Por @beatrizpalmero
Siempre recuerdo las semanas de derbi como semanas un tanto especiales, pero esa sensación se multiplicó por mil cuando comencé a trabajar en los medios. Los primeros que tuve la suerte de vivir desde dentro fueron en Primera División, todo un lujo. Radio El Día comenzó su andadura en pruebas justo con un derbi en diciembre, con Jorge Quintero y Máximo Martín a los mandos. No hubo suerte, el Tenerife cayó 1-3 en el Heliodoro con apagón incluido, que incrementaron los nervios del estreno. El siguiente derbi sería aquel en el que se haría inmortal Bruno Marioni, una victoria que hizo menos amargo el descenso.
Recuerdo con especial cariño el enfrentamiento entre Tenerife y Las Palmas que tuvo lugar en el Heliodoro en 2004, ya en segunda. Los blanquiazules estaban en una delicada situación, en puestos de descenso, a diez puntos de la salvación. Era sólo la jornada 27 pero la angustia se palpaba en el ambiente. Martín Marrero había tomado las riendas del equipo y los refuerzos de invierno parecía que habían dado un salto de calidad al equipo. Empezando la semana, Gilberto, un compañero muy querido de Onda Real Las Palmas, emisora con la que solíamos intercambiar sonidos, me llamó comentándome que tenía unas declaraciones en exclusiva de Rubén Castro que no iban a pasar desapercibidas en Tenerife. Entonces en informativos, se las pasé a la Jornada Deportiva de Juanjo Ramos y Ventura González: “Vamos a hundir un poco más al Tenerife”, decía entonces el delantero en un pecado de juventud que pagó muy caro. Aquellas declaraciones prendieron la mecha. Los blanquiazules ganaron e invirtieron las dinámicas. Fue Las Palmas quien acabó consumando el descenso a Segunda B.
Ese año di el salto a la tele para hacer, al fin, deportes. Comencé en el Buenos Días Canarias, así que no podía involucrarme en el meollo de los fines de semana. Pero en 2008 di el salto a las retransmisiones y no pude estrenarme mejor año. Mi primer derbi a pie de campo fue en el Estadio de Gran Canaria, y el Tenerife se lo llevó con un gol de Alejandro Alfaro. El Tenerife acabaría ascendiendo, no sin antes repetir victoria en el Heliodoro con golazo de Nino incluido. Menos gratificante fue el derbi de junio de 2011, con un Tenerife ya en Segunda B, aunque tengo que reconocer que me reí mucho con las bromas que recibí de la hinchada amarilla en el Gran Canaria, tranvía del descenso incluido. El regreso a Segunda nos dejó otro derbi memorable, en el que el protagonista fue Ayoze Pérez, antes de que los amarillos dieran el salto a primera. La última vez que pisamos el Gran Canaria, Maxi Pérez anotó para los blanquiazules. Fue en 2015.
El regreso de los derbis me pilla mirando desde la barrera diecisiete años después. Será una experiencia nueva y, espero, que también dejen un bonito recuerdo para una blanquiazul que ha tenido el privilegio de vivirlos desde el césped. Vamos abriendo etapas, y ojalá que abra también una con mejores perspectivas para el Tenerife.