Por Yannick Martín (@yannick2693)
Jornada siete para el Iberostar Tenerife en un Tour de Francia que, como carácter general, ha sido la mar de liviano para una plantilla ávida de una marcha más en la cadena de la bicicleta. Un rodaje preliminar que ha venido de perfecto avituallamiento previo a la primera etapa de montaña para los pupilos de Txus Vidorreta: El Herbalife Gran Canaria.
Todo lo trabajado anteriormente y todas las posibles modificaciones tácticas que han podido implementar desde el cuerpo técnico ha encajado de maravilla en el sistema de juego y pese a algunos fallos en la concentración durante tramos de partido, todo ha salido rodado para el conjunto isleño.
Debido a ello, el compromiso de esta tarde frente al Tecnyconta Zaragoza es el perfecto salto tanto anímico, como físico en cuanto a sensaciones de juego se refiere, antes de comenzar a subir el primer puerto rumbo a Alpe D´Huez y por ello, pese a parecer un compromiso sencillo teniendo en cuenta que los aurinegros juegan bajo el abrigo de su afición, una derrota podría provocar una sensación de dudas muy innecesaria cuando quién espera a la vuelta de la esquina es el Herbalife Gran Canaria.
Solventarlo sin mostrar carencias, usando ese martillo pilón que tiene el Canarias a base enchufar desde el 6’75 y con ese juego defensivo duro apoyado en unos contraataques de vértigo con San Miguel o Ferran Bassas como repartidor de asistencias. Un choque donde se debe demostrar que el equipo está preparado para ganar este tipo de encuentros, concentrados y serios.
Pero este deporte no depende de un solo equipo y quién juega de visitante esta jornada viene al Santiago Martín con la necesidad de victoria si no quiere verse en la zona roja de la tabla y comenzar los apuros vinculados a esa franja de la tabla.
Vuelve un viejo amigo del cuadro canarista a la isla: Fran Vázquez dejará de un lado todo lo que consiguió en Tenerife para darle ese grado de veteranía a un equipo maño, que viene liderado por ese loco juego característico de Bo McCalebb con el don de meter puntos y cuánto más inverosímiles sean, mejor.
Pero no estará sólo, acompañan al base nacionalizado macedonio jugadores del calibre de Barreiro, Okoye, Nacho Martín o Radovic que quieren dejar de un lado los problemas físicos recurrentes este año y demostrarle a Fisac que el equipo es capaz de jugar al máximo nivel durante cuarenta minutos seguidos en la competición nacional, aspecto que les ha privado de tener una suma mayor de victorias en su casillero.
Especial interés esta semana, tanto frente al Zaragoza como al Hapoel (próximo rival en Champions), en ver como siguen evolucionando tanto Tim Abromaitis, de quién se habla muy poco en proporción al tremendo comienzo de campaña que está realizando, cómo de un Javier Beirán que lleva unos dos últimos partidos de escándalo, recordándonos a todos lo que era este jugador previo a que esa maldita lesión de rodilla que le privó de su meteórico ascenso personal.
Partido accesible pero peligroso el de esta noche. Seriedad y compromiso para salir lo mejor preparados para la primera etapa dura en este Tour de Francia 2018/19.