Por @Aleix Valero
¿Se ha tardado mucho en prescindir de José Luis Otra y afrontar el tercer entrenador en una temporada o es el momento idóneo? Muchos aficionados del CD Tenerife responderán que el valenciano, como él mismo se ha encargado de repetir, no ha dado todavía con la tecla, y que por lo tanto debe abandonar la entidad porque la situación no está para bromas.
Pero la decisión de destituir al técnico en estos momentos debe tomarse con toda la cautela del mundo, y la plena seguridad de que le vendría bien al equipo, algo que nadie puede asegurar con certeza; ya es tarde.
Si el objetivo con Oltra era intentar corregir un mal comienzo de campaña, sin victorias en las cinco primeras jornadas y alcanzar el play off, lo cierto es que el entrenador debería de haber sido destituido antes. Ya no es un objetivo real, al alcance de este equipo. En nuestras cabezas ya solo está el asegurar la permanencia y empezar de cero (otra vez) un nuevo proyecto la temporada que viene.
Ahora mismo solo vale evitar el descenso. Y esa sí es la situación en la que llegó Oltra al equipo. No hay que olvidar que cuando llegó cogió al equipo de Etxeberria cuarto por la cola y ahora lo tiene seis puntos por encima. Es verdad que el Extremadura va a sumar tres de manera automática ahora, y que podría ponerse a tres de los tinerfeños, pero el Tenerife todavía no ha perdido el partido contra Osasuna, por muy líder que llegue al Heliodoro. Ya veremos si son tres, cuatro o siguen siendo seis los puntos de ventaja y las cosas se ven con otra perspectiva.
El primer error lo cometieron Miguel Concepción y el propio Oltra. Seguir hablando de play off incluso durante el mercado de fichajes de enero. Pero una vez enterrada esa ilusión, hay que en salvar los muebles. Y Oltra está plenamente capacitado para ello. Hay matices, como que este es el curso en que más barato está resultando de momento la permanencia y que han pasado ya 25 jornadas para lograr ‘un colchón’ de solo seis puntos, pero es lo que hay. Que Oltra no merece ser renovado ya mismo es una evidencia, aunque habría que ver con un nuevo proyecto y una plantilla acorde a su gusto y en la que participara activamente, qué podría ser capaza de hacer. Muchos sostienen que es el apellido el que lo mantiene en el cargo y en cierto modo tienen razón, pero es que eso se llama el peso de la historia, y merece un respeto.
No seré yo el que haga una defensa a ultranza de Oltra en el banquillo insular, porque en el ambiente, en el famoso ‘entorno’ blanquiazul, los hay quienes acusan a los que defienden al entrenador, incluso desde dentro de medios de comunicación, de cierto amiguismo o partidismo. Poco más o menos que no piden su despido porque son amigos del entrenador, los trata de tú, por su nombre en las ruedas de prensa y dice “fisquito”, “mi niño” o “guagua”.
Verán, yo no estaba en los medios de comunicación en la etapa anterior de Oltra en el banquillo del Tenerife, en ninguno de los años en los que estuvo. Lo acabo de conocer aquí, en esta temporada y muy poco a poco. En el trato durante las ruedas de prensa y de cruzarnos en entrenamientos, y una sola entrevista. Y me ha ido ganando poco a poco. En su discurso encuentro la transparencia que tenía Álvaro Cervera. Son entrenadores que se sitúan en las Antípodas futbolísticas, pero que dicen la verdad, su verdad claro, quizá con demasiada sinceridad. Otros en sus puestos jamás reconocerían errores como lo han hecho ellos, incluso Oltra ha llegado a decir que no daba con la tecla y si algo tiene es que explica detalladamente cualquier situación; sus ruedas de prensa rara vez bajan de 20 minutos.
Si de verdad Concepción no cree en Oltra, si la desconfianza se ha apoderado del presidente, ya está tardando en despedir a Oltra. Lo ha dejado solo, esperando que sea el Heliodoro el que dicte sentencia. Si llega un traspié contra Osasuna lo tendrá más fácil claro. Se confunde el presidente en pensar que está ganando tiempo retrasando una decisión que en su fuero interno ya tiene tomada, está dejando caer a su entrenador, al que trajo “para varios años” según él mismo. Casi siempre cuando piensas que estás ganando tiempo dejándolo pasar, en realidad lo estás perdiendo. Y es lo que están haciendo Miguel Concepción, su directiva y Víctor Moreno. Y donde sí que ha perdido tiempo y una gran oportunidad es en salir a la luz pública y decir que, efectivamente, Oltra acabará la temporada. A eso ya llega tarde, y aun consiguiendo ganar dos o tres partidos seguidos con los que el entrenador se quite la soga que ya tiene alrededor de su cuello, la confianza entre los dos habrá quedado inevitablemente quebrantada.