Redacción Deporpress | Hay futbolistas que son diferentes. No solo por lo que hacen dentro de un terreno de juego, sino por lo que ofrecen fuera del mismo. Muchos deportistas de élite acostumbran a desentenderse de su formación profesional. De despreocuparse por su futuro. De olvidarse de una una salida laboral cuando el deporte les diga basta. En parte, porque sus sueldos privilegiados les permiten vivir de dichas rentas de por vida si lo administran bien. Pero otros van más allá. Se preocupan por sus conocimientos, por el devenir e, incluso, participan en causas sociales. El nuevo fichaje del Tenerife, Borja Lasso, es uno de estos ejemplos.
Los amantes del fútbol o, en su defecto, de LaLiga 123, saben quién es Lasso. O, al menos, lo han escuchado alguna vez. Es su cara más conocida. La que ofrece dentro de un campo. La que le permite ganarse el pan cada mes. Lasso es joven, un pelotero de 25 años con privilegiada visión de juego, buen manejo y golpeo de balón. Un futbolista de esos que etiquetamos como ‘técnicos’, con mucha clase, de la escuela que defienden entrenadores como José Luis Oltra. Forjado en la cantera sevillista, fue parte importante del ascenso a Segunda del filial. Dejó su marca con sus funciones de llegador desde segunda línea, siendo un pilar fundamentan en la llegada al fútbol profesional del Sevilla Atlético: seis goles en 40 partidos (campaña 15/16).
Su estreno en la división de plata fue el deseado. Llegar y besar el santo. El filial sorprendía a propios y extraños manteniendo su base del año anterior. Lograban la permanencia de forma holgada. De ese Sevilla salieron a la luz nombres como Diego Martínez (actual técnico del Granada, líder de la categoría), Ivi y Cotán (Valladolid), Diego González (Málaga), Carrillo (Cádiz), Pozo (Granada), Marc Gual (Zaragoza) o Carlos Fernández (Deportivo), entre otros. El nuevo refuerzo blanquiazul aportaba, con su visión de juego, once pases de gol y tres aciertos de cara a portería en 35 encuentros.
Tales números tuvieron recompensa. Cumplía su sueño de debutar con el primer equipo. Y en Primera. Una fecha que queda grabada en su memoria: 19 de agosto de 2017. Estreno liguero en la que siente como su segunda casa: el Ramón Sánchez-Pizjuán. 54 minutos frente al RCD Espanyol, junto a nombres como Nzonzi, Navas, Ganso, Nolito o Muriel.
Pero ahí terminó todo. Más allá de dos presencias en Copa ante un Segunda B, desapareció de los planes de un plantel sumamente exigente. La competencia era demasiado férrea, por lo que tuvo que buscar nuevos retos fuera de Sevilla. Osasuna llamó a su puerta en el mercado de invierno, listo para contar con sus servicios en la segunda vuelta de la 17/18. Y allí, coincida de nuevo con un viejo conocido: Diego Martínez, su entrenador en el Sevilla Atlético. Bajo sus órdenes, se sentía nuevamente importante: 19 partidos y 2 goles.
Y otra vez vuelta a empezar. El curso 18/19 le dejaba en un papel meramente testimonial. Pablo Machín no contaba con sus servicios, más allá de un partido en el torneo del KO. Hasta que en enero, Víctor Moreno ha tocado a su puerta. Y esta vez, sin las ataduras en forma de cesión. Lasso llega en propiedad hasta 2021, y a coste cero, dispuesto a sentirse importante en la Isla. Y en una división que conoce bien.
Pero como comentamos anteriormente, esa es su cara más conocida. Su perfil de presentación. Lo que, detrás del fútbol, hay más vida. No todo es táctica, balón, entrenamientos y partidos. Borja Lasso es estudiante de periodismo, una pasión que le permite ser consciente de que, cuando la práctica de un deporte que tanto acabe llegue a su fin, tendrá muchas posibilidades de seguir ligado al mismo.
Una faceta que acompaña con su cara más solidaria. El nuevo mediocentro blanquiazul fue el primer y único jugador de Primera División de España en unirse al proyecto solidario del jugador del Manchester United, Juan Mata: ‘Common Goal’, una iniciativa que persigue la búsqueda de que los futbolistas donen el 1% de su salario a un fondo colectivo destinado a un desarrollo sostenible. Un proyecto en el que también han participado estrellas de la talla de Giorgio Chiellini (Juventus), Matt Hummels (Bayern de Múnich) o Alex Morgan (Orlando Pride). Un futbolista con todas las letras.