Redacción Deporpress | Además de explicar la jugada que terminó en gol del RCD Mallorca tras tropezarse al intentar despejar un balón, Dani Hernández también explicó en El Día la del gol encajado en Cádiz en la última salida del CD Tenerife, cuando un centro lateral terminó por colarse en su portería, valorando su temporada como “bastante complicada”.
El guardameta apunta a que él mismo es el “más autocrítico” con sus propias actuaciones, sabiendo que ha tenido “buenas y malas acciones”, pero aunque encaja “todas las críticas y la libertad de expresión”, entiende que se le faltó al respeto por una broma en una red social por la que el club reaccionó publicando un comunicado oficial a instancias de los propios futbolistas:
El comunicado.- “Encajo todas las críticas que sean dentro del respeto. A partir de ahí, todos tenemos libertad para expresarnos. Pero los límites de la libertad de expresión están marcados siempre por el respeto. Es algo que no sentó bien a nadie de aquí. Se llegó al acuerdo de decir que no estamos conformes con las faltas de respeto, y no era la primera vez que pasaba. Lo que queríamos era mostrar nuestra disconformidad. Estamos de acuerdo con que se nos critique por nuestras acciones en el juego, pero faltar al respeto está fuera de lugar”.
‘Pasa’ de las redes sociales.- “Llevo un par de semanas sin abrir Twitter. Hay veces en las que te hacen ochenta comentarios, de los que setenta y nueve son buenos y uno es malo y te quedas con el malo. Prefiero no abrirlo directamente y dejarme llevar por lo que tengo en el día a día, en el vestuario, con mis compañeros, con toda la gente que está trabajando para intentar mejorar la situación… Me siento afortunado, porque todo el mundo ha salido a defenderme tanto con cosas que han sido públicas como otras que se quedaron en el vestuario. Esta semana, el móvil ha estado a reventar de cosas positivas. Son situaciones y mensajes que te dan un plus de motivación para venir día a día, seguir trabajando y ser fiel a tu forma de ser, tratando de ayudar”.
Su temporada.- “Está siendo bastante complicada. Soy el más autocrítico que hay. Me exijo mucho en el día a día y sé que he tenido acciones buenas y malas, como todo el mundo. Las notas se dan al final. Siempre se puede mejorar y esa intención no me va a faltar para ayudar al club. Hay posiciones en las que lo que tienes que hacer es parar una jugada. Y cuando cometes un error, eres el más señalado. Es lo que tiene mi puesto. Evidentemente, se me exige el nivel de la temporada en la que casi subimos a Primera como algo habitual y lo entiendo, porque he sido capaz de hacerlo y puedo volver a dar ese nivel. Es un aliciente para seguir trabajando y volver a dar el máximo nivel”.