Por @Chusdeleon
El pasado fin de semana, tras el empate ante el Albacete se cumplieron 26 partidos de José Luis Oltra en este curso al frente del banquillo del C.D.Tenerife. Con el final de la temporada en el horizonte y 10 partidos por disputar, hay que empezar a hacer balance para cerrar este curso y planificar el que viene.
En una temporada horrible y carente de ilusiones, al valenciano le está tocando remar contra corriente en el peor de los escenarios que un entrenador puede tener para trabajar. El Tenerife no tiene más objetivo que amarrar la categoría en un entorno donde la ilusión hace tiempo que se desvaneció, y eso requiere sacar fuerzas de flaqueza para tirar para adelante con solvencia. Hay jugadores que saben que no van a seguir y más de media plantilla tiene la cabeza en situaciones futuras, con lo que ello significa. Estos 10 partidos medirán el nivel de implicación y profesionalidad de más de uno y Oltra tiene que lograr que la cosa funcione.
Profesionalidad y entrega.
José Luis es un tipo íntegro, vino por dos perras sabiendo que el Tenerife lo utilizaba como parapeto para, con su fisquito y cercanía, tapar el foco de las críticas usando su imagen como referente histórico de este club y agradar a los críticos. Ha funcionado durante 20 jornadas, pero el agujero del Tenerife es tan grande que ni el sol puede tapar las carencias. Da gusto ver las ganas con las que entrena, dirige e intenta apasionar a los suyos. Eso es de largo, lo mejor de esta temporada.
Mareo táctico.
Oltra ha tenido vaivenes tácticos en esta nueva etapa que han descolocado al personal blanquiazul. Cuando fue presentado a su regreso todos imaginábamos que el Tenerife iba a tener claras sus señas de identidad y que jugaríamos prácticamente de memoria en cuestión de 10 partidos. No ha sido así salvo en contadas excepciones. El entrenador ha bailado entre los 3 centrales, el 4-4-2 con mediapunta y el sistema con dos delanteros (con Coniglio). La realidad, es que solo ha funcionado el segundo sistema y en partidos muy contados. La imprevisibilidad es la nota que define a este Tenerife, y absolutamente nadie es capaz de adivinar con qué sistema y con qué jugadores jugará el equipo el siguiente partido.
Mala planificación en los fichajes. Peor gestión posterior.
Oltra no ficha, pero José Luis aconseja y orienta cuando se ficha, y luego gestiona el día a día dichos fichajes. Situaciones como el desequilibrio de una plantilla que consta de 3 laterales izquierdos, tiene agujeros en defensa con Alberto y Luis Pérez y adolece de goleadores es algo impensable en un equipo que contó con mucho dinero y tiempo para el mercado de invierno, y que apostó por Lasso y Coniglio como variantes ofensivas, y por Dos Santos, Isma y Racic como variantes defensivas y de equilibrio. Muchos aun nos explicamos el Expediente X de cómo Mauro Dos Santos no ha sentado de cabeza a un desastroso Alberto, que no hace sino demostrar que no vale como central en segunda división por su carencia de cintura y cuidado de la espalda, y que jornada tras jornada dábamos cabezazos contra el muro de la sinrazón Oltriana.
El caso Héctor
De lo lamentable del caso Héctor ni hablemos. Un jugador que ha mantenido al equipo en defensa y que ha demostrado con su excepcional rendimiento que Oltra es capaz de equivocarse dos veces con un mismo caso. Primero, fichando a otro lateral cuando no hacía falta, y segundo, sentando en la grada a un lateral indiscutible por su rendimiento para poner a otro que fichó innecesariamente para intentar justificar y tapar su primer error. Una gestión que ha desacreditado mucho ante público y plantilla al valenciano.
El caso Dani
Hay que decirlo y con justicia destacar el acierto. Mientras que su fe ciega en mantener a Alberto fallo tras fallo ha sido un sin sentido, sin embargo a Oltra le ha salido bien mantener a Dani Hernández cuando más arreciaban los buitres y más carnaza se obtenía con el hispano-venezolano. La continuidad se ha transformado en ver a un Dani que en el último mes de competición ha sido de largo el mejor portero de la segunda división. También es cierto que no vino José Antonio Caro por no cerrarse el fichaje, y que de ser así a lo mejor otro gallo hubiese cantado. Otro fichaje que iba a venir… y que no hacía falta.
Obcecado con Uros, injusto con Unda.
La desaparición de Undabarrena de las alineaciones y los minutos de los partidos es otro debe en el caso de Oltra. El joven serbio deslumbró a todos con uno de los mejores debuts en la historia del club. Pero un buen debut no es suficiente para eliminar de las alineaciones a un jugador muy válido y que ha aportado mucho equilibrio y criterio en el juego en multitud de partidos esta temporada. Racic es fuerza descontrolada, presencia y capacidad de abarcar campo. Pero también es pérdida constante de balón en ataque. Undabarrena es mesura y criterio sin tanta estridencia. Oltra no ha sabido dar hueco a todos en esta parcela y en mi opinión siendo Undabarrena un jugador de igual futuro prometedor que Racic y patrimonio del club, debería de haber aparecido más. Solo ha contado cuando Racic ha sido sancionado, con una papeleta gordísima ante Osasuna y salvando la cabeza de su verdugo Oltra. Un tipo genial Unda al que Oltra tiene mucho que agradecer tras darle más vidas que aun gato.
Junio llegará, Uros volará y Unda seguirá su camino en la isla. Con los años veremos quien ha sido más importante para el tinerfeñismo.
La baja de Joao Rodríguez
Es otro de los temas que jamás entendí, Joao era un jugador que le daba cosas al Tenerife y que además estaba involucrado y con ganas de hacer cosas. No era titular indiscutible pero cuando entraba desde el banquillo levantaba al equipo y desequilibraba defensas. Su actuación en el Heliodoro contra el Granada bastaba para darse cuenta que tenía hueco en este equipo. Un equipo que ha tenido que improvisar tras el mercado de invierno por banda derecha y que no ha tenido casi revulsivos en el banquillo en muchos partidos. Siempre me pregunté por qué nunca se probó a Joao de delantero centro, algo como lo que Agné hizo con Maxi Pérez, conocía la posición (jugó de delantero en muchos equipos), tenía desequilibrio, olfato de gol y capacidad de romper los partidos, pues bien, le dimos la baja a cafetero y trajimos a Coniglio.
Ayudar a Borja Lasso
Es otro de los debes de Oltra. Borja Lasso decidió venir al Tenerife enamorado de la magia del Heliodoro y sabedor de que con el valenciano se garantizaba un esquema donde ser importante y muchos minutos de juego. La realidad es que tras 10 partidos se le ha visto que no encaja. En la segunda división de las defensas férreas y las líneas juntas a Lasso no le da tiempo de darse la vuelta y jugar al hueco, y la realidad es que Oltra no ha sabido solucionar este problema. A cada partido vemos un Lasso cada vez más encorsetado y amarrado y no se ha visto ni un solo intento de probar otra cosa, como ponerlo en banda tirando hacia el centro. La realidad es que el Tenerife ha traído a un jugador importante que el año que viene puede encontrarse con un nuevo entrenador que no le encuentre hueco en su sistema. Todo está por ver.
Lo absurdo de Coniglio
10 partidos ha jugado, y no se le ha visto nada de nada de nada. No se puede argumentar la titularidad de un delantero basándose solo en su capacidad física, presión y salto aéreo a por el balón. Decir que es un jugador que tiene características diferentes y que aporta otras cosas no es suficiente. Un delantero no es un mediocentro, no basta solo con presionar y robar. Un delantero debe marcar goles, rematar a puerta y generar peligro. ¿Se acuerdan de Arruabarrena? Fue otro delantero espigado que Oltra manejó, y no tenía nada que ver con lo que estamos viendo con el argentino. El fichaje de Coniglio y su rendimiento está siendo de lo peor que se ha visto en la historia del C.D.Tenerife en el verde y está dejando en evidencia tanto al que lo fichó, como al que no para de alinearlo con obcecación a cambio de absolutamente nada. La entrada de Malbasic contra Osasuna y Albacete, y el contraste con lo aportado por su compañero es una auténtica dejada en evidencia a su entrenador. Más bien… es una puesta en ridículo.
La no consolidación de Naranjo
Es otro de los retos en los que Oltra ha fallado. Naranjo debía crecer y ser importante en el Tenerife. Su entrenador no ha sido capaz de encontrarle sitio a un jugador que tiene calidad a raudales. Naranjo y Malbasic son dos jugadores de sobrada calidad en esta categoría para que cualquier entrenador les supiese encontrar acomodo y hacerlos funcionar. Oltra no ha sabido dar con la tecla. Son dos jugadores que probablemente con otro inquilino en el banquillo en el futuro dejarán claro lo mal que han estado en esta temporada.
7 derrotas en 26 partidos
Creo que hay que valorarle positivamente a Oltra, que su Tenerife solo ha perdido 7 partidos. El equipo no convence, pero tampoco ha sido un absoluto desastre. Ha logrado sacar gen competitivo en partidos que estaban absolutamente perdidos y remontar situaciones imprevisibles (Alcorcón y Osasuna). Es un equipo al que le cuesta dios y ayuda ganar los partidos, pero al que cuesta dios y ayuda ganarle.
Creo que Oltra se equivocó volviendo a la isla. EL entrenador con más partidos en nuestro banquillo de la historia merecía venir en otro contexto, con otra planificación deportiva y liderando un proyecto desde cero. Su innegable tinerfeñismo y sus ganas de ayudarnos hicieron arriesgarse y tomar un proyecto a la deriva que ha terminado por dilapidar su futuro en la entidad, propiciando que a día de hoy sea absolutamente imposible su continuidad el año que viene. Pero es que además, ni al Tenerife, ni a Oltra les conviene seguir juntos la próxima temporada. Hay que abrir las ventanas y airear la habitación.
La 2019-2020 será la primera temporada de la era Víctor Moreno. Y necesitamos empezar desde cero con nuevos aires y proyecto de total renovación.