Redacción Deporpress | No encuentra la medicina a su dolencia en el Heliodoro. Los blanquiazules vuelven a tropezar en su casa cuando los fantasmas lejos de la Isla eran una problemática del pasado. Repitió once Garai, pero fue incapaz de doblegar ante el colista de la categoría, que firmaba su primer triunfo de la temporada con un solitario gol de Bárcenas (0-1). Los más de 9.000 almas presentes se marcharon con un sabor amargo, en una puesta en escena ofensiva deficitaria donde se repitieron los mismos vicios que ante el Fuenlabrada.
Se atascaron los blanquiazules frente al planteamiento de Javi Rozada. Impotentes. Los de Garai volvieron a toparse con problemas para circular rápido el balón de cara a generar situaciones de peligro sobre la meta de Champagne.
No se encontró la llave del éxito en el juego. Bárcenas, en un contragolpe, pondría el balón cerca de los palos de Ortolá. El Tenerife iba creciendo con balón, buscando la madurez y sin caer en precipitaciones, pero no ganaba en presencia. Malbasic lo intentaba, pero disparaba mordido y cruzado. Con un partido atascado, el Oviedo firmó una diana bastante parecida al que endosó el Fuenlabrada hace una semana en el Heliodoro: el tinerfeño Omar Ramos ponía un balón exquisito al espacio de Yoel Bárcenas, caramelo que aprovechaba el panameño para marcharse en velocidad y batir mano a mano al cancerbero tinerfeñista, que no estuvo muy acertado (24’). Dudas en la línea defensiva a la hora de salir o hacer el repliegue que significaba el máximo castigo.
Con el gol, los ovetenses dieron otro paso atrás. Una cortina defensiva insuperable, con transiciones lentas que dificultaban la tarea. Bermejo probaba, sin éxito, suerte desde la frontal del área. Los locales volcaban como suele ser habitual su ataque por la izquierda. Y en una incorporación de Luis Pérez, su centro templado era rematado de cabeza por Borja Lasso, quien entraba desde segunda línea. Manos de Sangalli y el Heliodoro lo celebraba. Pero mientras se revisaba la jugada, Malbasic se quedaba con la miel en los labios en el punto de penalti, ya que la decisión era anulada por fuera de juego previo del lateral andaluz.
El guion tomó el mismo rumbo tras vestuarios. Atascados, sin ideas y con un fútbol previsible que fue un alivio para el cerrojo de los azulones. Imprecisiones y excesivo abuso en los centros laterales que raramente encontraban rematador. Tampoco encontró la solución con el relevo de piezas, donde las entradas de Nahuel, Suso y Dani Gómez significaron más hombres de ataque, pero con escaso trabajo para Champagne. Mientras tanto, el Oviedo jugaba su partido, con paradas de juego conforme el cronómetro avanzaba, para desesperación e impotencia de un cuadro insular que no tenía la receta para rescatar algún punto. Una irregularidad que está dominando en este inicio cuando se tenía una nueva oportunidad para asaltar la zona noble. Otro frenazo en seco.
Casi sin tiempo para digerirlo, el Tenerife afrontará este mismo sábado (19.30 horas) otra prueba en casa ante el Extremadura.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (0): Ortolá; Luis Pérez, Álex Muñoz, Carlos Ruiz, Isma López; Alberto, Aitor Sanz (Dani Gómez, 72’), Lasso; Bermejo (Nahuel, 54’), Malbasic y Miérez (Nahuel, 58’).
Entrenador: Aritz López Garai.
Real Oviedo (1): Champagne; Sangalli, Carlos Hernández, Bolaño, Mossa; Tejera, Borja Sánchez, Edu Cortina (Lolo González, 58’); Omar Ramos (Joselu, 62’), Bárcenas, Ortuño (Saúl Berjón, 76’).
Entrenador: Javi Rozada.
Árbitro: José Antonio López Toca. Amonestó a los locales Aitor Sanz, Lasso, Alberto y Nahuel; y por parte visitante Ortuño, Sangalli, Mossa y Champagne.
Goles: 0-1, Bárcenas aprovecha un balón al espacio de Omar Ramos para definir mano a mano (24’).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la novena jornada, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 9.814espectadores. Los blanquiazules jugaron con su habitual vestimenta blanquiazul; el Oviedo vistió totalmente de naranja.