Por @AleixValero
El triunfo y el brillante juego ofrecido por el CD Tenerife el domingo pasado contra el Nástic de Tarragona parecen haber cambiado el humor en el entorno blanquiazul y esperemos que siga así hasta el final de la temporada.
La alegría que se dio y ofreció el equipo de Oltra contra (no olvidarlo) el colista de la categoría ha disparado la euforia al punto de que hasta al presidente se le ha nublado la mente. “Queremos subir a Primera y no ser un equipo ascensor” dijo Miguel Concepción hoy en el canal de radio del club, que repitió hasta en dos ocasiones el deseo de estar “en la élite” del fútbol.
Después de una brillante gestión económica en los últimos años que han dado la estabilidad necesaria para empezar a invertir desde hace algunos años (sin ´éxito) en el regreso a Primera, y de que las palas estén cada vez más cerca de funcionar en la olvidada Ciudad Deportiva, Concepción se puso la bufanda alrededor del cuello.
Con cuarenta y tantos puntos que hay que sumar de 60 en juego que quedan para alcanzar el play off de manera más o menos virtual, el dirigente todavía cree que “hay tiempo para meterse en el pelotón de lucha” por las seis primeras plazas. El optimismo está bien, pero no convendría dejar de lado el realismo, ese que nos ha llevado hasta hace nada a mirar al pozo del descenso.
Un equipo que en una vuelta de campeonato firma solo 22 puntos (números de descenso) necesita más que un gran partido y cuatro refuerzos para obrar una remontada así: Se acercaría más a un milagro que a otra cosa. Ni mucho menos hay que tirar por la borda esta temporada, y la bufanda y aliento no faltarán nunca en cada partido para animar al Tete y remar para llegar al puerto deseado, ojalá sea así, pero aprendamos de errores recientes recordemos que para lograr un hito así habrá que empezar a ganar también fuera de casa, por ejemplo.
El calendario más inmediato (Málaga, Deportivo de La Coruña, Córdoba y Cádiz) creo que nos despejará el panorama sobre la medida real del equipo. Tres candidatos al ascenso en apenas un mes; y ya dijo Oltra que normalmente es en febrero cuando la competición fija los objetivos tangibles de cada equipo en el tramo final de temporada. Y, deseando equivocarme, creo que aunque esos partidos dejen una buena cantidad de puntos en el saco, servirán más para aliviarnos y descartar sustos finales en la lucha por la permanencia, que para situarnos en la parrilla de salida del play off. Vayamos paso a paso.