Redacción Deporpress | La primera victoria del CD Tenerife 19/20 ya está en el casillero. Y eso es lo más importante del partido de este domingo contra el Numancia. La afición salió satisfecha de lo que vio en el Heliodoro en el primer encuentro de los suyos en casa, que demostraron que están en el camino de afianzar una identidad propia ¡Por fin!
Atrás queda el Tenerife de la temporada pasada, con hasta tres entrenadores (Etxeberria, Oltra y Sampedro) en el banquillo insular y que tanto tardó en lograr su primer triunfo. Esta vez a la segunda fue la vencida.
El partido fue completo, pero no perfecto, redondo. De nuevo dos errores garrafales, pero individuales, complicaron el resultado para un Tenerife que no parece saber ganar sin sufrir. Esta vez le tocó a Sipcic deslucir el partido, como lo hizo Alberto la semana pasada.
Al menos los errores son más individuales que colectivos, de que falle algo en defensa. Obviamente el juego es mejorable, pero este Tenerife lo está haciendo Garai muy reconocible.
Pero incluso más allá de las prestaciones de Ortolá, un Luis Pérez venido a más respecto al año pasado, Naranjo o Borja Lasso, las buenas noticias en cuanto a nombres propios son las de Aitor Sanz ¡Parece increíble creer que haya estado año y medio sin jugar!, Luis Milla, que parece tan centrado como siempre e incluso Malbasic, que si no llega a ser por el VAR hubiera firmado como mínimo un doblete.
Si las sensaciones no engañan, hay equipo para ilusionarse y ¿por qué no? para enamorarse.