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Las confesiones de Bruno González

Redacción Deporpress | El central tinerfeño, Bruno González, concedió una videoconferencia en el canal oficial de Youtube de su actual club: el Levante UD. El futbolista se sinceró sobre la situación y contó que venía de una situación difícil por la falta de minutos en el Getafe.

Confinamiento.- «Ahora mismo me encuentro bien. Solo queda respetar las directrices y quedarse en casa. Me pegaría un tiro si no pudiese hacer deporte. Me cuesta dormir porque estoy acostumbrado a esa actividad diaria, con entrenamientos y rutinas extras durante las tardes. Ahora, aunque entrene aquí, no es lo mismo; pero somos profesionales y buscamos que no nos coja de cero un regreso. Mi rutina es levantarme sobre las 10, desayunarme y apuntar en una hoja las directrices del entreno que nos manda el preparador físico. A mí me gusta el boxeo, así que también entreno ahí, pero más como hobbie. Sirve para estar aislado de la situación. Una vez acabado el entreno: almuerzo y echo la siesta. Por la tarde, dos veces en semana, tengo clases online de inglés por Skype; ya las tenía desde que jugaba en Madrid, pero de forma presencial. Los días que no tengo inglés, normalmente cuadro para hacer trabajos grupales con el cuerpo técnico. Una vez termino, hago el segundo entreno del día. Ya a partir de las 8 o 9 de la noche, estoy libre: me gusta jugar a la Playstation con mis amigos online, para mantener ese contacto. Los días que toca descanso intento mantener también la rutina, sobre todo por el sueño, ya que me cuesta dormirme ahora mismo por esa falta de actividad. Voy a la cama, pongo series y documentales de todo tipo… pero no consigo conciliar el sueño. Pero soy un privilegiado: mi casa es grande y vivo solo con mi madre. Conozco a gente que vive en apartamentos con dos o tres niños, lo que no podemos quejarnos».

Pasión por el boxeo.- «Una vez decretado el estado de alarma, nos dijeron que había que parar. Pero mis amigos del gimnasio me dieron una serie de herramientas, dejándome un saco y un soporte para tirar hacia adelante. En Madrid, tengo un gimnasio con unos amigos y me mandan una serie de entrenamientos. Me sirve para descargar adrenalina, ya que lo que me da la competición no me lo satisface nada. Pero en esa hora, es un momento menos en el que estoy pensando sobre la situación actual».

Otros hobbies.- «En la Playstation, juego mucho al Call of Duty; pero desde hace 10-15 años. La única norma es no hablar de fútbol (ríe). En cuanto a series, habrá pocas que no haya visto. Muchos se enfadaron conmigo el otro día porque me tocaba librar, así que salió la nueva temporada de ‘La casa de papel’ y me la vi entera. Puse una historia en Instagram contando un poco y se echaron encima mía (ríe). Lo hice un poco con maldad, me sentí mal luego pero al final me dieron tanta caña que hasta me alegré (ríe). El repertorio de series se me ha acabado, así que ahora me ha dado por ver documentales en Youtube».

Vuelta a la competición.- «Me preocupa porque significará que hemos vuelto a una relativa normalidad. Está muriendo mucha gente ahora mismo como para que yo me ponga a preocuparme sobre si termino o no contrato. Está claro que cuando tomé la decisión de firmar hasta final de temporada, lleva unos riesgos. Unos se controlan, pero otros no. Quiero que todo se solucione cuanto antes y se retome todo. Por suerte, ni yo ni gente cercana hemos sufrido pérdidas, pero está a la orden del día y no sabemos qué depara el futuro inmediato. Tengo ganas de volver, más porque llevaba tres partidos consecutivos con minutos… y ahora pasa esto. Hay mucho en juego: economía del país, puestos de trabajo, empresas, bares… es una cadena».

Partido contra el Real Madrid.- «Probablemente, haya sido mi mejor partido de profesional. No voy a mentir. Teniendo en cuenta muchos condicionantes, podemos decir que había jugado unos siete partidos entre Europa League y Liga con mi anterior club: el Getafe. No jugaba desde noviembre en Turquía. Siempre he entrenado fuerte, pero no para demostrar nada a nadie, sino para estar preparado. Un amigo mío me dijo que la suerte te pilla entrenado; y es cierto. Pensaba que me faltaría más ritmo que coges conforme ganas músculo competitivo, pero todo salió bien, sin encajar goles»

Cambiar Levante por Getafe.- «Venía de pasarlo mal porque me gusta jugar a fútbol. Ha sido todo un poco locura porque cuando fiché por el Levante, yo iba a los entrenamientos y luego hacía un Madrid-Valencia en coche para traer más cosas de cara a mi mudanza. Era un caos. Recuerdo que llamé a mi padre y, aunque yo soy bastante cerrado en ese sentido porque no me gusta contar las cosas, le dije que estaba súper ilusionado. Desde el primer momento, me sentí querido. La primera charla con el entrenador fue positiva. Y los compañeros desde el primer momento me acogieron como uno más. Nunca había cambiado de mercado navideño, cumpliendo casi siempre mis contratos. Nunca había estado en esa situación, pero el recimiento fue espectacular».

Mensaje para la esperanza.- «Soy un desconocido del tema, como la mayoría. Pero creo que debemos ver el punto positivo. En este caso, aquellos padres y madres que han echado de menos estar más tiempo con sus hijos. Que nos sirva para valorar lo que tenemos. Hacemos muchas por automatismos que damos por normales, cuando realmente tienen un valor. Creo que seremos más felices todos, a excepción obviamente de aquellos que han perdido seres queridos. Valoraremos a toda esa gente como militares, sanitarios, policías… aprender a darles valor. Debemos aprender a salir y disfrutar de cada momento: del verano, de nuestros días libres, de los paseos… y no estar enfadados por elementos insignificantes».