Redacción Deporpress | Se hizo duro, muy duro, el post partido más que el partido en sí mismo de este domingo del CD Tenerife. Fue la despedida de varios de los componentes de la plantilla blanquiazul, pero sentidas especialmente las de Raúl Cámara y Jorge.
Uno seguirá creciendo y quemando etapas en Primera División y en un grande como el Valencia, otro, después de seis años y de que su sangre se haya tornado en azul y blanca quiere seguir dando guerra en el fútbol profesional. El gesto del club, de sus compañeros, y la respuesta de la afición con ambos diciendo adiós desde el centro del terreno de juego empequeñece un partido sin historia, y que cierra un a temporada para no olvidar.
Para no olvidar porque conviene recordar siempre errores del pasado para saber rectificarlos y encontrar un nuevo camino, uno mejor. Este vestuario pierde a dos piezas básicas y sigue un proceso de regeneración que, esperemos, no dé al traste con un grupo humano comprometido y solidario, que seguirá teniendo referentes como Suso, Carlos Ruiz, Dani Hernández y Aitor Sanz.
Todos ellos se quedan, todos ellos serán los jefes de un nuevo proyecto que debe devolver la ilusión a una afición hastiada; hasta se quedó sin fuerzas para mostrar su desapego con la directiva actual, que tiene ante sí un verano muy duro para volver a enganchar a la afición