Redacción Deporpress | Fin a la sequía. 33 días y 462 minutos después, el Tenerife vio por fin puerta. Los aficionados blanquiazules celebraron un acierto de su equipo un mes después del último tanto de los tinerfeños: el de Jorge Sáenz al Nástic de Tarragona (minuto 60, 20 de enero).
El mal fario de los insulares se vio roto para rescatar un punto ante el Mallorca (2-2). Cuando todo parecía cuesta arriba, Uros Racic acudía al rescate para estrenarse como goleador tinerfeñista, poniendo el primero de los dos goles ante el cuadro bermellón (72’). El júbilo a la grada llegaría en el último suspiro, por mediación de Tyronne.