Por DaVLoMeD*
La última victoria que se recuerda del Tenerife al Málaga fue en el año 1988 y el balance ha sido de 14 derrotas, dos empates y una victoria totalmente favorable al Málaga CF.
El Tenerife sigue fallando en las primeras partes, y como bien dice el refranero castellano,
“las segundas partes nunca fueron buenas”.
El Tenerife salió con un carácter ofensivo pero sin oportunidades claras, perdiendo el balón continuamente. Las bandas fueron el punto débil aprovechado por el Málaga para ir doblegando al Tenerife que seguía perdido en La Rosaleda.
Primera parte para olvidar, y volvemos a lo que el Club Deportivo Tenerife nos tiene acostumbrados: La superioridad en las segundas partes.
El Tenerife mejoró con la entrada de Suso, convirtiéndose en la pesadilla de los malacitanos, estrellando un balón al palo y preocupando a la defensa del recién descendido.
Estamos ante un Tenerife que quiere pero no puede y que deja una mejor imagen en la segunda parte gracias al capitán, que debe convertirse en pieza clave para Etxeberria.
Un partido con sabor a primera y con un Málaga muy superior.
Debemos mejorar en defensa y no perder la concentración en las primeras partes. Debemos ocuparnos y preocuparnos porque ya se están encendiendo las alarmas al haber conseguido solo tres puntos de 12 posibles. Esto es una competición que se mira según la clasificación y los puntos conseguidos y hoy, sábado, nos encontramos a dos puntos del descenso.
Quizá el Tenerife debe concentrarse en la Liga y preparar a conciencia el próximo partido contra el Reus que nos supera en la tabla clasificatoria. Los aficionados confiamos en el equipo y todos tenemos que empujar para ir saliendo de esta modorra en la que está sumergido el equipo.
- David Lozano: Aficionado al CD Tenerife