Redacción Deporpress | La campaña 2019/2020 de Segunda División pasará a la historia de los derbis canarios como el único curso natural en clave liguera donde ninguno de los dos máximos representantes del fútbol de nuestro archipiélago ha visto puerta entre ellos. Ni en la ida, ni en la vuelta. Vacío en forma de 180 minutos.
Un pacto de agresión que se da 70 años después del primer cruce, allá por 1950. Una condición que se ha dado en la reunión número 40 en Liga. Cerca de darse esta curiosidad estuvo en la temporada 1960/1961, pero el 1-0 del Heliodoro para los intereses tinerfeños evitaron que el 0-0 del duelo en Gran Canaria cobrase mayor trascendencia.
En la 2002/2003 pudo darse de nuevo, pero lo evitó un solitario acierto de Pedro Vega para dar un mínimo triunfo a los amarillos en enero de 2003, pues en la vuelta ambos firmaron un reparto de puntos con cero a cero.
La Copa de la Liga disputada en 1984 y 1985 tampoco vivió esta situación. Pero sí hubo una ocasión en Copa del Rey: enero de 1995, donde el 0-0 en El Insular y el Heliodoro obligó a una tanda de penaltis donde Las Palmas salió victoriosa (4-3).