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En cinco claves

Por @AleixValero

A poco menos de una semana para que empiece un nuevo campeonato y que empiece una maratón de 42 jornadas que reparta tres plazas de ascenso y cuatro caías al pozo de Segunda División B, es conveniente realizar un somero análisis de los factores clave del nuevo proyecto blanquiazul:

Joseba Etxeberria.- Aun con las dudas sobre su renovación, cuando el club manejó seriamente tres opciones antes de ofrecerle la continuidad al técnico vasco, que se había ganado a pulso su continuidad con los resultados al suceder a Martí en el puesto, sobre él gira casi todo en materia deportiva. Con sus ideas claras, juego de presión alta, intensidad, robo en campo contrario y velocidad de ejecución, la identidad de su nuevo Tenerife está clara, y ha podido acompañar su estilo con jugadores apropiados como Nano, dando salida a otros, como Juan Carlos, que no tenían cabida.

La plantilla está cerrada.- Salvo que llegue alguna sorpresa de última hora, especialmente en el capítulo de salidas que abra un hueco para una última incorporación, es justo reconocer que, de las últimas temporadas, es cuanto antes se ha tenido a la totalidad de la plantilla disponible. Siempre había que apurar hasta el 31 de agosto para alguna llegada exprés, con la Liga empezada, que cerrara el plantel. Mantener el bloque, con la mayoría de los jugadores que tenían contrato en vigor, ha facilitado las cosas a un Alonso Serrano que esta vez ha tenido que realizar solo cinco fichajes, cuando lo más habitual era superar la decena.

Los cambios.- La salida de Juan Villar precipitó los acontecimientos en el Tenerife, que no quiso la salida del onubense, pero a la que sacó provecho para, con dos operaciones magistrales, reclutar a José Naranjo y Nano, y paliar la ausencia de un futbolista clave para Etxeberria. Joao Rodríguez, que generó muchas dudas a su llegada, peleará por el puesto liberado por Villar con el eterno capitán Suso. Todo ello además manteniendo a Malbasic, que era la llave principal del mercado blanquiazul. Era imposible retener a Samuele Longo, por lo que el serbio se antoja fundamental, y se espera mucho de él, en su segunda temporada en España. Tendrá que pelear con Nano, que regresa con ganas de enterrar sus dos irregulares últimas campañas y con una motivación especial; además su perfil es de los que gusta a su entrenador. Víctor Casadesús y Juan Carlos son salidas previsibles, hasta positivas para dar un margen salarial que ahogó al Tenerife en las primeras semanas de verano. Chilunda es la incógnita, la apuesta como en su día lo fueron Antony Lozano o Amath, por ejemplo. Mientras que de José Naranjo se espera que se reivindique en su vuelta a Segunda, e Iker Undabarrena es otra apuesta de futuro, sustituyendo a Vitolo.

Los rivales.- Suena a tópico periodístico, mantra que casi se repite año tras año, pero esta tiene pinta de ser la Segunda División más complicada que se vaya a disputar, con numerosos candidatos al ascenso, ya sea por la vía rápida o por el play off. Los recién descendidos, Las Palmas, Deportivo de La Coruña y Málaga, cuentan con la grosera ventaja competitiva de las ayudas por el descenso y, por economía, deben estar un paso por delante de otros muchos favoritos. Los de siempre: Granada, Zaragoza, Sporting, Oviedo, Osasuna, los siempre peleones Cádiz, Numancia… y el propio Tenerife. Son prácticamente la mitad de los equipos los que salen con la idea de abandonar la Segunda División, y será clave mejorar la imagen y resultados a domicilio, que lastraron al Tenerife de Martí del año pasado desde el inicio de la competición. Un candidato debe serlo en su casa y fuera, y esa es una asignatura pendiente.

La afición.- Aunque parece que el número de abonados actúale del CD Tenerife invita a una mejoría respecto al de la temporada pasada teniendo en cuenta las altas nuevas a estas alturas, lo cierto es que el representativo se moverá en la zona media de masa social respecto al de sus otros rivales. Con un aforo superior a los 22.000 espectadores, no tiene pinta de que se llegue a la mitad de abonados en el Heliodoro respecto a su capacidad, y los primeros resultados podrían marcar una tendencia al alza o generar desilusión entre una masa que se mueve siempre en el promedio de ocho a diez mil espectadores en las gradas. Zaragoza y Sporting ya han rebasado todo el aforo del Heliodoro en cuanto a abonados, Deportivo y Las Palmas se acercan a los veinte mil, y en los 15.000 se moverán Málaga, Cádiz, Osasuna y Córdoba.