Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Con 20 años, el destino llevó a Víctor García a las Islas Canarias. El Tenerife se hacía en libertad con sus servicios para reforzar su filial blanquiazul. Pronto demostró que la Tercera División se le quedaba pequeña, dando el salto junto a otros futbolistas de la base -como Omar Perdomo- para luchar por una costosa permanencia bajo las directrices de Álvaro Cervera. Sumó nueve partidos, debutando como profesional y marcando un gol vital en el Heliodoro frente al Real Valladolid. Dos cesiones después significaron su final como jugador en propiedad blanquiazul. Ahora, el de Requena aspira a su regreso al fútbol profesional con el afán de quedarse. Convertido en uno de los grandes pilares de la categoría de bronce y de un histórico como el Castellón, se encuentra ante una oportunidad única de asaltar la Segunda División.
Dani Cerdeña: ¿Cómo ha sido la vuelta al trabajo? ¿Ha costado asimilar la nueva realidad bajo un protocolo estricto?
Víctor García: Se hizo un poco pesada la cuarentena, privados de hacer lo que más no gusta. Ahora, nos estamos adaptando lentamente al protocolo y medidas requeridas para cumplir con las normas sanitarias. Pero me he sentido bien porque he intentado estar parado el menor tiempo posible.
DC: Campeones del grupo tercero en Segunda B. Y con doble oportunidad en caso de fallar a la primera. ¿Ilusionado con devolver a un histórico a Segunda B?
VG: Estamos con muchas ganas porque hemos trabajado duro durante toda la temporada. Tenemos ese objetivo mucho más cerca.
DC: Se habla mucho sobre la viabilidad de jugar ese playoff exprés, con fechas cerradas para julio. ¿Cree que será una realidad su disputa en una sede única?
VG: Sinceramente, no tengo ni idea. No soy experto en cuestiones de Sanidad, además de que cada día se dice una cosa diferente. Poco a poco parece que mejora con la desescalada, así que nosotros debemos estar centrados de cara a esos playoffs. Si se dan, tenemos que estar preparados.
DC: Han sido años donde ha cambiado de club cada curso. ¿Espera encontrar su sitio definitivo en Castalia?
VG: Me he encontrado a gusto. Tenemos un grupo buenísimo. Ha funcionado todo perfectamente.
DC: Pasó por la cantera blanquiazul, con buenos números. Fue la antesala hacia el primer equipo. ¿Cómo recuerda ese estreno como profesional de blanquiazul?
VG: Debuté en Segunda como blanquiazul frente al Alcorcón, pero la primera vez como titular fue ante el Betis en el Benito Villamarín. Ambas las recuerdo con una ilusión enorme. Fue una experiencia inolvidable.
DC: Un mes después, marcó su primer gol en Segunda: contragolpe para dar tres puntos importantes al Tenerife en su camino a la permanencia.
VG: Era una etapa complicada. El equipo estaba sufriendo, pero los chicos de la cantera subimos para aportar nuestro granito de arena. Ayudar al Tenerife marcando en el Heliodoro, delante de la afición, fue bastante bonito.
DC: Luego salió cedido al filial del Nástic. Y al año siguiente, en propiedad al Badalona. ¿No se dieron los condicionantes para su continuidad?
VG: El año que me fui cedido no salió bien a nivel individual ni colectivo. Supongo que desde Tenerife tuvieron dudas, así que se decidió una separación de nuestros caminos.
DC: La edad y los minutos acumulados aportan madurez. Aquí se le recuerda como extremo, pero su juego ha evolucionado hacia la polivalencia, convirtiéndose en este curso en uno de los laterales más regulares de la categoría. ¿Dónde se siente más cómodo?
VG: Me siento cómodo de lateral. Desde mi etapa en el Badalona, jugaba de carrilero. Ya el año pasado fue más de lateral; y este año ha sido entero. La adaptación ha sido positiva. Me encuentro bastante contento en ese sentido.
DC: ¿Se ve preparado para dar ese salto definitivo hacia el fútbol profesional?
VG: Es un paso grande, pero creo que estoy en el momento ideal para conseguirlo.