Aleix Valero (San Cristóbal de La Laguna) | El Iberostar Tenerife se lamió la herida del Palau Blaugrana del fin de semana pasado y recobró el sabor del triunfo al amparo del Santiago Martín con una nueva victoria en la Basketball Champions League, en el partido ante el rival teóricamente más poderoso de su grupo.
Los canaristas hicieron un notable esfuerzo para cerrar con mayor ventaja de la prevista (82-64) ante los alemanes de Brose Bamberg, un choque que estaba igualado casi hasta el descanso, pero le bastaron chispazos en momentos puntuales, especialmente en las salidas del tercer y cuarto cuartos, para mantener su condición de único equipo invicto en la presente edición de la BCL: siete partidos, siete victorias; rival a batir.
De nuevo Gio Shermadini fue pieza clave para su equipo, terminando el duelo con 19 puntos y 5 rebotes, secundado por los de casi siempre: Marcelinho Huertas (6 puntos, 13 asistencias) Sasu Salin y Lundberg (15 puntos ambos), pero además con algún actor secundario que fue hoy realmente importante.
No dejaron los insular meterse en el partido a los alemanes al inicio del cuarto decisivo, con un colosal Fran Guerra, asistiendo para tres triples de sus compañeros y machacando en dos ocasiones el aro visitante en minutos de muchísima calidad del grancanario, y bajo la batuta de un Marcelinho Huertas inspirado como siempre en los momentos importantes.
Antes, los dos últimos minutos antes de llegar al descanso fueron importantes, logrando un 9-2 parcial con el que se llegó a vestuarios (37-30) con la que era mayor diferencia del momento, deshaciendo la igualada a 28 que registraba el luminoso en el minuto 18.
El tercer cuarto resultó igualado (18-16), pero permitió a Iberostar encarar el último con nueve de renta que prácticamente no bajarían hasta el final de un partido saldado sin brillo (salvo los primeros minutos del último), pero con oficio.
Se pegaban Weidemann y Salin en ambas partes de la cancha nada más empezar el duelo, sacando el canarista tres tiros libres para dar la alternativa a los suyos (7-5, 2’), ante un Brose en el que Sengfelder, con cuatro puntos, hacía daño en la pintura (7-7). El mentado Weidemann cometía su segunda falta personal (9-7, 3’).
A 5’44” del final del cuarto los germanos ya estaban en bonus con su dura defensa y Huertas podía con su estrella Paris Lee. A pesar de lo igualado del marcador (11-9, 5’) las sensaciones eran positivas y Vidorreta rotaba al equipo dando entrada a Lundberg y Álex Suárez (13-9, 6’).
Entró Konate para dar descanso a Dani Díez y Atkins a Shermadini. Con la segunda unidad local, los alemanes aprovecharon para darle la vuelta al marcador con un inspirado Sengfelder (7 puntos) y un parcial 0-5 (13-14, 7’). Con Álex López en pista, ya solo faltaban Santi Yusta y Fran Guerra por completar la rotación transcurridos apenas 8 minutos de juego. Lundberg, muy activo, dio de nuevo la ventaja a los aurinegros entretanto, con cuatro puntos seguidos (17-14, 9’), aunque un mal último minuto canarista permitió otro 0-5 visitante (17-19) con el que Bamberg terminó mandando.
A pesar de tener minutos, Atkins seguía demostrando enormes carencias, especialmente en ataque, sin justificar todavía su fichaje, fallando todo, mientras que Lee, sin Huertas defendiéndole, anotaba su tercer triple (19-22, 11’). Sentó Vidorreta a Atkins, que incluso escuchó algún tímido silbido de su afición, para que volviera Shermadini. Lundberg era el único con algo de clarividencia en los locales (20-22, 13’), en un segundo cuarto marcado por los errores; al partido le faltaba ritmo.
Tuvo que romper Huertas el hastío con una bandeja a una mano y una asistencia a la llegada de Shermadini por la calle del medio que machacó el aro rival (24-22, 15’), forzando al tiempo muerto de Roel Moors. Aprovechó Vidorreta para ‘darle forma’ al quinteto (Huertas, Salin, Konate, Díez y Shermadini).
El partido, feo, al menos mantenía la incertidumbre en el marcador, con Brose siempre replicando las canastas, pocas, locales (24-24, 26-26 y 28-28). Shermadini con un 2+1 y sendos triples de Salin y Díez, en dos inspirados últimos minutos, firmaron un 9-2 parcial aurinegro para marcharse al descanso con la máxima ventaja del encuentro (37-30).
Otro triple de salida de Salin elevó por primera vez la máxima hasta los diez puntos (40-30), que el Iberostar lograría mantener en los primeros minutos de este período (46-35, 25’) con un trabajo mucho más sólido y haciendo sufrir al ataque germano que no encontraba soluciones más allá de las penetraciones, muchas sin sentido de Lee (46-37, 26’).
Las pérdidas de balón (10) condenaban a Brose Bamberg y debía aprovecharlo Iberostar Tenerife, pero no terminaba de lograrlo, al punto de que Lee (51-43) metía de nuevo a los suyos en partido con su cuarto triple y 14 puntos, manteniendo la incertidumbre del triunfo, enfilado, pero no sentenciado para los últimos 10 minutos (55-46).
Desde la bombilla asistió de manera sobresaliente Fran Guerra a Lundberg y Gielo para que anotaran senos triples (61-49, 31’) y arrancar el aplauso de Vidorreta, obligando a Moors a parar el partido. El grancanario se hizo enorme para volver a circular el balón que acabaría en un nuevo triple de Gielo (64-49, 32’) sobre el final de posesión local; ahora sí los canaristas habían encontrado juego y su máxima ventaja.
Dos canastas a la contra de McLean enfadaron a Vidorreta, que pidió tiempo muerto (69-60, 36’) para no dar esperanzas a Bamberg, que erró dos oportunidades de seguir recortando la desventaja, algo de lo que se encargó Shermadini con seis puntos y dos rebotes seguidos (75-60, 38’). Fue la puntilla a un partido donde lo más importante era la victoria, y que incluso se saldó con una considerable renta para futuros averages.
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