Por Yannick Martín (@yannick2693)
Nuevo viaje para el Iberostar Tenerife en estas semanas del Tour de Francia particular del equipo aurinegro. Los de Txus Vidorreta viajan a Burgos en búsqueda de sumar una nueva victoria que les siga subiendo puestos en la tabla doméstica y dejar de lado las malas sensaciones pasadas que ha vivido el equipo insular en las últimas jornadas.
El Canarias ha conseguido ser un quebradero de cabeza para todos los equipos grandes y cuando habían llegado las etapas donde la dificultad era máxima, las victorias han caído sin mucho esfuerzo dejando una imagen grupal de excelencia y bordando los planteamientos tácticos que se preparan desde el banquillo. Pero cuando aparecen los choques que, presumiblemente, son de mayor facilidad, se han perdido dejando unas sensaciones totalmente distintas a las mostradas en victorias pasadas.
La falta de concentración o la pérdida de ella durante etapas del encuentro han mermado que este equipo se encontrara en estos momentos, en los primeros puestos de la clasificación sin apenas haber probado el amargo sabor de la derrota.
Esta cara de la moneda se han mostrado esta vez, en Champions League frente al PAOK, que pese a ser un equipo históricamente de prestigio, en la actualidad no se parece a lo que fue anteriormente y consiguió una victoria de mérito gracias sobre todo, a que el Iberostar Tenerife tardó demasiado en entrar en el juego y eso le perjudicó de cara al resto del choque.
Derrotas con el mismo diagnóstico observado en encuentros anteriores como los de Zaragoza o Estudiantes, con el agravante de que estos resultados negativos, casualmente siempre se repiten cuando el equipo juega frente a su afición.
Debido a ello y al nivel que realmente ha mostrado esta plantilla en el gran porcentaje de partidos que han disputado esta temporada, el Iberostar Tenerife no puede permitirse más derrotas por falta de concentración o por una posible relajación inconsciente ante este tipo de rivales.
Este domingo debe de ser un choque de importancia vital de cara al próximo compromiso que tendrá el equipo aurinegro la próxima semana, frente al Barça Lassa. El rival más cercano, el San Pablo Burgos, llega al partido de este domingo con un balance de 3 victorias frente a 6 derrotas que le han colocado por encima de equipos de mayor nivel como Gran Canaria o presumiblemente, Movistar Estudiantes.
Un feudo que de manera general suele ser de dificultades mayores que las de otros equipos, aprovechando el tirón de una afición que aprieta y apoya a su equipo desde el salto inicial. Todo ello acompañado de una plantilla con Vlatko Cancar como líder estadístico, y con un juego interior tremendamente dominante integrado por Huskic y Deon Thompson.
El encuentro de este domingo no va a ser sencillo, pero si el Iberostar Tenerife quiere aspirar a cosas grandes esta temporada, debe intentar no repetir errores pasados y saltar a la cancha con la versión que nos han demostrado frente a Herbalife Gran Canaria o Valencia Basket.