Redacción Deporpress | El Open de Australia, uno de los Grand Slams del tenis, podría demorarse más de la cuenta: hasta 2022. Si su próxima edición para 2021 se contemplaba a puerta cerrada, ahora estaría sobre la mesa otra serie de escenarios que son más pesimistas.
Craig Tiley, CEO de Tennis Australia y director del torneo, comentó durante esta semana los diferentes frentes abiertos dentro del calendario, incluyendo los más catastróficos. «Ser los primeros en reanudar la competición es uno de los escenarios que manejamos. Otro escenario es regresar sin público, como la AFL y la NRL. Otro escenario es jugar en otra época del año potencialmente y el último escenario sería el peor: que no haya Open hasta 2022. Tenemos que prepararnos para todo», confesó al diario The Age.
Su punto a favor es que ha sido el único Gram Slam que ha podido celebrarse en el actual curso, lo que le permite conservar cierto rédico económico de cara a la próxima edición. «Debemos construir un modelo financiero para todos los escenarios posibles. La buena noticia es que celebramos el torneo este año, así que tenemos algo de ‘cash’, pero eso se agota rápidamente si no tenemos ingresos», explicó Craig. El CEO puntualizó que la organización cuenta con un seguro antipandemias, aunque finaliza el próximo mes de julio. «Después de Wimbledon, probablemente éramos una de las pocas organizaciones deportivas que teníamos un seguro antipandémico. Teníamos seguro completo y seguro de pandemia. Pero en julio de este año expira. Pero ahora estamos en conversaciones con la misma aseguradora para el futuro».