección y no para sufrir. Hay que hacerle caso y, ante la duda, consultar con un profesional, con un fisioterapeuta o con un traumatólogo», concluyó.
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