Redacción Deporpress | Las viejas glorias nunca mueren. Y siempre están cuando se les necesita. La capitanía blanquiazul acudía este domingo al rescate del CD Tenerife en el Heliodoro. Tres puntos que saben a oro de cara a la permanencia que no pudo tener mejores invitados de cara a la cita goleadora; dos rockeros de la antigua escuela: Suso Santana y Carlos Ruiz.
El capitán blanquiazul nunca defrauda. Lucha, orgullo, sentimiento y profesionalidad en favor de un club que ha mamado desde pequeño. El extremo tacuense tiró de galones para llevar el peso del equipo por banda derecha. Y dio un paso al frente cuando muchos se esconderían: desde el punto de penalti. La portería se le hizo grande. Y no falló. Abrió el camino. Llevó la tranquilidad a las gradas y todo fue sobre ruedas. La afición blanquiazul se enroló como número doce para dar el siguiente paso.
Pero la tarde tuvo otro protagonista. Otro peso pesado. Un granadino con un corazón tatuado en clave blanquiazul: Don Carlos Ruiz. El central firmó otra gran actuación después de encumbrarse en el derbi canario de hace unas semanas ante Las Palmas. Y lo hizo como mejor sabe: de cabeza. En el juego aéreo, pocos jugadores más certeros que él. Se hizo gigante para llevar el júbilo a las casi 17.000 gargantas presentes en el templo tinerfeñista.
Una vez que los dos pesos pesados cumplieron su cometido, tocó otro de los habituales en el Heliodoro: el sufrimiento. Alberto, excelso hasta ese momento, sacaba unas manos a pasear para que el cuerpo arbitral decidiera con acierto que era pena máxima. Joselu no falló. Y tocó sufrir. Pero, esta vez sí, el final fue feliz. Un once con jugadores comprometidos, que defendieron este escudo en la cita más importante del año, cuando el fantasma del infierno acechaba.
Tres puntos que pertenecen a todo el tinerfeñismo. Y dos capitanes que dieron nuevamente la cara por el Tenerife. Pero no nos olvidamos que esta victoria también está presente en otros dos emblemas de la casa que no estuvieron presentes por diferentes motivos: Raúl Cámara y Aitor Sanz. Este triunfo también es de ellos. Como reza el titular: capitanes blanquiazules.