Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | «Tenía 20 años; era como un novato […] Hoy en día, soy quien soy gracias a aquella época». Hace seis años que Iker Guarrotxena salía de su zona de confort, viviendo su primera aventura en el fútbol profesional lejos de su casa: Lezama. El Tenerife conseguía su cesión, en un año donde el futbolista vasco vivió picos en su juego y estado de ánimo. Desde hace tres, dejaba atrás el fútbol español para emprender nuevas aventuras: hace dos, en Polonia; y desde enero, en Grecia. «Me he reencontrado con el fútbol», asegura. Sobre la incertidumbre actual, con una liga parada, comenta que en el país heleno «podemos salir a la calle con un permiso de tres horas, que te conceden o deniegan según la gente que haya en la calle. De resto, vivimos en un confinamiento absoluto».
Dani Cerdeña: ¿Cómo está la situación en Grecia por el coronavirus? ¿Hasta qué punto pueden hacer vida normal?
Iker Guarrotxena: Es una situación que se asemeja a España, pero difiere en cierto sentido porque nos proporcionan una serie de permisos para poder salir a correr o pasear. Te dan un permiso de tres horas, donde mandas un mensaje a un teléfono gratuito y te lo conceden o deniegan, según el número de gente que haya en la calle. Puedes salir no solo para tomar el aire, sino también para ir al médico, supermercado o cualquier otra actividad. Más allá de eso, confinamiento absoluto.
DC: En lo personal, ¿cómo lo lleva?
IG: Estoy con mi novia. Llegó el 1 de marzo y por suerte estamos juntos, no estando así solo. Además, por otro lado, puedo salir a hacer deporte para mantener el tono físico.
DC: ¿Cómo ve la situación desde España? ¿Mantiene el contacto con la familia?
IG: Sí, por supuesto. Es la oportunidad que nos brindan las nuevas tecnologías. Desde la distancia, nos mantenemos en contacto casi a diario. De momento, tengo la lógica preocupación por la familia y amigos, pero de momento lo llevamos con tranquilidad porque todo marcha bien.
DC: La liga de baloncesto se ha cancelado; y la Superliga de fútbol ha parado hasta nuevo aviso. ¿Cree que se reanudará o es escéptico en ese sentido?
IG: Me gustaría acabarla, pero ahora prima la salud de todos. Todo esto tendrá consecuencias. Si están cien por ciento seguros, terminaría. Hay una serie de reuniones pendientes, de modo que estamos a la expectativa. Además, justo coincide que terminamos la liga regular y ahora tocaría jugar tanto playoffs como playout.
DC: ¿Cómo ha sido la primera toma de contacto con el fútbol griego?
IG: Ya lo conocía porque tenía varios compañeros griegos durante mi etapa en Polonia. Siempre me hablaban muy bien, con una liga competitiva y fuerte. Tiene a equipos de Champions como el Olympiakos o varios de la Europa League. Compites contra rivales de máximo nivel. Sabiéndolo, lo valoré positivamente.
DC: Vivió la experiencia de dos años en Polonia. ¿Cuál fue el detonante para ponerle el punto y final?
IG: El primer año fue bastante positivo: jugué bastantes minutos, di asistencias… pero a raíz del inicio del nuevo curso, no conté con muchas oportunidades por parte del entrenador. Tuve una serie de conversaciones con él y el club, hasta que tomamos la decisión de separar nuestros caminos. De mutuo acuerdo, dejamos el contrato, pero el año y medio de estancia fue positivo. Disfruté del fútbol, dejé amigos y me reencontré con el fútbol. Cumplí en definitiva las metas que me había marcado una vez salí de España.
DC: Ya son tres años fuera de España. Dos países diferentes. ¿Qué está aprendiendo de esta experiencia?
IG: Aprender a buscarse las castañas solo. Una vez sales de casa, te extraes de esa burbuja entre la familia y los amigos. Tienes que aprender un nuevo idioma. He aprendido a ser más autónomo, buscando yo mismo la solución a los problemas. Es una parte buena que nos otorga salir al extranjero.
DC: Su paso por el Tenerife fue breve, en forma de cesión. La primera aventura profesional lejos de Bilbao. Empezó teniendo muchos minutos, pero luego fue cayendo en protagonismo. ¿Cómo fue aquel año para usted?
IG: Sí, tenía 20 años. Como quien dice, era un novato. Cuando empecé, las cosas fueron positivas porque tenía minutos. Jugaba prácticamente todo de inicio. Pero a raíz de una lesión, todo se torció. Ahora, siempre he dicho que en Tenerife pasé un buen año. Coincidí con buenos compañeros y el grupo de ese vestuario era excelente. Me sirvió para saber lo que era el fútbol profesional, tanto lo positivo como lo negativo.
DC: ¿Guarda amistad con algún jugador de aquella época con el que compartiera vestuario?
IG: Sí, siempre guardas relación. Mantengo contacto con alguno que otro. No es que nos estemos mandando mensajes diariamente, pero sí que nos preocupamos para saber cómo nos va. Me sentí como en casa aquel año y mantuvimos el objetivo de la categoría.
DC: ¿Sigue la actualidad blanquiazul desde lejos?
IG: Cuando juega en un equipo, casi siempre se le queda señalado. No solo en el Tenerife, sino también de otros como el Mirandés. Veo partidos y también tanto mis padres como mi hermano guardan un gran recuerdo. Siempre diré que Tenerife me sirvió mucho como aprendizaje. En parte soy lo que soy a día de hoy gracias a aquella época.
DC: ¿Su idea es volver más pronto que tarde al fútbol español?
IG: Nunca se sabe. El fútbol depara muchos escenarios, más en las circunstancias actuales. Mi idea es seguir en el fútbol profesional, sea en España o en el extranjero. Estoy abierto a cualquier propuesta, siempre que sea feliz jugando y mirando por lo deportivo.