Skip to main content Scroll Top

Así vimos a los blanquiazules en el Martínez Valero

Redacción Deporpress | El Tenerife sacó nuevamente petróleo de su segunda salida consecutiva  lejos de tierras insulares. Con el subidón de la goleada en Albacete, los blanquiazules tiraron de confianza y trabajo para reponerse a un gol temprano. Un encuentro que pudo terminar con cualquier resultado positivo o negativo. Así vimos a los blanquiazules.

Ortolá: El equipo nace y echa raíces a través de su salida limpia de balón. También preciso cuando se requiere un juego más largo. Dejó alguna duda en el juego aéreo, pero estuvo bien en líneas generales (2).

Luis Pérez: Inteligencia para elegir sus incorporaciones. No se esconde, pero sigue perdiendo fuelle cuando toca sacar el radar de precisión para poner centros medidos, pues rara vez encuentran rematador. Atrás, continúa dando pasos adelante (2).

Alex Muñoz: El central se ‘come’ un bloqueo que provoca la pérdida del marcaje de Qasmi en el 1-0. Impreciso en alguna salida que pudo costar cara. Sí sumó en ataque, donde pudo cambiar el signo del partido si no se hubiese topado con el palo (1).

Carlos Ruiz: Un seguro de vida. Porque la experiencia es un grado incuantificable. Bregó como siempre, dando todo en cada jugada. El equipo gana en seguridad defensiva y en dominio aéreo (3).

Mazán: No convence el eslovaco. De los más flojos en los blanquiazules. No se entendió por su banda con Álex Bermejo, donde no ofreció soluciones en ataque. Mejor en el repliegue, pero impreciso también en el pase (1).

Alberto: De menos a más. Le costó entrar en el partido, encontrando muchos espacios el Elche en su zona de dominio. Mejor tras vestuarios, donde creció junto al resto del equipo (1).

Milla: Ciertamente desactivado en los primeros 45’, terminó encontrando su mejor versión a la vuelta de vestuarios. Tomó galones y se encontró mucho más cómodo (2).

Lasso: Vive un estado dulce. Casi todo lo hace bien. Presiona, actúa de brújula en el equipo, da pausa y criterio en el juego, con una privilegiada visión de juego. Otra vez, entre los mejores. Y de nuevo viendo puerta, en un gol similar al marcado al Numancia (3).

Bermejo: Pletórico partido del futbolista procedente de la cantera del Espanyol. Un diamante con buena pinta que debe hacerse, pero que muestra unas maneras innatas. Está con confianza y aporta desequilibrio, calidad y verticalidad. Un incordio para los ilicitanos por el costado izquierdo. Le faltó un mejor socio por su banda (3).

Malbasic: Su actitud es innegable: lo pelea todo. Tiró desmarques interesantes, especialmente en el primer tramo de partido. Un trabajador nato que, esta vez, no encontró tanto desequilibrio en zona de tres cuartos como en Albacete (2).

Miérez: Flojo partido del delantero argentino, cuyas características no casaban para el partido que se estaba cocinando. Mejor sin balón, donde lucha cada balón dividido y se faja con cada rival. Más problemas con el esférico, lejos del área. Fue el primer cambio de cromos de Garai, al descanso (1).

Dani Gómez: Cambió la cara del Tenerife. Ofreció soluciones, estando bastante activo y desahogando el juego blanquiazul por raso. Hambre propia de la juventud que debe refrendar en ciertas ocasiones con menos individualismo. Se topó con un palo en los segundos 45 minutos que pudo cambiar el signo del partido. Pero hay futbolista en el madrileño (2).

Nahuel Leiva: Se espera más de un fichaje que se presupone diferencial. Tiene que entrar en dinámica individual y colectiva. De momento, se le espera. No ofreció grandes soluciones en ataque (1).

Aitor Sanz: Puro trabajo. Incansable. Aportó un chute de energía a sus compañeros cuando el Elche más apretaba (2).