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#Resumen2019 El renacer de Aitor Sanz

Redacción Deporpress | Si hay algún nombre que destaca en el CD Tenerife de este 2019 que recién termina, con permiso del canterano Jorge, traspasado por unos dos millones de euros al Valencia CF, es el de Aitor Sanz.

Uno de los jefes del vestuario blanquiazul vivió una pesadilla horrorosa, que estuvo a punto de obligarle a abandonar el fútbol, aunque él siempre se mostró confiado en regresar a los terrenos de juego.

Después de más de 5oo días, el centrocampista madrileño, blanquiazul de corazón,volvió a sentirse profesional del fútbol para echarse al equipo en sus espaldas, justo cuando más lo necesita, y demostrar que vuelve a pleno rendimiento, habiéndole ganado la batalla a la desazón y pesimismo. Fue en el primer amistoso de verano para la pretemporada 2019/20, que se saldó con goleada (0-9) del Tenerife sobre el Águilas. Aitor Sanz volvía a sentirse útil tras su lesión en marzo de 2018.

«Estoy muy contento. Fue un día muy especial para mí después de 15-16 meses sin jugar. Me vuelvo a sentir futbolista», explicó el jugador nada más terminar el ensayo. El segundo capitán confesó que era un «reto que tenía. Superar esto ha sido muy difícil y lo he pasado muy mal. Agradezco el apoyo de toda la gente, entre todos hemos conseguido sacar la lesión adelante, ahora a ver si soy capaz de recuperar el nivel competitivo que tenía».

Dos meses después el jugador se reencontró con el público del Heliodoro Rodríguez López. Fue el día 10 de agosto, en la semana previa al inicio de liga, cuando Aitor conectaba nuevamente con su hinchada. El blanquiazul estuvo una hora sobre el césped del recinto santacrucero, ejerciendo su liderazgo y veteranía junto a Luis Milla en la victoria contra el Castilla (3-2).

La última cita de Aitor en partido oficial fue ante su exequipo: el Real Oviedo, un 9 de marzo de 2018, en la 30ª jornada de liga, en un choque que los de Joseba Etxeberria ganaron (3-1) con Sanz saliendo en el minuto 64 en lugar de Suso. Cayó lesionado del talón de Aquiles esa semana posterior al duelo que terminó con molestias en la zona…y empezaría su larga travesía por el desierto, sin poder ayudar a los suyos ni con José Luis Oltra ni Luis César Sampedro al frente del equipo.

El futbolista llegó a reconocer que durante el periodo de recuperación de su larga lesión hubo momentos en los que llegó a dudar de si su cuerpo le iba a permitir seguir disfrutando del fútbol.

Aunque en un principio desechó la opción de pasar por quirófano, jugador y club se pusieron de acuerdo para buscar a los mejores especialistas, por lo que sus idas y venidas a Vitoria fueron constantes. Un tratamiento con células madre, amén de intervenirse con éxito, fueron el principio de volver a ver la luz al final del túnel.

Como el propio protagonista dijo, no se iba «a rendir» a pesar de las complicaciones, y nada más concluir la temporada anterior, él pensaba en la siguiente: «La próxima temporada es como la primera para mí«, dijo en la primera semana de vacaciones de sus compañeros.

Víctor Moreno recibía la recuperación del carismático futbolista «como un fichaje más» tras sus primeros minutos en pretemporada, que tuvieron su culminación, en partido oficial, en el debut en esta Liga en La Romareda.