Por @Chusdeleon
Hoy quiero dedicar este espacio de juntaletras al bueno de Iriome González. Nadie (salvo el que lo ha pasado) sabe por lo que tiene que estar pasando el tinerfeño, y desde hace bastante tiempo tengo la necesidad de escribir unas palabras de reconocimiento hacia él. Un tipo del que no he encontrado a nadie en el entorno blanquiazul que hable una mala palabra (y mira que eso es difícil).
En un tiempo donde otros canteranos no hacen sino echar pestes de Tenerife y renegar de su tierra faltando a la consideración siembre que tienen ocasión de la afición birria. Iriome siempre se ha portado bien con los aficionados que un día le vieron nacer deportivamente portando la casaca del C.D.Tenerife y que le desearon lo mejor, y nunca ha tenido una mala palabra o desplante hacia el tete o hacia su tierra tinerfeña. Demostrando una madurez, un cariño y un respeto digno de admiración.
Es de los canteranos, que calladito la boca y con trabajo, se ha forjado un hueco en la historia de la categoría de plata y ha demostrado que nos equivocamos con él, no apostando por su continuidad en el C.D.Tenerife.
Supo asimilar que su carrera no iba a ser la carrera fulgurante que se prometía en su primer año. Aquel en que Casuco lo hacía debutar en segunda y tras 10 partidos inciales absolutamente encandiladores, con doblete a las palmas incluido, debut en la selección española sub 20 en un mundial e interés del Liverpool mediante.
Iriome salió del Tenerife a principios de la temporada 2011-12 con una etiqueta de jugador de capa caída. Desde ese entonces han vestido la blanquiazul ocupando o intentando ocupar su puesto, o puestos donde el canterano podía haber rendido en la plantilla, jugadores como Chechu, Nico, Carlos Portero, Jeremy Lempereur, Victor Bravo, Oscar Rico, Guarrotxena, Moutinho, y otros susceptibles de ocupar en ocasiones la banda derecha. Solo Suso ha mostrado garantías solventes en ese puesto desde su regreso en 2012. La de dinero, y disgustos que se hubiera ahorrado el Tenerife con Suso e iriome como inquilinos y dueños absolutos de la banda derecha en esos años. Dinero y tiempo tirados a la basura cuando la solución estaba en casa en tiempos de pamplina chicharrera en la búsqueda de un crecimiento institucional que nunca llegó en forma de fichajes estériles.
El bueno de Iriome tuvo que luchar para seguir su carrera fuera de la isla, y fuera de la isla se ha hecho un hueco en el corazón de todos los lucenses (previo paso por Villareal y Miranda de Ebro). En esa plaza el tinerfeño se ha convertido en un histórico con más de 360 partidos acumulados en la categoría de plata, con 35 a 40 partidos por temporada y sus tres, cuatro o cinco golitos por año. Vamos, un fijo e imprescindible en las alineaciones gallegas.
No tengo brazos y cariño suficiente para abrazarte lo que te mereces Iriome. Para decirte que lo que necesites aquí nos va a tener siempre a los birrias que te respetamos. Para darte ánimos y fuerza para superar una pérdida irreparable. Ojalá algún día puedas volver a la que fue tu casa, aunque sea como exfutbolista o integrante de las estructuras del club y poder aprovechar todo lo bueno que tienes aportando con ese corazón enorme y blanquiazul que te gastas. Gracias por ser como eres.