Redacción Deporpress | Isma López y José Naranjo fueron dos de los hombres destacados en la destacada remontada de los blanquiazules en el Heliodoro. Tanto el onubense como el navarro valoraron, en zona de mixta, la importancia de estos tres puntos para alejarse un poquito más de la zona peligrosa, añadiendo que el vestuario está completamente unido para sacar adelante
Naranjo.- «Nos lo merecíamos después de muchos partidos donde se nos escapaba el triunfo. Es una justa recompensa. Tenemos que creer. Con el 0-2 parecía todo perdido, pero al final lo hemos conseguido. Yo sigo trabajando en mi línea para tratar de aportar lo máximo. Cuando no se puede hacer gol, se trata de aportar al equipo. Estoy contento. Es positivo que valoren eso. El equipo quiere y creo que esto nos reforzará de aquí al final. Siempre, en cada partido, tenemos ocasiones. Por desgracia, no encontramos puerta, pero después de este partido tenemos que estar contentos, remontando ante el líder de la categoría. Nosotros somos los primeros que queremos salir de esta zona. Cada partido es súper difícil, pero tenemos que salir concentrados desde el inicio. Debemos seguir en esta línea de la segunda parte».
Isma López.- “El nivel individual está en un segundo plano. Lo importante era el plano colectivo y hemos ganado. El Extremadura se acercaba con esos tres puntos frente al Reus esta jornada. Siempre te invaden pensamientos negativos cuando recibes esos dos golpes. Es duro, pero no puedes venirte abajo porque si no, no hay nada que hacer. Al final hemos salido con otra mentalidad en la segunda mitad para dejar los tres puntos aquí. Se trata de creer. En el equipo hay compromiso y talento. El fútbol tiene mucho de mentalidad. El míster nos ayudó con su mensaje en el descanso y conseguimos darle la vuelta. No es fácil darle la vuelta al marcador en una división tan complicada como esta, pero es una característica que estamos demostrando y es importante. No voy a esconder que deseo el ascenso a Osasuna, ya que he estado en la grada desde pequeño, y les debo lo mejor. Pero ahora me debo a un equipo que ha apostado muy fuerte por mí, como el Tenerife. No recuerdo mi último doblete, pero eso queda en un segundo plano cuando ganamos. Estoy feliz por los tres puntos. Si hubiese hecho un doblete, pero hubiésemos perdido, me habría ido jodido a casa. Cada persona que ha hablado dentro del vestuario está con el míster. Cuando cometemos errores puntuales, el míster no puede hacer nada. Toca hacer autocrítica y estar unidos en este momento. Veo al vestuario con mucho compromiso.