Redacción Deporpress | La fiesta no pudo ser completa. Continúa la maldición de Iberostar Tenerife en sus excursiones anuales a La Fonteta (98-91). Exhibición baloncestista ofrecieron aurinegros y taronjas en uno de los mejores partidos del curso en ACB, pero donde los de Jaume Ponsarnau se terminaron llevando el gato al agua. Los de Vidorreta aguantaron bien hasta el descanso, pero el tercer cuarto se tiñó de color naranja, lo que obligó a unos últimos diez minutos de juego donde se estuvo cerca, pero se erró en el momento decisivo. Se escapa así el doble dígito de triunfos en clave canarista, quien aún así se queda con nueve, situado en solitario en el cuarto escalón de ACB.
Fue un partido con mucho juego, para paladares exquisitos. Oda al juego ofensivo y canastas para ir a un tanteo del que no es demasiado amigo Txus Vidorreta. Contra todo pronóstico, el encuentro se decidió desde los lanzamientos libres, pues ambos clavaron el número de aciertos en el tiro interior (24/40, 60%) y exterior (12), pero terminó sacando mayor petróleo de las faltas Valencia Basket desde la vía sin oposición, con 14 créditos frente a los 7 de Iberostar Tenerife.
Baloncesto de muchos quilates en La Fonteta. Un toma y daca constante donde Valencia Basket mandaba casi siempre por delante, pero con una escuadra aurinegra pegada al cogote. Los taronjas intentaron tomar distancia por todos los medios, especialmente a través de ‘Gladiator’ Dubjlevic y Labeyrie en el primer cuarto, pero los laguneros anulaban cualquier opción. Un parcial de 7-0 llevó a la máxima del primer asalto (17-11), pero entonces acudían al rescate los de siempre: Huertas y Shermadini. Gielo, en una gran actuación personal, se apuntaba a la fiesta con dos triples, mientras que Colom no se quedaba atrás para dejarlo casi todo como estaba (22-23).
No encontraba como otras veces el cuadro de Vidorreta en la pintura a Shermadini, bien vigilado. Pero los canaristas tiraban de alternativas. El duelo entró en una dinámica donde parecía más un concurso de triples que un encuentro de ACB. Hasta cuatro consecutivos se vieron durante el segundo cuarto: tres para los taronjas, con un Colom estelar, y uno para Lundberg.
Si bien, Iberostar estaba entrando bien en el rebote ofensivo para hacer mella en la defensa naranja. En el golpe de alternativas, los tinerfeños volverían a encontrar la ventaja gracias al desparpajo de Huertas y los puntos de Gio en el poste bajo (37-38), pero Colom, con otro triple, bajaba de la nube a los insulares. Partido vibrante, con un tanteo alto, donde Valencia volvió a tomar ventaja con un parcial de 7-0 (47-40). Sin embargo, Salin sacaba su magia finesa de la chistera para cascarse un triple y dos tiros libres que dejaban todo en interrogantes al descanso (47-45).
El tercer cuarto fue el suicidio aurinegro. Bojan Dubjlevic, el mejor con 21 puntos en anotación, y Jordan Loyd se pondrían el mono de trabajo para castigar las pérdidas de concentración canaristas, maximizadas con una enorme eficiencia en el tiro de los valencianos, quienes llegaron a ponerse con doce de renta (67-55). Díez y López recortaban con la tijera dichas diferencias mediante triples, pero el ex Mike Tobey acudía al rescate con puntos importantes cuando el cuarto agonizaba para irse a un +13. Huertas, casi sin posición para un buen tiro, tiraba de magia para meter de tres y dejar un mínimo resquicio de esperanza para el final (75-65).
Porque la imprevisibilidad del baloncesto es parte de su magia. Remó con la pala el cuadro de Vidorreta para reengancharse, pero no contaba con un invitado improvisado a la fiesta: Abalde. El coruñés fue clave durante estos compases, castigando cada espacio concedido por su rival. Aún así, Gielo sacaba petróleo para mantener el halo de esperanza vivo. Asimismo, ‘Sherminator’ fue cuando más cómodo se encontró desde el pitido inicial y empezó a rascar puntos para ponerse a -3 (82-79). Entonces, Abalde reaparecía para levantar a La Fonteta. Y cuando Huertas se cocinaba una jugada magistral para meterse de nuevo (87-85), volvía a escena el gallego para cortar alas. Yusta pegó el último golpetazo para mantenerse vivos, con un triple (93-90). A partir de ahí, una serie de errores en la toma de decisiones permitió que Valencia, quien llevó el peso del partido en todo momento, abrió brecha definitiva para dejar a Iberostar Tenerife provisionalmente sin el billete de Copa (98-91).