Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | La laureada nadadora tinerfeña, Michelle Alonso (29/3/1994), ya está de vuelta por la Isla. La Sirenita ha regresado de su estancia junto a su técnico, José Luis Guadalupe, de los Global Games celebrados en Australia, donde acumuló otros seis metales: tres de oro y tres de bronce.
Aún con el cansancio acumulado, fruto también del jet-lag, Michelle nos atiende en el corazón de la capital antes de tomarse un merecido descanso para volver con las pilas bien recargadas. A sus 25 años, continúa en la cúspide como una de las grandes referentes del panorama nacional e internacional de la natación adaptada, convirtiéndose en el orgullo del deporte canario y tinerfeño.
Un palmarés sobresaliente iniciado bajo el sello de Ademi Tenerife en primer lugar, y ahora continuado bajo el Club Deportivo Midayu Tenerife, fundado por su mentor: José Luis Guadalupe, ‘Guada’. Metales de todos los colores en campeonates nacionales, europeos y mundiales que todavía tienen mucho recorrido por delante. Su próximo objetivo: los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.
Dani Cerdeña: ¿Qué significa para Michelle Alonso la natación?
Michelle Alonso: Hace que me sienta libre. Me encanta nadar. Además, es un deporte saludable que me ayuda a estar bien (se ríe).
DC: ¿Qué siente cuando está en el agua?
MA: Cuando estoy entrenando, me meto y pienso en el número de metros que tengo que hacer. Cuando toca competir, solo pienso en la perfección: hacer bien la patada, la brazada, estar sincronizada y llegar a la pared.
DC: ¿Cuándo descubrió que este deporte era su pasión?
MA: Me apuntaron a los siete años porque tenía problemas de espalda. En ese momento, no me gustaba. Era lo típico a esas edades: ibas obligada. No me entró ese gusanillo hasta que comencé con las competiciones oficiales. Me gustaba competir. Cuando me inicié con Guada a los 15 años, seguí compitiendo y ha formado parte de mi vida.
DC: Una actividad que le ha servido también para estar en buena forma. Sentirse bien consigo misma.
MA: Y para no engordar (se ríe). Desde pequeña, ya me gustaba mucho el deporte: baloncesto, fútbol… Me ponía a jugar a todo. Era flaquita cuando me inicié en la natación, por lo que cogí cierta masa muscular con ella. El deporte también me ha servido para expresarme y comunicarme. Antes, era demasiado cerrada.
DC: ¿Por qué otros deportes, a parte de la natación, siente atracción?
MA: No veo nada de deportes. Ni JJ.OO, ni Paralimpiadas… nada. Pero sí me gustaba jugar de pequeña al fútbol. Llevarme la pelota, tirar canastas en baloncesto… Ahora, con la dedicación plena a la natación no puedo practicarlo, pero se echa de menos en cierta manera.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»El deporte también me ha servido para expresarme y comunicarme».[/quote]
DC: ¿Se ha planteado alguna vez qué habría hecho de no ser nadadora?
MA: A veces lo pienso. Y me pregunto: ¿qué estaría haciendo? No lo sé. Puede que estuviese trabajando, en mi casa sin encontrar empleo… Uno nunca sabe.
DC: ¿De dónde nace el origen del apelativo ‘La Sirenita’?
MA: Surgió cuando me creé mi perfil de Twitter. Puse ‘La Sirenita Michelle’ porque me gustaba mucho la película, además de sentirme en parte como su protagonista, en libertad cuando está dentro del agua. Me sentía identificada. Desde ese momento, ya todo el mundo me llama ‘La Sirenita’ de Tenerife (se ríe).
DC: Recién aterrizada de los Global Games de Australia. Seis medallas, tres de oro. ¿Digamos que sirve para coger sensaciones de cara a la cita de Tokio 2020?
MA: Hemos empezado con fuerza la temporada. Esas seis medallas sirven como un gran punto de partida. Seguiremos trabajando para hacer las marcas mínimas requeridas. Y si consigo esa plaza, prepararme a conciencia porque las rivales están sumamente fuertes. En el Mundial, no fui tan preparada porque tuve mucho ajetreo: estuve en Tokio, vine tres días y, casi sin descanso, tuve que volver a irme. No entrené lo suficiente.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Por el tema de becas, siempre estás obligada a estar entre las mejores».[/quote]
DC: ¿Es un año más duro que los demás debido a esa preparación de cara a unos Juegos?
MA: Todos son duros. Están los Europeos, el Mundial, las Paralimpiadas… Si no es uno, es otro. Además, por el tema de becas y ayudas económicas, siempre estás obligada a estar entre los mejores. Pero yo pienso en positivo. Voy a disfrutar, pasándolo bien. Las medallas que vengan, bienvenidas serán.
DC: Braza es su competición fetiche. ¿Pero existen otros estilos donde esté trabajando a destajo para mejorar sus marcas?
MA: Casi siempre trabajo para los 100 metros braza, debido a esas opciones de medalla que tengo. Ponemos muchos esfuerzos en esa prueba. A veces, cambiamos a estilo libre o mariposa, pero la braza ocupa gran parte del tiempo.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Pienso en positivo. Las medallas que vengan, bienvenidas serán».[/quote]
DC: Tokio será una cita especial: es una fan confesa del país nipón. ¿Qué le atrae de su cultura?
MA: Es un país bastante futurista. Luego, la comida es buenísima. Pero sobre todo, esa cultura del respeto que profesan. He ido tres veces. Y siempre regreso con esas buenas vibraciones, energías reforzadas y con una gran paz interior. Son detalles. Aquí, por ejemplo, oyes un coche pitando; pero allí es prácticamente imposible. Es todo tranquilo. Ir allí a disfrutarlo de nuevo será increíble, más en unos Juegos. He visto la piscina donde se desarrollará la competición y he quedado impactada. Parece un estadio de fútbol.
DC: Precisamente, uno de sus hobbies es religión en Japón: el mundo del anime y el manga. ¿Qué significa este universo para usted?
MA: Me gustan las historias que crean, los dibujos… Me considero una friki. Cuando voy allí, me compro de todo: figuras, recuerdos… Tengo la habitación llena de cosas de manga y anime.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»De Japón me encanta esa cultura del respeto. Siempre regreso con una gran paz interior».[/quote]
DC: Hace unos meses, un equipo de la cadena televisiva japonesa WOWOW aterrizó en Tenerife para grabar un documental audiovisual sobre usted para el programa Who I Am, donde se relatan historias de deportistas paralímpicos de cara a la cita de Tokio 2020. ¿Cómo vivió la experiencia?
MA: Me sentí bastante bien con ellos. Son bastante respetuosos, amables… estuvimos en Japón y nos llevaron a sitios de compras, nos invitaron a comer… Nos sentimos como si fuésemos familia. Me encanta ese respeto que tienen hacia todo.
DC: El pasado 12 de octubre se emitió precisamente dicho documental en Japón. ¿Ha tenido ocasión de verlo?
MA: No, todavía no sabemos nada. He recibido alguna información de dos chicas japoneses por mi Twitter que ahora son mis fans, pero nada más (se ríe). No lo he visto.
DC: La natación y la propia competición le permiten viajar por muchos rincones del mundo. ¿Hay tiempo para hacer turismo o todo el tiempo es trayecto hotel-piscina y viceversa?
MA: Los primeros días siempre es piscina-hotel-piscina. Pero en los últimos días, da más tiempo de conocer un poco mejor la zona. En Australia, pudimos dar una vuelta durante esas fechas finales, comprando algún recuerdo y visitando la ciudad, además de visitar una playa artificial durante el último día, bañándonos y disfrutando. Son pocos momentos, pero se buscan disfrutarlos a máximo. En Tokio, por ejemplo, estuvimos 3-4 días, pero con el límite de tiempo no da margen a ver mucho.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Guada es como un padre para mí. Parecemos familia».[/quote]
DC: ¿Le gustaría visitar Japón sin las prisas de la competición, en calidad de turista?
MA: Tendría que llevar un guía (se ríe), pero me gustaría mucho. Incluso, Judith (Rolo) y yo estaríamos encantadas de poder quedarnos unos días más en Tokio durante las Paralimpiadas para conocer la ciudad. Pero sí, necesitaría un acompañante o guía porque el tren es un lío, además de la barrera del idioma.
DC: Lleva muchos años bajo la dirección técnica de Guada. ¿Qué significa para usted?
MA: Es como un padre para mí. Sabemos cómo se siente cada uno, nos contamos todo… Me conoce a la perfección. Parecemos familia. Sin él, no sería nada ni estaría aquí. Desde que empecé con él, vio que tenía un gran futuro. Ha visto cómo he mejorado. Arrancamos juntos en 2009, así que llevamos una década juntos.
DC: Son muchas horas compartidas como equipo junto a Guada y Judith: viajes, anécdotas, horas de piscina y convivencia… ¿Es una segunda familia?
MA: Nos echamos la bronca por el tema de las maletas (se ríe), ya que pesan mucho y por el tema de restricciones siempre tenemos problemas. Luego, cuando vamos de tiendas, a nosotras nos gusta una cosa y a Guada otras, de modo que vemos ahí quién gana la batalla. Pero pasamos buenos ratos buenos.
DC: Cuenta con un palmarés envidiable. ¿Qué retos o aspiraciones motivan a Michelle Alonso a seguir luchando?
MA: Ahora mismo, me motiva ir a Tokio 2020. Es mi objetivo. Quiero disfrutar de esos maravillosas Juegos Paralímpicos. Tengo que seguir luchando, dándolo todo porque las rivales pisan fuerte.
DC: ¿Diría que vive uno de sus mejores momentos como nadadora?
MA: Sí. Me encuentro muy bien y espero aguantar mucho a este nivel.
DC: Ahora, toca un pequeño receso tras Australia para volver con las pilas cargadas.
MA: Sí, necesito un poco de descanso y desconexión. Luego, volveremos a darle duro.