Por @martintravieso
Irredento Tenerife. Cuanta razón tenía el maestro Salvador García cuando acuñó este termino para definir al CD Tenerife. Muchos años después, la manida frase sigue siendo tremendamente válida. Y es que no hay manera que el Tenerife tenga una semana tranquila. Da igual que gane o pierda. Siempre surge una movida diferente. Cuando no es el padre de un jugador que ni siquiera ha jugado en el Tenerife el que monta el pollo, lo hace el segundo máximo accionista de la entidad. Eso por no hablar de los movimientos foráneos que intentan convertirse en oposición de Miguel Concepción. Así es muy complicado hablar de fútbol, de lo que fue el partido pasado o del próximo.
Tampoco propició López Garai que esta semana se hablase de fútbol en la Isla. Se equivocó el míster metiéndole el dedo en el ojo a Alberto en público. No tuvo tablas y demostró la bisoñez que aún arrastra en el banquillo. Se olvidó de que él fue, hace bastante poco, un jugador como Alberto y a buen seguro de que no le hubiese gustado que ninguno de sus entrenadores hubiese dicho de él que hizo dejación de sus funciones durante un partido y que perdieron por su culpa. A nadie le gusta que su jefe le eche una bronca en público y con ella, López Garai ha sentado un peligroso precedente. Ahora solo espero que haya hablado con el majorero esta semana y haya aclarado el asunto, por el bien de este irredento Tenerife.
Otra cosa es lo de Leiva. Los egos personales y las malas maneras no se pueden tolerar, ni en el fútbol ni en ningún otro ámbito. Me pareció acertado el variscazo que el míster atinó al argentino, quien deberá rascarse el bolsillo.
En Lugo se verá si las palabras del míster fueron producto del cabreo por la derrota, o tienen mayor trascendencia.