Nuha Pestano | Del baúl de los recuerdos vamos a sacar a otro de los grandes equipos de la isla tinerfeña, en este caso, del norte: la UD Orotava. Uno de los equipos fundadores de la Tercera División Canaria y de los que más temporadas ha estado en ella (21, todas de manera consecutiva). Su gran época sin duda fue durante la década de los 90, dentro de la cual conquistaron varias Copas Heliodoro, un campeonato de Tercera División y seis promociones de ascenso a Segunda B. Con la llegada del nuevo siglo, los norteños pasaron de ser subcampeones en la 99/00 para irse al abismo de la Preferente en la campaña siguiente 00/01 y no volver a estar entre los mejores del archipiélago hasta la fecha. A día de hoy, puede darnos la impresión que es un conjunto habitual de la Interinsular de Tenerife-El Hierro-La Gomera, ya que la ha disputado en 16 de 17 ocasiones posibles en los ultimos 17 años. Pero la realidad es que siempre fue uno de esos clubes importantes del grupo 12 de Tercera.
El inicio de la década de los 90 en Los Cuartos se podría tachar de glorioso, exceptuando la temporada 90/91 en la que quedaron en el puesto 16. La primera gran temporada fue la 91/92, donde acabaron en tercer lugar y se hicieron con la Copa Heliodoro, además de disputar sus primeros play-off a la categoría de bronce en los que saldría victorioso el Mensajero. Todo esto con Nolito Sánchez en los banquillos. A continuación, vino un cuarto puesto acompañado -de nuevo con otra Copa Heliodoro- en la 92/93, al igual que de un play-off a Segunda B donde no conseguirían obtener premio, ya que esta vez fueron sus vecinos del Realejos quienes se llevaron el gato al agua. Tras dos buenos torneos llegó la efeméride del Orotava: la obtención del primer y único título de liga en la 93/94. Un campeonato doméstico que estuvo marcado por la tremenda igualdad que caracterizaba las ligas de antaño, y es que la UD Orotaba fue campeón con 54 puntos, algo completamente imposible a día de hoy. En lo que sí se destapó ese conjunto fue en la faceta goleadora, anotando un total de 99 goles, una auténtica barbaridad (uno de los mejores registros goleadores hasta la fecha). Tampoco fue su año en los play-off y perdió una nueva oportunidad de gloria. Con el sabor amargo de la derrota entre sus labios, siguieron rearmándose y compitiendo como lo venían haciendo; en la campaña posterior, repetirían lugar entre los tres primeros clasificados, ocupando la tercera posición. Nuevamente fueron apelados del sueño de la Segunda B al no ser capaces de salir primeros en la liguilla frente a Saludeños, Estrella y Gáldar, pero acabaron la temporada celebrando otra nueva edición de la Copa Heliodoro.
Después de estos años célebres en la Villa de la Orotava, vinieron tres temporadas de tránsito en las que se tuvieron que conformarse con mantener la categoría terminando en mitad de tabla. Una vez llegados a la 98/99, los blancos volverían a dar síntomas de lo que fueron en la primera parte de los 90, puesto que se alzarían con el subcampeonato en liga regular tras el filial de la UD Las Palmas, de nuevo con Nolito Sánchez como entrenador. En los play-off finalizaron terceros ( y evidentemente tampoco cosecharon éxito). La temporada siguiente es el último gran recuerdo que tienen los aficionados en Los Cuartos. Esta vez, su míster fue Cristóbal Marrero, aunque el éxito fue el mismo. Un nuevo subcampeonato tras acabar otra vez por detrás del segundo equipo amarillo haría saltar las expectativas en los playoff por última vez. Al final concluyeron en último lugar dicha fase y jamás volverían a estar tan cerca de ese logro.
La temporada siguiente en la 00/01 sería la del debacle, consumándose el descenso en la última jornada, tras empatar a uno ante el Corralejo. Una victoria en tierras majoreras le habría dado la salvación, ya que se quedó a tan solo un punto (41) de un Carrizal (que incluso perdió 2-0 ante el Victoria de Tazacorte) de mantener la categoría. A partir de aquí, han estado condenados al desierto de la Preferente hasta el día de hoy. Cabe destacar dos notables temporadas en esta categoría. La primera fue en la 2011-2012, cuando lograron acabar cuartos a un punto del tercero (Lauburu), dos del segundo (UD Gomera) y tres del primero (Raqui San Isidro); y la segunda fue en la 2016/17, al terminar terceros tras el Icodense de David Alonso y Atlético Unión Guimar de Adonay Martín. Asimismo, el último gran trofeo de este club no fue el subcampeonato de la 99/00, sino la décima Copa Heliodoro que se apuntó en la 2009/10, además del campeonato de la Primera Regional de la temporada 2005-06, cuando descendió desde Preferente al quedar en decimoctava posición.
Es cierto que llevan años intentando formar grandes plantillas que puedan alcanzar cotas más altas de las que han conseguido, pero nunca han terminado de funcionar del todo por una u otra razón. Pero aún más cierto es que los «copos» fueron grandes, en otro tiempo sí, pero durante un periódo bastante largo. No sabemos lo que nos depararán en un futuro, pero el destino les debe un ascenso a la Segunda «B» después de tantos intentos.