Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | La diosa fortuna escogió este martes al Athletic Club de Bilbao para llevar al cuadro vasco a cuartos de final de la Copa del Rey después de 120 minutos de un intercambio de golpes entre peninsulares y CD Tenerife que solo se solucionó en la suerte de los penaltis.
Tras 90 minutos en los que firmaron tablas (2-2), ambos tuvieron la oportunidad de marcar también en el tiempo extra (3-3) llegándose a una tanda de penaltis que minó un partido espectacular de los de Rubén Baraja.
EL Tenerife minimizó la evidente diferencia de categoría con un rival que, eso sí, jugó con 10 hombres desde los dos minutos con la expulsión de su portero Iago Herrerín, justa por otra parte. El Athletic a pesar de verse con un menos dominó hasta que le aguantaron las fuerzas, terminando mejor el Tenerife, pero González Fuertes mostró una segunda amarilla más que rigurosa a Carlos Ruiz, con la que equilibrar el partido de nuevo, al poco de empezar la prórroga.
Mérito sí tuvieron los de Gaizka Garitano, que empataron el 1-0, el 2-1 y el 3-2 para al menos provocar la tanda, en la que Joselu y Moore fallaron. Las sensaciones no pueden ser más positivas en cualquier caso, pero además de caer eliminado, el esfuerzo físico y desgaste de los tinerfeñistas teniendo un partido clave el viernes contra el Sporting, es otro factor a tener en cuenta.
Baraja y Garitano se tomaron muy en serio la Copa, a pesar de que ambos técnicos han insistido en lo prioritario de sus respectivos campeonatos de Liga. En los blanquiazules cuatro habituales titulares formaron de inicio: Luis Pérez, Carlos Ruiz, Álex Muñoz y Luis Milla, además de un Joselu que seguramente tenga el mismo estatus en pocas semanas. El técnico pucelano optó por repetir el dibujo 1-4-1-4-1 que dio frutos en la ronda anterior contra el Valladolid, reforzando el centro del campo con Javi Alonso por delante de los centrales y una línea de cuatro futbolistas de trabajo (Moore, Undabarrena, milla y Elliot) por delante.
Garitano por su parte repitió el dibujo de tres centrales y dos carrileros que suele emplear el Athletic contra los grandes de Primera, pero que también utilizó el fin de semana pasado en Liga contra el Espanyol. En su once nombres ilustres de Primera para el Heliodoro como Iago Herrerín, Yeray, Íñigo Martínez, Muniain, Raúl García o Iñaki Williams; ahí era nada la declaración de intenciones de un entrenador y una entidad que se toma la Copa del Rey muy en serio y quería evitar sorpresas desagradables.
El guion hipotético del partido se fue a la trituradora de papeles nada más empezar. Un robo de Moore se convirtió en una subida el americano que fue derribado por Iago Herrerín fuera del área (2’). González Fuertes no dudó en expulsar al portero del Athletic, entrando Ezkieta (3’) en lugar del central Núñez. Con el cambio los visitantes jugaron con un 4-3-2. La falta pertinente no la pudo ejecutar Milla hasta los seis minutos, pero Williams, situado en la barrera, golpeó con la mano dentro del área. Iglesias Villanueva, en el VAR, le pidió a su compañero que revisar la jugada en el monitor y este tampoco vaciló en decidir que era penalti. Rugía el Heliodoro y Joselu marcó su segundo gol en su segundo partido en casa, ambos en Copa del Rey, engañando a Ezkieta (1-0, 7’).
Aun con el partido en contra, los bilbaínos no cejaron en su dominio, y lo cierto es que la diferencia de calidad se notaba, incluso jugando con 10. Pero de un error defensivo fue como nació el empate, en un centro que llegó pasado a la izquierda a Yuri, quien tuvo todo el tiempo del mando para centrar al área pequeña donde Williams terminó por desviar con el hombro un remata de un compañero, y nivelar el duelo (1-1, 16’).
El visitante había recibido a los nueve minutos una sonora ovación como apoyo de todos los aficionados del Rodríguez López por los insultos racistas recibidos la jornada pasada frente al RCD Espanyol.
El partido estaba vibrante, de ida y vuelta, como dos púgiles intercambiando golpes sin preocuparse mucho por esquivarlos. Elliot realizó una acción de mérito por su banda para centrar templado al corazón del área donde Joselu demostró su olfato goleador para recoger un rechazo y superar a media altura a Ezkieta (2-1, 20’), haciendo rugir de nuevo al Heliodoro
Unai López, solo dos minutos después, probó suerte desde lejos, pero Ortolá no tuvo problemas para hacerse con el disparo potente del mediocampista. El portero salvó el empate de los vascos a los 27 minutos, con un intento de Williams que estaba muy escorado y que desvió el cancerbero a córner.
Ni mucho menos se notaba que el Athletic jugaba con un o menos. El Tenerife debía jugar a tener la pelota y desgastar a su rival para que lo acusara avanzado el partido, pero el balón era para el equipo de Primera. El resultado era espectacular, las sensaciones más engañosas, llegando tarde a la defensa y con severos problemas para frenar la movilidad de Muniain o Raúl García. Las ayudas defensivas no llegaban, sobre todo en las bandas, que permitían llegadas una y otra vez de Lekue y Yuri.
Se mascaba el peligro visitante, con un Tenerife lento, que apenas podía dar tres pases seguidos con éxito; en definitiva, se pedía la hora en la grada…y el descanso llegó, al fin.
Pero la segunda parte arrancó igual, con el Athletic achuchando, disparando Lekue (46’) desde la frontal para la palomita de Ortolá. Del que menos se puede esperar uno un error, Milla, nació el segundo empate de los vascos. Retrasó un balón a Javi Alonso que no pudo llegar al balón y este le llegó a Williams quien solo tuvo que enfilar a Ortolá y superar a Ortolá por bajo (2-2, 54’).
Con el empate cesó la hostilidad del Athletic, dando un poco de aire a un Tenerife que lo agradeció, mientras Baraja retiraba a Javi Alonso para que entrara Aitor Sanz (65’). Moore no pudo precisar un envío al área desde la izquierda (69’) respondió Yuri con un trallazo que lamió el larguero (71’).
Lasure también probó fortuna (75’) sin tino y Baraja agotó cambios con la entrada de Nahuel en lugar de Álex Muñoz. Joselu, de tacón, casi marca un gol de premio FIFA a los 78 minutos que hubiera hecho temblar la isla; la afición cantó al unísono: “¡Joselu!, ¡Joselu!”.
Acabó el Tenerife jugando en campo del Athletic, pero sin poder certificar el pase a cuartos, llegándose a una prórroga que parecía favorecer a los insulares, más que nada por los casi 90 minutos de los visitantes con un jugador menos.
González fuertes quiso nivelar fuerzas expulsando con una segunda amarilla absurda a Carlos Ruiz (93’). Baraja había introducido antes a Dani Gómez en lugar de Undabarrena (91’) por lo que había que hacer encaje de bolillos para reestructurar al equipo. Aitor Sanz se fue al centro de la defensa y ¡Moore! A ayudar en el pivote a Milla, mientras Joselu pasaba a la derecha.
Desorganizado, era el turno de un Athletic que retiró a Williams, ovacionado (95’) del terreno de juego. Diez contra diez el Tenerife era el que estaba descompensado y el que firmaba la tanda de penaltis.
Efectivamente el campo se inclinó ahora de nuevo al área local, un monólogo del Athletic, aunque fue Milla, de falta directa (99’) el que casi calva el balón en la escuadra visitante. En la última acción de este primer tiempo extra Lekue derribó a Nahuel Leiva en el área, y no dudó González Fuertes en señalar un penalti que ni siquiera protestó el equipo visitante.
Dani Gómez tomó la responsabilidad, como en la fase anterior contra el Valladolid y fusiló a Ezkieta desde los 11 metros (3-2, 105’), haciendo temblar de nuevo al Heliodoro, entregado a los suyos como hacía muchísimo tiempo no se veía.
En la segunda parte de añadido el Tenerife defendió cada vía de agua abierta, incluso tuvo aproximaciones para hacer daño a un Athletic volcado que se estrellaba una y otra vez en la defensa local. No había que olvidar que Joselu estaba en la banda derecha, Moore como pivote y Aitor Sanz como central.
Todas las acciones fueron defendidas salvo un balón franco a Yuri en la frontal del área, que batió con un tiro raso y ajustado al palo entre numerosas piernas, a Ortolá (3-3, 117’), forzando una tanda de penaltis que castigaba en exceso a los méritos de unos blanquiazules que dieron todo y más durante los 120 minutos.
En las penas máximas la fortuna escogió al Athletic Club. Fallaron Joselu y Moore, mientras que en los vascos solo erró Íñigo Martínez, sentenciando a los tinerfeños.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (3): Ortolá; Luis Pérez, Carlos Ruiz, Sipcic, Álex Muñoz (Nahuel Leiva, 75’); Javi Alonso (Aitor Sanz, 65’); Moore, Milla, Undabarrena (Dani Gómez, 91’), Elliot (Lasure, 49’); Joselu.
Entrenador: Rubén Baraja.
Athletic Club (3): Iago Herrerín; Lekue (Capa, 106’), Yeray, Núñez (Ezkieta, 3’), I. Martínez, Yuri; Dani García, Muniain, Unai López (Vesga, 82’); Raúl García y Williams (Villalibre, 95’).
Entrenador: Gaizka Garitano.
Goles: 1-0 (7’) Joselu, al transformar un penalti por mano de Williams. 1-1 (16’) Williams desvía con el hombro un balón en área pequeña. 2-1 (20’) Joselu recoge un rechazo en el punto de penalti y supera a Ezkieta. 2-2 (54’) Milla entrega un mal pase a Javi Alonso en el centro del campo que el canterano no puede proteger y Williams encara a Ortolá para superarlo en el mano a mano. 3-2 (105’) Dani Gómez transforma un penalti de Lekue sobre Nahuel. 3-3 (117’) Yuri con un tiro raso y cruzado desde fuera del área.
Árbitro: Pablo González Fuertes (Comité asturiano). Asistido en las bandas por Alfredo Rodríguez Moreno y Miguel Martínez Munuera. Árbitro de VAR: Ignacio Iglesias Villanueva. Amonestó a los locales Undabarrena (21’), Álex Muñoz (30’), Moore (91’) y Ortolá (115’); y a los visitantes Williams (6’), Dani García (37’), Raúl García (76’), Yuri (91’), Íñigo Martínez (91’). Amarilla también para el entrenador del Athletic Gaizka Garitano (65’). Expulsó con roja directa al portero Iago Herrerín (2’) por derribar a Moore cuando le encaraba, y con doble amarilla a Carlos Ruiz (40’ y 93’).
Incidencias: Partido correspondiente a los octavos de final de la Copa del Rey, disputado en el Heliodoro Rodríguez López, ante 17.484 espectadores. El CD Tenerife vistió con su indumentaria blanquiazul habitual de local. El Athletic Club lo hizo con pantalón negro y camiseta rojiblanca.