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Escándalo en los vestuarios: «¡Cara mojón! ¡Estoy hasta los huevos del VAR!»

Redacción Deporpress | Las decisiones protagonizadas desde el VAR en Segunda División siguen generando polémica y la pérdida de los nervios entre muchos de los afectados. En esta ocasión, el protagonista ha sido el presidente del Extremadura, por discrepancias con el cuerpo arbitral ante la Ponferradina (1-1).

Manuel Franganillo, máximo mandatario del cuadro extremeño, cargaba contra el cuerpo arbitral bajo las siguientes palabras, según reflejó el colegiado del choque, Figueroa Vázquez, en el acta: «Al finalizar el partido y estando el equipo arbitral en el túnel de vestuarios, una persona identificada como D. Manuel Franganillo Laguía, Presidente de la Extremadura U.D., se acercó al técnico de VAR, D. José Antonio Rodríguez Serrano, dirigiéndose a él gritando en los siguientes términos: «¡Cara mojón!», «¡Estoy hasta los huevos del VAR!», «¡Te vas a enterar!». Una vez que le comuniqué que no podía estar en esta zona me dijo literalmente gritando lo siguiente: «¡De aquí no me echa nadie, que esta es mi casa!», teniendo que ser retirado por la Policía Nacional.»

La queja viene derivada de la forma en la que se actuó en el penalti pitado a favor de la Ponferradina que supuso el 1-1 definitivo. Franganillo tuvo que ser retirado del lugar mediante la intervención de la Policia Nacional. El juez de línea señaló fuera de juego de Isi Palazón. No obstante, el colegiado quiso consultar antes el VAR y observó que Palazón arrancaba en posición legal, pero se percató de que golpeó la pelota con la mano.  Finalmente, pitó penalti del portero Casto sobre Isi, ya que consideró que este golpeó con la mano al recibir la entrada del portero del Extremadura.

Pendiente del alcance de la sanción

Hasta dos partidos podrían caerle al presidente del conjunto extremeño. El Código Disciplinario de la RFEF contempla en el artículo 117 el menosprecio a cualquier miembro del colectivo arbitral y que dice lo siguiente: “Dirigirse a los árbitros, directivos o autoridades deportivas en términos o con actitudes de menosprecio o de desconsideración siempre que la acción no constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de dos a tres partidos o por tiempo de hasta un mes”.