Redacción Deporpress | El 7 de septiembre de 2019 quedará para los libros históricos de los derbios canarios. Porque la tecnología ha llegado para quedarse. Y el VAR con ella. La Segunda División está viviendo sus primeros pasos con esta nueva herramienta en el arranque de las tres primeras jornadas de competición, con resultados desiguales. Un recurso casi perfecto, pero usado por seres imperfectos: las personas.
La parroquia blanquiazul no ha quedado del todo contenta con su implementación ante el Real Zaragoza y el Numancia, mientras que contra la Ponferradina no tuvo excesiva influencia ni grandes jugadas para la polémica. En La Romareda, los tinerfeños sufrieron una doble amonestación sobre Carlos Ruiz, así como un penalti señalado, que no terminó de convencer a todos. En el estreno en el Heliodoro contra los numantinos, volvió a hacer acto de presencia con un acierto anulado a Malbasic, cuando la toma ofrecida por las televisiones lo posicionaban en línea; asimismo recibía un segundo gol previa falta al portero tinerfeño que no sería penalizada por el colegiado tras revisión.
La UD Las Palmas tampoco queda satisfecha en sus primeros escenarios. La mayor polémica se tradujo en La Rosaleda contra el Málaga. Con un marcador en positivo por el gol de Rubén Castro, los amarillos vieron como les pitaban una pena máxima en contra por un derribo de Aythami sobre Juanpi que arranca fuera. Fue el gol que a la postre privó de dos puntos a la escuadra comandada por Pepe Mel.
Decisiones contradictorias y tiempos de espera que deben reducirse considerablemente para favorecer el espectáculo y la justicia en este deporte. Un VAR cuya incidencia en la fiesta del fútbol canario servirá como una prueba seria tanto para su colegiado Isidro Díaz de Mera, como para el asistente andaluz responsable de dicha tecnología para este duelo: Figueroa Vázquez.