Dani Cerdeña | El pívot grancanario mantiene la rutina física para no perder la forma. Fran Guerra atiende a Deporpress para explicarnos cómo lleva el confinamiento, donde confiesa que echa de menos estar en contacto con el balón y los compañeros. Sin embargo, aprovecha este parón para cumplir con una de las asignaturas pendientes de todo deportista de élite: pasar más tiempo con la familia. Sobre el futuro de la competición, comparte un prisma más negativo: «Tengo la sensación de que la liga va a acabarse».
Dani Cerdeña: ¿Cómo está sobrellevando el mes de cuarentena y cómo es su día a día?
Fran Guerra: Se hace un poco difícil: no tocar balón, sin estar con los compañeros… Luego, cuando leo por redes sociales o en las noticias de que hay altas probabilidades de que la competición no se reanude, me pone triste. Competiremos en septiembre con la Champions, pero estar tantos meses parado sería difícil para nosotros. Echamos de menos el baloncesto. Lo positivo es que aprovecho estos días en mi casa de Tenerife para pasar los días con mi hija y mujer, ya que durante el año es difícil estar con ellos, debido a los viajes con el equipo. Para los que tenemos familias en casa es complicado, así que aprovechamos para pasar tiempo con mi hija, quien crece a marchas forzadas y cada día aprende cosas nuevas. En cuanto a tema físico, hacemos las rutinas que nos manda el preparador físico a través de una aplicación para móviles. Al fin y al cabo, estamos en un piso donde uno no puede hacer grandes cosas.
DC: El otro día escuchaba decir a un deportista que le costaba mucho conciliar el sueño por las noches, debido a que la falta de actividad a alto nivel a la que estaba acostumbrado se había roto. Y no llegaba cansado por las noches. ¿Le sucede algo parecido en este u otro tipo de hábito diario?
FG: Todo lo contrario. En casa, siempre tengo actividad con mi hija. Sí es cierto que lo he escuchado en compañeros de equipo, así como en otros deportistas, pero a mí particularmente no me ha afectado. Pero es verdad que pasas de un día a día de plena actividad, entrenando y saliendo a la calle, a estar cerrado en una casa. Me levanto todos los días donde juego con mi hija, hago todas mis tareas físicas y de la casa junto a mi pareja… Estoy activo, así que cuando llega la noche, solo quiero duchar a mi hija, cenar y dormir con ellas (ríe).
DC: Pese a las rutinas físicas marcadas por el preparador, ¿la falta de competición afecta sobremanera al estado de forma?
FG: Se nota bastante. En el día a día, percibes que tu cuerpo necesita salir a la calle para coger aire. Si no lo haces, te encuentras inadaptado a la situación. Tarde o temprano, tendremos que volver, así que buscamos estar en la mejor forma posible para cuando llegue ese momento.
DC: ¿Ha salido a la calle para hacer alguna compra, pasear a una mascota o alguna necesidad de dicha índole?
FG: Si tenemos que ir al supermercado, me turno con mi pareja para que nos dé el aire. Con mi hija, de vez en cuando saco la basura con ella debajo de mi casa, aunque no debería hacerlo, pero me pide por qué no salimos a la calle y la saca ese pequeño momento. Es difícil para todos.
DC: Casi 300 minutos entre ACB y BCL en su etapa con mayor protagonismo en la élite. ¿Satisfecho con lo acumulado o esperaba más?
FG: Contento por la posibilidad que me ha dado el entrenador. Estoy satisfecho, pero en ciertas ocasiones espero más. Es lo que toca vivir, aunque es cierto que es el año con mayor protagonismo que he tenido en ACB. Gracias a ello, soy feliz. Toca seguir adaptándome para dar más de mí mismo.
DC: Se habla de que la ACB podría aterrizar en Canarias como conclusión. ¿Cómo ve esta opción?
FG: Creo que es inviable. Veo imposible que se jueguen unos playoffs. Tengo la sensación de que la liga va a cancelarse. La curva está bajando, pero al fin y al cabo no está del todo controlado. La salud de las personas prevalece, así que si bien no es una opción descartada, lo veo imposible.
DC: En caso de que se diese, sería una ventaja en cuestión de desplazamientos.
FG: Si se da el caso, la jugaremos para intentar ganar el máximo de partidos. Pero la situación es crítica, así que no soy optimista.
DC: Si tuviera que estirarse tanto la competición para terminarla, ¿sería partidario de hacer una excepción en este verano recortando días de vacaciones?
FG: La liga está parada, no cancelada. De este modo, es un tema que no se ha hablado con club ni agentes. Veremos cómo se desarrolla.
DC: La BCL se ha aplazado finalmente hasta octubre con una final a ocho. ¿Cómo valora la decisión?
FG: Tiene una vertiente positiva porque no se acaba y siguen los equipos clasificados en la lucha por el título, pero también negativo porque las plantillas sufrirán cambios, lo que provocará que una parte de ellos que han peleado por ganarla no se encuentren en esa final a ocho.