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Portería a cero

Redacción Deporpress | La fragilidad estaba siendo uno de los grandes males del Tenerife. Dejar la portería a cero parecía una tarea casi imposible. Una sangría cada 90 minutos que se convertía en una hemorragia en forma de pérdida de puntos. Los blanquiazules habían recibido dos goles por encuentro en sus tres últimas citas. Un hándicap que requería de solución inmediata en los pasos hacia la permanencia. Incidió Baraja en rueda de prensa: toca crecer desde atrás. Y hoy parece haberse puesto la primera piedra.

Otra consigna era recuperar el Heliodoro como fortín. Porque es difícil salvarse si no haces los deberes en tu campo. Ocho puntos en la primera vuelta en la Isla era un balance más que preocupante. Pero parece que la vuelta a la situación empieza a darse en esta segunda: ya van seis puntos, con dos consecutivas. Con solo dos partidos como local en la segunda tanda, los tinerfeños ya están a solo dos créditos de igualar los números de la ida en el templo birria.

No fue un partido brillante, pero el Tenerife supo sufrir. El Girona llegaba al archipiélago como uno de los peores visitantes, pero con una plantilla envidiable. Recursos inagotables de una plantilla firmada a golpe de talonario. Nahuel brilló como un destello que fue suficiente para poner la ventaja y hacer lo más difícil. Luego, venía una tarea ardua para este Tenerife: dejar al rival sin marcar. Con los fantasmas recientes y continuados, los de Baraja crecieron desde la solidez. Atrasaron líneas, no generaron grandes oportunidades en ataque, pero fueron una roca atrás. Otro fútbol, antagonista al ideario de principios de curso, pero igualmente válido si el resultadismo acompaña.

Porque ganar era vital. Todos los rivales directos de la zona baja habían hecho sus deberes. Y el Tenerife, cerrando la jornada, llegaba con obligaciones inmediatas. Sumar de tres o volver a la quema. Sacrificio colectivo con mucho trabajo para remar en la dirección del campamento base: 50 puntos. Porque la lucha no se negocia. Y el Tenerife afronta con una perspectiva más positiva la nueva semana, sin tanta urgencia con el derbi canario y el obstáculo entre semana: la Copa contra el Valladolid.