Aleix Valero | El CD Tenerife se quedó esta vez sin obrar el milagro de una remontada otra vez imposible y sigue negado en Granada, donde ha perdido en sus 13 últimas visitas, para ceder este viernes (2-1) en un choque en el que los blanquizales repitieron muchos de los mismos errores que han venido cometiendo hasta la fecha, y que les sigue condenando a sufrir por lograr una permanencia que, si llega, será agónica.
Una nefasta primera parte, otro gol encajado en los primeros minutos, un planteamiento inicial erróneo y la misma sensación de impotencia a domicilio condenaron a un equipo que solo se enchufó al partido al final del mismo, con el gol de Malbasic a falta de 10 minutos y tirando de una épica que esta vez no fue suficiente.
Las bajas de Milla y Nano, además de otras alternativas por las que apostó José Luis Oltra, depararon un once inicial inesperado, experimental, pero que solo le duró (en su planteamiento) media hora al entrenador.
Carlos Ruiz se había ganado el puesto en el derbi y sentó a Mauro Dos Santos, pero a partir de ahí…el entrenador cambió muchas cosas, demasiadas. Cámara ocupó el lateral derecho, Luis Pérez jugó de Suso (¿?), Suso por la izquierda, Borja Lasso de Milla… un once tan innovador y arriesgado como abocado al desastre en casi todas las realidades posibles.
Con el 2-0 a los 30 minutos no le quedó más remedio a Oltra que rectificar, volviendo al doble pivote, situando a Suso en la derecha, retrasando a Luis Pérez, cambiando de banda a Cámara, adelantando al interior a Isma López, retrasando al pivote a Racic…demasiados vaivenes para un equipo absolutamente inerte en la primera mitad, apagado, triste y ramplón, que no tiró entre los tres palos en esa primera parte, recibiendo cinco en su portería, nueve en total.
Como era de prever el Granada se hizo fuerte desde el principio, encerrando al Tenerife en propi campo, aunque no lograba acercarse con peligro real a la meta de Dani Hernández.
El arquero realizó su primera intervención a disparo cruzado de Vadillo (7’) tras un rechazo de una falta inexistente y que pudo costar cara.
Caro sí que costó un error tan garrafal como impropio de un profesional cometido por Uros Racic, que lleva desaparecido varias semanas, con falta de actitud sobre el campo y con pinta de que esto no va con él. El serbio se durmió en el centro del campo, perdiendo un balón de manera grosera ante Montoro, llegándole a Rodri que, solo ante Dani, le superó por bajo (1-0, 11’); claro, ¡Racic a lo mejor pensaba que estaba en Girona!
Aunque el Tenerife no le perdió la cara al partido, no le tosía a un Granada muy superior línea por línea, y encima más intenso; ni en eso igualaban los blanquiazules a su rival. Si a los dos les iba la vida en el partido, parecía que a los tinerfeños no tanto, dándose por vencidos antes de tiempo.
Así llegó el segundo tanto. Tras un saque de esquina rechazado, el balón le cayó a San Emeterio, que en toda la Liga no había marcado ni medio gol, para superar por bajo, muy solo, a Dani Hernández, que poco podía hacer (2-0, 30’). Esperaba una hora para el olvido.
Acabó entonces Oltra con el experimento de la alineación. Retrasó a Luis Pérez a su sitio (el utrerano había estado absolutamente perdido), pasó a Cámara al lateral izquierdo, adelantó la posición de Isma López y, por fin, situó a Suso en la derecha, su hábitat natural, retrasó a Racic para volver al doble pivote con Undabarrena dejando a Borja Lasso en la media punta. Además mandó a calentar a Montañés, Coniglio y Borja Llarena.
Sin pisar con balón controlado el área rival, acabó una primera parte desastrosa, pero al menos los más optimistas pensarían que no podía ir a peor y sí a mejor lo visto anteriormente. Pero Víctor Díaz, a los 35 segundos de la reanudación, estuvo cerca del tercero.
Borja Lasso (46’) de cabeza conectó un balón desde la derecha demasiado centrado, pero era el primer remate a portería de los visitantes. Montañés sustituyó a Cámara (49’) retrasando su posición Isma López para dejarle el extremo al recién incorporado.
Pudo sentenciar Puertas (54’) con un remate que se topó con el larguero ya con Dani batido; el Tenerife hacía aguas. La segunda ‘solución’ de Oltra fue dar entrada a Coniglio en lugar de Lasso (66’), y jugar con dos puntas natos para apretar a la defensa local.
El argentino saboreó el gol…por unos segundos, pero u bello tanto de cabeza al saque de una falta lateral, fue anulado por un fuera de juego que, de serlo, era por escasos centímetros. Quien sí lo celebró fue Malbasic que hizo de nuevo soñar con una remontada imposible a os tinerfeños cuando controló un centro de Suso pasado, y fusiló a la escuadra de Rui Silva (2-1, 81’). Sin apenas merecerlo, el Tenerife estaba en partido, y con el recuerdo fresco de las remontadas europeas de estos últimos días.
Pero esta vez el Tenerife no tuvo ni la posibilidad de igualar como sí lo logró en el Heliodoro en la primera vuelta cuando Joao rescató un punto en la prolongación frente al mismo Granada, sabiendo jugar el tiempo extra los nazaríes en territorio blanquiazul para consumir un encuentro en el que, una vez más, al Tenerife le sobró la primera parte.
FICHA TÉCNICA
Granada: Rui Silva; Víctor Díaz, Germán, Martínez, Quini; Fede San Emeterio, Montoro; Vadillo (Dani Ojeda, 67’), Fede Vico (Azeez, 80’), Puertas; Rodri (Adrián Ramos, 72’).
Entrenador: Digo Martínez.
CD Tenerife: Dani Hernández; Raúl Cámara (Montañés, 49’), Jorge, Carlos Ruiz (Alberto, 82’), Isma López; Undabarrena, Racic; Luis Pérez, Borja Lasso Coniglio 66’), Suso; Malbasic.
Entrenador: José Luis Oltra.
Goles: 1-0 (10′) Rodri, tras una pérdida grosera de balón de Racic. 2-0 (30’) San Emeterio, por bajo después de un saque de esquina. 2-1 (81’) Malbasic marca por la escuadra tras un centro pasado de Suso.
Árbitro: Daniel Ocón Arráiz (Comité riojano). Asistido en las bandas por García Sabuco y Ortuño Sierra. Amonestó a los locales San Emeterio (24’) y Germán (43’); y a los visitantes Suso (37’), Malbasic (48’), Jorge (58’) y Coniglio (89’).
Incidencias: Partido correspondiente a la 38ª jornada de La Liga 123, disputado en el estadio de Los Cármenes, Granda, ante 14.302 espectadores. El Tenerife vistió con su indumentaria negra y rosa. El Granada lo hizo con pantalón azul y camiseta a rayas horizontales blancas y rojas.