Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife obró un pequeño milagro en el Heliodoro. Un pequeño atisbo para la esperanza cuando todo parecía a contracorriente. Se dio todo para que el equipo blanquiazul se fuera nuevamente de vacío. Errores individuales gordos que dejaron un 0-2 en contra, mientras el respetable birria mostraba su preocupación y nerviosismo.
Pero se recurrió a la épica. Los insulares tiraron de orgullo herido para rascar un punto que sabe mucho mejor que al inicio del encuentro. En los 150 partidos de Oltra como técnico, Racic y Tyronne lideraron una remontada cuando se perdía 0-2 a veinte del final. Fue en el descuento. Un punto merecido donde la sequía goleadora se suspendió por una semana.
Oltra repitió el once inicial de Cádiz. Las dudas arrastradas de un equipo que no funciona no fueron un impedimento para el técnico valenciano, quien confiaba nuevamente en los once hombres protagonistas del Ramón de Carranza para tomar aire con el impulso del Heliodoro.
La primera alarma se activaba a los dos minutos, en un centro de Lago Junior que Aridai cabeceaba cerca del larguero. Borja Lasso respondía desde la frontal del área, pero su intento se marchaba arriba. Los blanquiazules empujaban con más corazón que cabeza, donde la previsibilidad empieza a ser una palabra asidua dentro del diccionario del Tenerife.
Posesión estéril que terminaba en una dinámica recurrente: poco trabajo para Reina. Ellos contemporizaban, esperando la suya. Y llegó. Alberto se complicaba la vida en la salida del balón, perdiéndola en banda izquierda, por lo que los de Vicente Moreno no lo desaprovecharon para que Lago Junior la dejara muerta y Estupiñán fusilara desde fuera del área con un disparo seco, en el segundo lanzamiento a puerta de los baleares. 0-1 (15’).
Las herramientas de los insulares eran inofensivas para los bermellones. Bien replegado, con las ideas claras y esperando algún que otro contragolpe o jugada aislada. Los de Oltra tenían balón, pero sin criterio. Un juego previsible que acomodaba a la línea defensiva del rival. La más clara llegaba en una jugada puntual, con un chispazo de Lasso, en un balón al espacio para la carrera de Malbasic, pero el serbio se encontraba con la rápida respuesta de un Reina que achicaba el espacio para evitar un remate cómodo. La respuesta bermellona fue casi inmediata, pero Dani Hernández salvaba el 0-2 en un mano a mano con Aridai, frente a un nerviosismo del Heliodoro que mostraba su descontento.
El regreso de vestuarios se convirtió en una pesadilla. Un ejemplo de que todo sale torcido cuando las cosas no van por buen camino. Jorge cede a Dani Hernández y, en un resbalón en el peor momento, fue aprovechado por Budimir para hacer del Heliodoro un cementerio (47’).
Y, para más inri, el infortunio de cara a puerta seguía. Malbasic se encontraba en el área chica con un gran servicio de cabeza de Suso, pero el serbio tiraba a la madera cuando parecía más fácil meterla. El atacante banquiazul no desistía y, en otra gran jugada individual, veía como Reina entorpecía la llegada del 1-2. Tampoco abría el cerrojo Borja Lasso, después de un buen servicio de Héctor Hernández que el enganche andaluz remataba cerca de la meta de Reina.
Movía ficha Oltra buscando un milagro. Un revulsivo. El míster daba entrada a Nano por un Coniglio desaparecido. Pero fue Racic quien, a balón parado, estuvo cerca de sacar petróleo en una jugada embarullada en el área que rechazó como pudo el meta balear. Pero el mediocentro pudo resarcirse en una jugada a balón parado, cazando un rechace para dar vida al equipo (72’). Asimismo, Isma López añadía más metralla ofensiva, entrando por un Lasso ausente.
Con el gol, tuvo chispazos un Tenerife que tiró de pundonor ante la escasez del fútbol. Pero el devenir del encuentro se embarró, en favor de los intereses de un Mallorca a quien interesaba que corriese el tiempo. Entretanto, ellos se quedaban con diez por doble amarilla a Estupiñán.
Y llegó el milagro. Tyronne, con pie y medio fuera en el mercado de invierno, se disfrazaba de salvador para rescar un punto, aprovechando un balón muerto en el área pequeña que hizo justicia a los merecimientos de los tinerfeños. Una unidad que es suficiente para aplazar tímidamente la crisis antes del parón de dos semanas por el encuentro que no se jugará ante el Reus.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Dani Hernández; Luis Pérez, Alberto, Jorge, Héctor Hernández (Tyronne, 84′); Racic, Milla, Suso, Malbasic, Lasso (Isma López, 72′); y Coniglio (Nano, 62′).
Entrenador: José Luis Oltra
RCD Mallorca: Reina; Estupiñán, Raíllo, Valjent, Sastre, Lago Junior, Salva Sevilla (Stojiljkovic , 84′), Dani Rodríguez, Aridai (Leo Suárez, 58′), Pedraza (Baba, 72′), Budimir.
Entrenador: Vicente Moreno
Goles: 0-1 (15′) Estupiñán, desde fuera del área; 0-2 Budimir, en un rechace; 1-2 (72′), Racic tras un rechazo; 2-2 (90′), Tyronne desde dentro del área.
Árbitro: Ocón Arráiz. Expulsón por doble amarilla al visitante Estupiñán. Amonestó a los locales Jorgé Sáenz, Nano, Héctor Hernández, Racic ; y al visitante Joan Sastre.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo séptima jornada de La Liga 123, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 9.734 espectadores. El Tenerife vistió de pantalón azul y camiseta blanca. El Mallorca, camiseta roja y pantalón y medias negras.