Aleix Valero (San Cristóbal de La Laguna) | El Iberostar Tenerife sigue firme en Europa, logrando este martes su tercera victoria en tres jornadas de la Basketball Champions League, derrotando a un campeón suizo que no llegó ni a toserle durante el partido, cayendo de manera inapelable (91-68) y demostrando que la fase de grupos de la competición tiene que reinventarse para n caer en el tedio por la diferencia de nivel entre los equipos punteros y el resto.
Tiene coartada Fribourg Olympic si se escuda en la ausencia de última hora de su jugador franquicia Babacar Touré, que tuvo que ser hospitalizado durante el día de ayer en un centro de Santa Cruz de Tenerife y no pudo jugar. De paso el triunfo sirve para olvidar la derrota en competición doméstica del fin de semana pasado y seguir dando minutos a aquellos que menos oportunidades tienen.
Salieron más intensos los suizos apoyados por cinco puntos seguidos de Gravet, y con un 2+1 de Williamson se pusieron tres arriba (5-8, 3’) aprovechando los errores ofensivos locales, hasta que Beirán y Abromaitis anotaron senos triples (13-8, 5’), encadenando un 8-0 parcial.
Poco a poco fue notando la baja de Touré el rival y, con poco, Iberostar era capaz de anular el ataque suizo, hasta llegar a gozar de un 19-10 tras dos puntos de Brussino como máxima renta, y que se limó a los siete puntos del final (21-14).
Steinmann asumió la responsabilidad anotadora para seguir aguantando dentro del partido (23-18), pero Gillet y Saiz enlazaron cinco puntos consecutivos para coger una máxima momentánea de diez puntos (28-18 a 6’53” del descanso) forzando el tiempo muerto de Aleksic.
Pero ni por esas. Empezó a romper de verdad el partido Iberostar con minutos de calidad de ‘Petit’ Niang en cancha, que culminó dos alley oops seguidos y dos tapones en defensas para que los canaristas estiraran la diferencia (36-22, 17’). El senegalés finalizaría con ocho puntos este cuarto, que terminó por imponerse Iberostar por un 22-16 parcial para llegar al descanso con una ventaja de trece puntos (43-30) y la impresión de que la victoria podría ser incluso más holgada.
En apenas minuto y medio los tinerfeños sentenciaron el partido después del descanso. Otro parcial, este de 7-0, liquidó las esperanzas helvéticas (50-30), con cinco puntos de Abromaitis. Esta vez el tiempo muerto visitante funcionó. Liderados por Jurkowitz, Fribourg hizo un 0-9 parcial que intentó detener con tiempo muerto Vidorreta (53-39, a 5’36” del final). Con canastas de Staiger y Brussino la diferencia subió de 20 (62-41, 27’), manteniéndose así hasta el final de este período (68-45).
Sobró el último cuarto, aunque en realidad la victoria ya estaba decidida desde el descanso, y la renta se fue hasta los 25 (70-45 y 73-48, 32’). Se lució Niang con un soberano tapón a Williamson que despertó los gritos de “¡MVP!, ¡MVP!” para el senegalés, que con otro alley oop rompió un 0-7 visitante (75-55, 34’). McFadden, Abromaitis y Brussino acertaban de tres (84-60) en tres ataques seguidos para firmar una diferencia que no volvería a bajar de los 20 puntos, poniendo en relieve la gran diferencia de calidad entre los equipos, con la mayor ventaja (89-62) a poco de entrar en el último minuto