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Armiche Vega, desde Bielorrusia: «Aquí no hay otra cosa que normalidad»

Redacción Deporpress | Armiche Vega es un canario que cumple su tercerea temporada en Bielorrusia, concretamente ejerciendo de preparador físico en el Dinamo de Brest.

La Liga del este de Europa es de las pocas a nivel mundial que no han parado su competición a pesar de la pandemia del coronavirus y atendió este jueves en nuestros #DirectosDeporpress a los seguidores del fútbol, para explicar exactamente cómo es la situación particular de aquel país y su experiencia de vida.

Situación en Bielorrusia.- “Aquí no hay otra cosa que normalidad. Aquí puedes hacer de todo, ir de tiendas, tomarte un café en una cafetería o comer en un restaurante. Cuando empezó el confinamiento en la Unión Europa (Bielorrusia no forma parte) cerraron fronteras. Aquí no las cerraron pero quedamos aislados por los países colindantes. Hubo un momento de nada de circulación, pero ahora podemos pasar a Polonia con un pasaporte polaco o no te permiten entrar, y hacer allí una cuarentena. En Brest hacemos frontera con Polonia, estoy a cinco minutos en coche, Minsk está en el centro del país. Aquí el coronavirus ha sido problemático más en el centro y en la otra punta del país, fronteriza con Rusia”.

Reacción de la población.- “Tenemos Chernóbil a 20-25 minutos y se ha vuelto a poner de moda. En aquel momento parte de la nube tóxica cubrió Bielorrusia. Aquí vemos menos gente en la calle ahora y algunos se ponen mascarillas o guantes, cada persona es libre de hacerlo. Si el Gobierno no ha tomado medidas drásticas quiero pensar que es porque controlan la situación. Mi nivel de ruso no me da para seguir las noticias en directo, pero hay países nórdicos que tampoco llevan un confinamiento y apelan a la responsabilidad individual. La OMS mandó un grupo a revisar la situación aquí porque los contagiados detectados eran bajos. Es verdad que el número ha ido subiendo, pero no de manera exagerada como en Italia o España, que se han visto desbordados”.

Su día a día.- “No salgo tanto como antes, me quedo más en casa y cuando tienes un día ‘raro’ desconfías y te separas más de lo normal, pero supongo que nos pasa a todos. Pero mi día a día aquí no ha cambiado”.

La Liga en su país.- “La Liga no ha parado. Esta es la primera temporada que se vendieron los derechos de televisión a Rusia y Ucrania. Al ser una de las pocas Ligas que no han parado ha sido un gran negocio para la Federación de aquí, porque hay países como Croacia e Israel que acaban de comprarlos también-. A los jugadores se les hacen controles durante la semana y antes de los partidos. Al público se le toma la temperatura antes de entrar. El fútbol es de los aficionados y no hay nada más bonito que ir a tu estadio a animar a tu equipo. El público es libre de ir o no. Hay sectores más fanáticos que querían parar la Liga pero no lo han conseguido y ahora están volviendo. Ahora se nota que la gente empieza a volver a los estadios, tienen más confianza, aunque acudan con guantes o mascarillas. Estamos en la final de Copa, jugaremos contra el Bate Borisov y podríamos hacer triplete. Nuestro inicio en Liga ha sido irregular, pero hemos encadenando varias victorias y estamos cerca del primero, hay tiempo para escalar posiciones”.

España en la distancia.- “Estoy lejos de la familia y de los amigos, es algo complicado. Canarias está más tranquila precisamente por las características de insularidad”.

Un canario en Bielorrusia.- “El fútbol te puede cambiar de un día para otro. Hacía vida normal en Gran Canaria, jugaba al fútbol pero se terminó mi carrera, que no fue muy larga. Soy preparador físico y un entrenador que me conocía tuvo la oportunidad de ir a Omán, en el sur de Arabia Saudí. Fuimos allí, a la Primera División. No me esperaba esa opción, pero no me lo pensé mucho. Allí estuvimos cinco meses, por problemas de salud el entrenador tuvo que pasar por quirófano y volvimos a España. Tuve la opción de quedarme en Omán, pero con la incertidumbre de no conocer al nuevo entrenador y me vine con él. A los dos meses me surgió una entrevista con la posibilidad de entrenar en Bielorrusia y ya voy para mi tercer año. Al final o te adaptas o no vales. La experiencia en Omán me sirvió de mucho, sobre todo a nivel personal por el choque cultural. ”.

Su futuro.- “Termino contrato en junio y estoy abierto a otras opciones (América y Asia). No tengo miedo al cambio si el trato es serio y responsable. Cuando sales fuera lo haces sin nada, solo con dos o tres maletas. Tienen que darte un mínimo de garantías para elaborar tu trabajo. No he tenido problemas en Omán ni en Bielorrusia, pueden surgir problemas empresariales, pero yo estaría encantado. Aquí se vive bien, estoy adaptado, lo peor son los meses de frío. Estaos negociando la renovación porque me han ofrecido dos años más, pero todavía no tenemos nada claro, la disposición de ambas partes es buena”.

El fútbol en España.- “He leído y escuchado poco de la vuelta al fútbol. Ha habido un confinamiento muy largo, excesivo para lo que es el deporte, más largo que unas vacaciones de verano, que suelen ser de 20-25 días, se han duplicado. Esto lleva a un desentrenamiento, aunque el profesional trabaje en casa no sirve porque pierdes la especificidad del fútbol. Uso viven en apartamentos, otros en casa con jardín…, son diferentes situaciones para una misma plantilla. Me parece muy bien lo de entrenar de manera individual y luego en grupos, el cuerpo tiene que adquirir dinámicas, tonificación, golpeo de balón. Son muchas situaciones, y para jugar dentro de 2-3 semanas me parece una locura, no va a dar tiempo a que los jugadores y cuerpos técnicos dispongan de todas las herramientas y las pongan en práctica para evitar lesiones. Deberían permitir más cambios, usar los tiempos muertos para hidratación, utilizar geles u otras cosas. Es una situación compleja, el riesgo de lesión es alto”.