Redacción Deporpress| La organización de la carrera de montaña Pinolere Trail 2020, que corre a cargo del Club de Atletismo Orotava-Clator, ha anunciado que en la edición de este año respaldará a las personas que padecen esclerosis múltiple (EM) gracias a la colaboración de Pichón Trail Project. Este último colectivo ha sabido unir el deporte y la lucha contra los efectos de esta enfermedad.
De esta forma, las redes sociales y la web de la Pinolere Trail 2020 harán visible esta causa, incorporarán su logo a la camiseta conmemorativa de la prueba y ofrecerá una charla previa sobre la EM dentro del programa denominado Cápsulas de Vida.
El presidente de Pichón Trail Project, José Merino Álvarez, indica que desde 2014 «desarrollamos el proyecto de correr por el monte y que tuviera un fin social. Al principio no pensábamos que fuese a ir más allá de las cinco personas, pero ya contamos con decenas de deportistas, colaboradores y socios que llevan a cabo tareas de formación, información y acompañamiento a pacientes diagnosticados.
Los integrantes de Pichón Trail Project participan cada año en numerosas carreras de montaña entre las que no puede faltar la Pinolere Trail. Cada vez que atraviesan la línea de meta muestran la banderola con el lema ‘Corremos por la esclerosis múltiple’ con el objetivo de visibilizar esta enfermedad y concienciar a la sociedad. Para lograrlo, organizan también charlas en colegios e institutos y ofrecen a los pacientes con EM sesiones de fisioterapia, bonos para piscinas, sillas de ruedas, camas articuladas y otras cuestiones de primera necesidad.
Cambios en el recorrido de la distancia maratón
La prueba reina de la séptima edición de Pinolere Trail, la maratón de 42 kilómetros, contará con un recorrido renovado y con un perfil de mayor dificultad. La organización ha estado meses trabajando sobre el terreno para ofrecer un itinerario que asciende hasta las faldas de Montaña Limón a través de senderos poco conocidos, garantizando a los participantes un desnivel positivo de 3.570 metros.
Este cambio en el rutómetro pretende mejorar la calidad de esta prueba, haciéndola más atractiva y competitiva. El nuevo recorrido varía en su parte más alta, tras abandonar la pista del Arco de Chimoche vuelve a subir por el Camino del Guanche, restaurado hace tres ediciones, pero luego girar hacia el este y baja suavemente por la pista que discurre desde Izaña a Ramón Caminero.
Tras un kilómetro y medio de recorrido por dicha pista, vuelve a subir en dirección a Montaña Limón, con otros 1,7 km de ascenso constante por una antigua pista que, hoy en día, es un sendero que discurre paralelo al barranco de Las Llavitas. Cuando conecta nuevamente con la pista que va de Ramón Caminero a Montaña Limón (justo debajo de Montaña Limón), se llegará al punto de avituallamiento más alto de la carrera, cerca de los 2.000 metros de altitud.
A partir de ahí la carrera se identificará con el anterior recorrido, bajando por pista y enlazando posteriormente con el sendero paralelo al barranco de Los Arcos. Con todo ello la carrera pretende simplificar su recorrido, evitando zonas comunes de subida y bajada, así como ganar en porcentaje de desnivel.