Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Ni en Copa. El CD Tenerife perdió este miércoles (1-2) en el Heliodoro su segundo partido consecutivo tras caer en Málaga el fin de semana pasado y cayendo a las primeras de cambio del torneo del ko (1-2).
La derrota de un Tenerife que esta vez fue de más a menos, multiplica las dudas sobre un equipo que no termina de arrancar, y que es incapaz de sobreponerse del todo a las dificultades cuando se ve con el marcador en contra, hasta en siete oportunidades en apenas cinco compromisos.
No en vano los de Joseba Etxeberria no han ido por delante en el marcador en ninguno de sus cinco partidos jugados hasta el momento; este de Copa (1-2) y los cuatro anteriores de Liga
Los blanquiazules dejaron escapar en el último suspiro la posibilidad de una prórroga que parecía segura tras empatar Carlos Ruiz a falta de dos minutos, pero un nuevo despiste defensivo dejó solo a Manu Vallejo, que superó a Galván para dar el pase a los suyos, cerrando la puerta a los insulares de una nueva ronda
Seguramente hizo menos rotaciones de las que quería Joseba Etxeberria, condicionado en su once por las ausencias en forma de lesiones que podrían alterar también el plan de trabajo para el sábado ante el Reus. Así se estrenaron en esta temporada Ángel Galván y Héctor Hernández, que fueron titulares junto a Alberto, Raúl Cámara, Undabarrena, Suso y Montañés, novedades también respecto del inicial el pasado fin de semana en Málaga.
Aunque el partido comenzó bien para los locales, con una llegada dentro del área de Nano, que no concretó (1’), fue el Cádiz el que golpeó pronto. De nuevo un centro desde una banda generó confusión entre los centrales (Carlos Ruiz y Jorge) y Romera, solo casi en el área pequeña, cabeceó sin oposición sin que Galván pudiera hacer nada (0-1, 4’).
Nano estuvo cerca de igualar el partido tras hacerse con el balón el Tenerife. Fue en un despiste defensivo de los de Cervera, que regalaron un balón al canterano que buscó con criterio el poste de Gil, al que el esférico acarició para salir fuera (10’).
Ya merecía el empate el Tenerife, que aceptó el reto, de nuevo, de remontar un partido, pero sin caer en la angustia. David Gil le sacó de manera inverosímil un remate a Montañés (20’) que mereció el premio del gol, que llegó en la siguiente acción, por medio de Nano, pero que fue invalidado por un fuera de juego que sí lo era.
Se tomó un respiro el Cádiz, que hilvanó unas cuantas jugadas con mucho tiempo de posesión, alejando el peligro de su portería y, lo que fue más importante, empezando a desconectar a los locales, que empezaron a caer en imprecisiones y pequeñas disputas que no favorecían.
Aun así tuvieron los locales una doble ocasión de oro para poner el justo empate antes del descanso, pero Gil , otra vez, le saco un uno contra uno a Nano y Naranjo, en el rechazo, se encontró con el poste; al Cádiz le había valido con un único acercamiento para irse a vestuarios con ventaja.
Manu Vallejo, novedad visitante en la segunda parte junto a Salvi, le hizo un roto a Alberto dentro del área (46’), pero Galván desbarató a córner. Respondió en la otra portería Gil a una falta cerrada de Naranjo (49’); el portero cadista era el mejor de los suyos.
El partido se movía al son de Cervera, que frenó en seco el ya de por sí escaso ritmo blanquiazul… pero los cambios locales se hacían de rogar. La voluntad y entrega de Nano y el descaro siempre de Suso mantenían tensa a la defensa gaditana, pero sin lograr crear muchos apuros a David Gil, que en una salida del área se llevó por delante a Servando, que tuvo que ser sustituido por el fuerte golpe recibido, agotando así Cervera sus tres cambios en apenas un suspiro…y mientras Etxeberria seguía sin agitar nada, hasta que tiró de lógica con la entrada de Milla por Alberto (64’).
Y solo dos minutos después Malbasic relevó a Nano en la punta del ataque y después Bryan Acosta a Undabarrena, con lo que el técnico vasco recuperó el centro del campo de Málaga con Suso, Montañés y Naranjo en las medias puntas y el balcánico como hombre más adelantado.
No podía traducir en llegadas claras la escuadra local su dominio territorial, con dos intentos lejanos de Malbasic sin sentido, mientras el Heliodoro se impacientó con Naranjo y Acosta, con la zurda (78’) no encontró los tres palos.
A estas alturas el dibujo era de 1-4-4-2 con Naranjo acompañando a Malbasic, y Suso y Montañés en las bandas. El empuje dio sus frutos…a balón parado, como no podía ser de otra manera. Un saque de esquina ejecutado por Naranjo lo cabeceó hacia atrás Carlos Ruiz, para superar ¡Por fin! a David Gil (1-1, 87’) y encarar un tiempo extra que se fue entre las piernas de Galván cuando en una última llegada Manu Vallejo desbordó con una pared en el vértice del área y superar por bajo al guardameta (1-2, 90+2’), en un nuevo despiste tinerfeño, que sucumbió al oficio del Cádiz, que jugó con la ansiedad y los nervios de una parroquia que empieza a impacientarse apenas un mes después de haber comenzado la temporada.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Ángel Galván; Cámara, Jorge, Carlos Ruiz, Héctor; Alberto (Milla, 64’), Undabarrena (Bryan Acosta, 76’); Suso, Montañés, Naranjo; Nano (Malbasic, 66’).
Entrenador: Joseba Etxeberria.
Cádiz CF: David Gil; Correa, Servando (Mauro, 60’), Kecojevic, Brian; Álex, Edu Ramos; Salvador (Manu Vallejo, 46’), Romera, Perea; Lekic (Salvi, 46’).
Entrenador: Álvaro Cervera.
Goles: 0-1 (4’) Romera cabecea entre los centrales un centro desde la derecha. 1-1 (87’) Carlos Ruiz remata de cabeza un saque de esquina. 1-2 (90+2’) Manu Vallejo resuelve entre las piernas de Galván
Árbitro: Óliver de la Fuente Ramos (comité castellano-leonés). Asistido en las bandas por Daniel Pescador Hernández y Samuel García Aguilera. Amonestó a los locales Carlos Ruiz (28’), Jorge (76’) y Bryan Acosta (90+2’); y a los visitantes Kecojevic (38’), Salvador (42’), Álex (65’) y Correa (86’).
Incidencias: Partido correspondiente a la 2ª eliminatoria de la Copa del Rey, disputado en el Heliodoro Rodríguez López, ante 8.777 espectadores. El Tenerife vistió con pantalón azul y camiseta blanca. El Cádiz lo hizo totalmente de amarillo.