Aleix Valero | El Iberostar Tenerife volvió a tomar el Gran Canaria Arena pasando por encima del Herbalife, especialmente en el último cuarto, donde dio una clase magistral de madurez y templanza, para acabar arrollando al Herbalife (77-91), que fue despedido con pitos por parte de su propia afición.
El triunfo supone el quinto en las ocho primeras jornadas para los de Txus Vidorreta, que siguen manteniendo un ritmo increíble de crucero, en competición doméstica y continental. Dentro de la victoria coral del equipo cabe destacar a títulos individuales el gran partido de Tim Abromaitis con 20 puntos y los 15 de Bassas e Iverson (que añadió 8 rebotes), en un encuentro en el que los visitantes nunca estuvieron por detrás en el marcador.
Inició el Derbi Canario con un ritmo fulgurante Iberostar Tenerife, provocando pérdidas de balón locales y viendo aro con facilidad (2-7, 3’) con Tim Abromaitis muy activo en defensa y en ataque, y con Pasecniks cargado con dos personales. Al punto de que Salva Maldonado tuvo que parar el partido después de un 0-5 visitante (4-12) a 6’15” del final del cuarto. Strawberry anotó cinco puntos seguidos frenar la sangría (9-12). Gran Canaria alcanzaba el bonus de faltas a 4’51” mientras que los tinerfeños no habían cometido ninguna.
Eulis Báez taponó a Colton Iverson y anotó en la contra para levantar al Arena (11-13, 7’), pero Abromaitis de nuevo y McFadden pusieron de nuevo las cosas en su sitio (11-17). Con un triple de Bassas Iberostar alcanzó su máxima momentánea (13-20, 9’) que de nuevo el base, en la última jugada del período, se encargó de estirar (14-22), convirtiendo una bandeja.
Nueve de los puntos habían llegado tras pérdida de los locales, pero Rabaseda no falló de tres en dos oportunidades seguidas (20-22, 11’). Nico Brussino quiso colarse en la fiesta del alero local (20-25).
El partido se había abierto, era bonito, y Herbalife mejoró mucho en el ataque (25-27, a 7’30” del descanso). Ya cerraba el rebote defensivo Herbalife, liderados en la ofensiva por el saber hacer de Albert Oliver, llegando a nivelar el choque los locales (27-27).
Abromaitis de nuevo con un triple alcanzaba sus 11 puntos, Staiger imitaba a su compañero, e Iverson machacaba el aro local, para superar de nuevo la máxima renta canarista (33-42, a 3’59”), forzando al tiempo muerto de Maldonado.
Para cabreo monumental de Vidorreta, este vio como en un suspiro el marcador volvía a estrecharse (40-42, a 2’18” del final) gracias a un 7-0 local, tocándole parar el envite. Respiró el aurinegro a pesar de que Herbalife no ponía las cosas fáciles (43-46) para llegar seis arriba a la segunda parte (43-49), en un segundo cuarto muy anotador (29-27).
Con cuatro tiros libres seguidos Herbalife se acercó de nuevo (47-49, 22’), con Iberostar perdido en ataque, aunque acabó por devolver el mismo parcial (47-53, 23’). Dos faltas seguidas de Iverson le hacían irse al banquillo con tres en su cuenta antes de llegar al ecuador del cuarto, manteniendo en pista a Abromaitis también con tres faltas, pero logrando un nuevo triple (47-56), con el que alcanzó 14 en su cuenta.
Un 6-0 los grancanarios (53-56, 27’) le dieron la ocasión de empatar el partido, pero Strawberry falló el triple.
Tomó la responsabilidad Bassas, cuajando unos excepcionales minutos para devolver el triple de Eriksson, que había puesto a uno a los vecinos (57-58, 28’). Entre el base y Gillet, pusieron de otra vez los seis de ventaja en el último minuto (57-63). Báez, tirando de veteranía, convirtió un 2+1 (60-63, a 26 segundos) que minimizó desde el tiro libre Staiger (60-65).
El período decisivo se inició con tres faltas seguidas de los visitantes, en el mismo ataque. No sacó provecho el equipo amarillo, y sí lo hizo Gillet logrando el décimo triple aurinegro (60-68, 32’), demostrando que le funciona bien al cuadro tinerfeño tirar más de tres que de dos.
Una antideportiva de Strawberry permitió a Iberostar rebasar por primera vez la barrera de los diez de ventaja (60-71, 32’). Dos rebotes ofensivos consecutivos permitieron una bandeja de San Miguel (60-73, a 6’32” del final del partido), con el que el Gran Canaria Arena la tomó con los suyos, abucheados en el consecuente tiempo muerto local.
Estaba asfixiando Iberostar el ataque de su rival, que poco podía hacer, y más tras los triple de Abromaitis y Bassas (67-83, a 3’20” del final). Por si acaso Vidorreta sentó a un gris McFadden, para seguir confiando en los más certeros. Pero le puso picante al duelo Herbalife, firmando un 7-0 parcial en un abrir y cerrar de ojos (74-83) a 1’57” del final; no había cerrado el partido Iberostar Tenerife.
Lo hizo justo en ese momento con una canasta de Beirán (74-85) y posterior fallo bajo aro de Báez. Ajustició un enorme Abromaitis con un 2+1 definitivo a falta de 1’05” del final (74-88), logrando cerrar un nuevo triunfo en territorio enemigo, para seguir con las magníficas sensaciones del inicio del curso.
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