Redacción Deporpress | Rolando Rodríguez lleva el «16» a sus espaldas cuando defiende los colores del Arona Paradise Park pero cuando sale de la cancha cambia de uniforme y pone rumbo al HUC para seguir con sus labores de enfermero. Ahora, con la situación que ha generado la expansión del Covid-19, el jugador sureño ha centrado todos esfuerzos en un único objetivo: «El deporte quedaba en un segundo plano, ahora toca como ciudadano y como enfermero hacer frente a lo que viene».
El opuesto del equipo sureño cuenta para Deporpress cómo compagina la Superliga Masculina 2 con la labor sanitaria y sobre todo cómo ha llegado a cambiar el coronavirus la vida de todos: «Este 2020 nos ha sorprendido algo que no esperábamos. En el fondo todos somos humanos, creo que en algún momento todos hemos sentido miedo», puntualizó.
Deporpress: Jugador del Arona Paradise Park y enfermero del HUC. ¿Cómo se compagina ambas profesiones? ¿Hay tiempo para todo?
Rolando: Es difícil compaginar ambas profesiones, pero no imposible. Dependerá de cuánto estes dispuesto a sacrificar y dar por las cosas que realmente amas. Juego a voleibol desde hace 15 años. Comencé a jugar en Cuba cuando tenía 10 años y continué jugando aquí en Tenerife cuando decidí venir a la Isla junto a mi familia. Estuve en varios clubes hasta que comencé a jugar en la Superliga Masculina 2 junto al Arona, en el que llevo ya 3 temporadas.
Aunque el voley ha sido siempre mi vida, soy consciente de que, actualmente, es muy difícil vivir de él, por lo que, en todo momento, lo he compaginado con estudios. Comencé a estudiar un ciclo superior de nutrición que me sirvió para dar el salto a la Universidad y aunque en un primer momento no tenía claro qué quería estudiar, me decanté por la enfermería. Probablemente, porque mi madre es médico y en casa ha estado siempre presente el entorno sanitario.
Durante la Universidad no tuve problema para compaginar los estudios con el deporte. Conté siempre con la buena disposición de profesores y tutores para adaptar los horarios y brindarme todo tipo de soluciones. Como atleta/estudiante también tenía que poner mucho de mi parte, entrenar e ir a partidos tanto fuera de la Isla como en casa. Eso significaba ir a contrarreloj muchas veces, sacrificar otros momentos y convertirlos en horas productivas de estudio, intentos de estudio en los aviones (aquí era difícil concentrarse), cargar con apuntes en los viajes, etc. Lo más difícil de esta época fue salir de clase o prácticas, almorzar en muy poco tiempo y conducir hasta el sur para entrenar. Luego llegar a casa en la noche y preparar todo para el día siguiente. A penas estaba en casa, todo el día por fuera. Incluso, había épocas en las que bajaba de peso o descansaba poco porque no tenía casi tiempo para dormir o comer con tranquilidad.
Actualmente, ya graduado como enfermero y trabajando en el HUC, sigo compaginando el deporte. Es muy difícil compaginar turnos de 12 horas con entrenamientos en el sur de la isla, partidos los fines de semanas y viajes con el equipo. Antes de comenzar la temporada era consciente de esta situación y llegué a un acuerdo con los directivos del club que me permitía seguir jugando y ausentarme por causas laborales. Afortunadamente, el destino me llevó dentro del hospital a la Unidad de Hemodiálisis, donde me sentí muy arropado desde que llegué y los compañeros siempre mostraron su disposición para hacer cambios de turnos siempre que lo necesitara.
DP: Situación difícil que ha generado la pandemia del Covid-19. Por un lado, a un lado queda su pasión por el voleibol y toca centrarse los esfuerzos en la labor sanitaria. ¿Qué opina de todo lo ocurrido? ¿Cómo lo está llevando?
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»El ambiente que observo en el hospital es de máxima implicación, la gente está muy volcada, se nota mucho el compañerismo «[/quote]
RR: Este 2020 nos ha sorprendido algo que no esperábamos. El COVID-19 ha paralizado el país y nos ha obligado a todo tipo de cambios en nuestra vida. Evidentemente, ante tal situación, una de las medidas tomadas por la RFEVB fue suspender las competiciones deportivas entre las que se encuentra la Superliga Masculina 2. El deporte quedaba en un segundo plano y tocaba como ciudadano y enfermero hacer frente a lo que venía.
El ambiente que observo en el hospital es de máxima implicación, la gente está muy volcada, se nota mucho el compañerismo y constantemente estamos haciendo aportaciones para hacer todo lo mejor posible con las condiciones y el material que tenemos. Tengo compañeros por todo el hospital con los que hablo casi a diario y comentamos la situación.
Personalmente lo estoy llevando bien, de momento. En una situación como la que estamos viviendo, la enfermería es uno de los colectivos indispensables y eso nos permite, a los que amamos la profesión, dar lo mejor de nosotros.
En el fondo todos somos humanos, creo que en algún momento todos hemos sentido miedo. La situación en Madrid es crítica, el desabastecimiento de EPIs, el alto número de contagios, las vidas perdidas, el miedo a contagiar a la familia, el no saber si te has contagiado, etc. Convivimos con esto y más diariamente, pero creo que es lo que nos mantiene en pie para tirar todos en una dirección y salir de esto cuanto antes.
DP: En lo que al voleibol se refiere la competición queda aparcada hasta la próxima temporada tras la finalización de la Superliga 2. ¿Qué opina al respecto? ¿Ha sido la decisión más acertada por parte de la RFEVB de suspender todas sus competiciones?
RR: Creo que fue la decisión más acertada. Ahora mismo, como decía antes, atravesamos una situación que es prioritaria. Todos tenemos nuestra oportunidad de aportar en esta batalla, para algunos es tan sencillo como quedarse en casa y solo con eso, ya estarán salvando vidas, otros tendrán que salir a la calle porque sus profesiones son necesarias y no pueden detenerse. Las competiciones deportivas no son indispensables ahora mismo, la prioridad ahora es acabar cuanto antes con esta situación y eso solo se logra cumpliendo con las indicaciones y medidas tomadas.
DP. Muchos clubes de las diferentes categorías han manifestado que debe primar siempre la salud y bienestar de las jugadores, sobre todo por aquellos que estaban lejos de su familia y debían regresar a sus países. ¿Cree, como enfermero y como jugador, que es lo más adecuado por el tiempo que puede tardar volver a nuestra normalidad?
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Las competiciones deportivas no son indispensables ahora mismo, la prioridad es acabar cuanto antes con esta situación «[/quote]
RR: «La salud y bienestar de los jugadores estará siempre por encima todo. La RFEVB, así como otras federaciones, han comprendido el momento que estamos viviendo, han ctuado en consecuencia y en mi opinión, de manera correcta. Ahora es momento de estar en casa y cumplir con las medidas tomadas.
DP: Tal y como está ahora mismo la tabla, el Arona ha frenado en seco la que estaba siendo una buena temporada para los sureños ocupando la tercera plaza. ¿Qué balance hace de la temporada?
RR: El COVID-19 nos ha sorprendido a todos, incluso ha cortado el buen balance que llevábamos y, además, nos ha obligado a despedirnos de la liga a falta de 3 jornadas para acabar oficialmente la temporada regular.
De esta temporada puedo decir que comenzamos muy irregulares, una primera vuelta donde nos dejamos puntos importantes en el camino y el equipo no acababa de arrancar. Nunca dejamos de trabajar, hablábamos, buscábamos el fallo, teníamos un equipo para estar en lo más alto, no sabíamos que pasaba.
A finales de 2019, el 21 de diciembre jugábamos contra el líder de la tabla, el último partido del año pero el primero de la segunda vuelta. El equipo ya venía mostrando una mejor dinámica pero en mi opinión, aquí estuvo el cambio. A pesar de que perdimos ese partido, lo hicimos en el tie-break, en un partido de escándalo que fue un salto de moral. Perdimos el partido y nos sentíamos ganadores. A partir de ahí, fue todo sobre ruedas, continuamos con la segunda vuelta en el año nuevo, ganamos todos los partidos y nos despedimos de la liga invictos en 2020. Finalmente acabamos terceros en la clasificación, a siete puntos del líder.
Fue una pena que se acabara porque veníamos realizando un muy buen trabajo e incluso creo que podríamos haber presionado un poco más a los líderes. Ahora toca despedirse hasta la próxima temporada, pero nos vamos con muy buen sabor de boca y un muy buen resultado.