Redacción Deporpress | La Liga emitía una circular de forma interna, en los últimos días, donde informaba de que se convertiría en la agencia de distribución oficial de contenidos en la vuelta al trabajo de los entrenamientos de los clubes de Primera y Segunda. Una medida que ha levantado ampollas en cuanto a la paralización del regreso de los fotógrafos deportivos independientes o asociados a los medios de comunicación hasta nueva orden.
Una decisión que no ha sentado nada bien al gremio, especialmente por crear un precedente bajo el pretexto del coronavirus donde temen que conviertan esta excepción en una regla. Y que, por otro lado, dificulta la vuelta al ruedo de muchos profesionales de material gráfico a sus quehaceres cotidianos como forma de ganarse la vida, con especial hincapié en una amplia mayoría que ejercen sus funciones laborales como autónomos.
La sección de prensa y medios de comunicación de Madrid ha alzado la voz en defensa de los derechos del sector gráfico de la prensa deportiva, resaltando que se deja fuera del mercado a dichos profesionales y la organización se hace con el monopolio. Asimismo, en el comunicado, exigen “un replanteamiento de esta decisión que permita el acceso de los gráficos a las instalaciones para desarrollar su valor informativa, y contribuir a mantener los puestos de trabajo del periodismo deportivo”.
Mientras tanto, la voluntad del Consejo Superior de Deportes (CSD) es que los medios de comunicación puedan cumplir con la labor informativa cuando se reanude la competición, quedando a expensas de una reunión con los clubes para establecer un protocolo si las directrices de Sanidad dan el visto bueno. Dentro de ese protocolo para la vuelta a los estadios en las once jornadas restantes, se estudiará hasta el más mínimo detalle en las condiciones de acceso, incluso planteando la posibilidad de que los informadores pasen el test.
La página 14 del protocolo sanitario para el deporte, elaborado por el CSD, establece que “no se admitirá la presencia de medios de comunicación en las zonas de entrenamiento. No obstante, los clubes, federaciones y otras entidades podrán disponer de mecanismos de toma de imágenes y de difusión de las mismas, con fines deportivos, informativos y comerciales. El personal que esté involucrado en la obtención de estos recursos audiovisuales estará sometido a los mismos controles que el resto del personal técnico y auxiliar».