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La saga Capdevila: presente y futuro del motor en Canarias

Pilar Pérez (Santa Cruz de Tenerife) | Fernando Capdevila tiene sucesor en el mundo del motor. El piloto más laureado de Canarias con una trayectoria donde los títulos son su seña de identidad tiene junto a él a su hijo Raúl Capdevila que con son 17 años parece tener un futuro prometedor en este deporte. Hemos podido hablar con ellos de la pasión que les une con un toque personal y cercano de padre a hijo. La saga Capdevila es el presente y el futuro del motor en Canarias. No me cabe duda.

Deporpress: La saga Capdevila y el motor, uña y carne ¿Qué está significando esta aventura entre padre e hijo?

Fernando Capdevila: «No estaba previsto en el guión. Yo no hice nada especial para que Raúl se dedicara a la competición, tenía sus deportes como el Karate o surf pero le llamó la atención recientemente este mundo. Al vernos tantos años a nosotros en las carreras se decidió. Hay que tomarlo como un cambio generacional. Yo ya estoy más para dirigir que para correr y en base a lo hemos hecho durante los últimos 20 años, sacando chicos jóvenes en la Escuela de Pilotos con la promoción que hacemos con DISA y la nuestra propia, que menos que apoyar a mi hijo. Espero que no me de muchos disgustos».

Raul Capdevila: «Desde pequeño, incluso antes de nacer escucho los motores desde la época de los Mitsubishi y después cuando llegó el Focus o el Porsche. Llevo toda mi vida escuchando motor, oliendo a gasolina, yendo a los Rallys a las asistencias. Es un mundo que para mi desde pequeño por lo que me toca he vivido dentro de él y me ha acogido. He tenido mis deportes la verdad con mi progresión en otras competiciones pero si ha sido mi ilusión de siempre subirme en un coche de carreras. Primero a la derecha cuando conducía mi padre en los circuitos en las exhibiciones y después subirme al volante en un coche de carreras. Por una serie de sucesos y buenas notas y buen comportamiento y todas esas cosas de niño de 16-17 años surgió el año pasado y con este año es la progresión que hemos estado llevando».

DP: Fernando ¿Cómo define a su hijo Raúl Capdevila?

FC: «Trataré de ser lo más objetivo posible. Es un buen chico, que es bastante correcto y educado. Podría ser mejor pero no tengo quejas. No es que estudie demasiado pero saca buenas notas con lo que no me puedo quejar. Creo que tenemos muy buena relación. Estoy muy contento de como va, pinta bien en un futuro complicado como es el de hoy en día. Estoy orgulloso de él».

DP: Y Raúl ¿Cómo define a su padre?

RC: «Yo desde pequeño estuve con él. Por circunstancias adversas él ha intentado estar siempre ahí cuando lo he necesitado. No me puedo quejar. Desde que tenía un problema siempre ha intentado apoyarme y no en las competiciones de motor que ahora se ven sino en otras competiciones que tenía en el pasado. Al igual que ahora lo hace con el motor, lo ha hecho con mis estudios y con mis otras competiciones. Esto un niño lo valora que su padre esté ahí acogiéndolo y por esa parte no me puedo quejar».

DP: ¿En qué se parece el hijo al padre en esta aventura deportiva?

FC: «Somos bastante distintos, lo que no quiere decir que no lleguemos al mismo sitio. Yo siempre he sido muy ordenado, meticuloso y preparo todo muy bien. No tenía ningún don de pilotaje sino a base de trabajo y sacrificio es como he llegado a donde he llegado. Juraría que él es todo lo contrario. Es bastante desastre, seguramente por la edad porque yo empecé a correr con 27 años, 10 años más de los que él tiene ahora. Ya estoy yo para organizarle todo lo que sea necesario y sí que creo que él tiene un don especial que yo no he tenido».

DP: Raúl ¿Cómo valora la trayectoria de su padre en el mundo del motor?

RC: «Todas las anécdotas que me han contado tanto él como periodistas y amigos me han hablado de una trayectoria para encuadernar. Ha sido increíble y ha vivido una evolución de este deporte en una época donde los coches eran coches de verdad y ahora se miran otras cosas y no solo la potencia y los caballos. Esa evolución me hubiera gustado haberla vivido y tengo el placer de escucharla de primera mano como fueron esos rallyes, los Dakar en África y en Sudamérica. Para mi es un honor tener a un icono de este deporte en Canarias durmiendo encima de mi. Hace un par de años seguía corriendo. Si lo llaman dentro de 2 meses y le ponen un coche, un hotel y unos mecánicos y le dicen ponte a correr seguro que corre porque es lo que tiene este deporte que si llaman a la puerta tú vas abrirla».

DP: Fernando ¿Esa pasión nunca se pierde?

FC: «No, nunca se pierde. Yo corrí hasta el 98. Luego quise devolverle al automovilismo lo que me dio en base a montar un equipo y sacar chicos jóvenes. Cierto que en el año 2012 con la crisis no había pilotos capaces de montar un programa serio con el Focus WRC campeón del mundo que traje y tuve que correr yo los años 2012, 2013 y 2014. Quedé dos veces campeón de Canarias, cosa que no había hecho en mi época juvenil porque mi objetivo era salir de Canarias. Mis dos títulos los conseguí con 58 y 59 años. Lo he vuelto a dejar aunque cada año hago alguna carrera por mover el coche y yo sin ningún otro objetivo».

DP: Raúl ¿Qué consejos le da su padre en sus inicios?

RC: «Como padre ese icono no sirve mucho. Da consejos de que tengo que estudiar y sacar buenas notas. Es estricto y no aconseja. A la hora de subirte en un coche me aconseja como mover un coche muy bruscamente como lo hacían los de antes y como lo tienes que llevar fino, tiralíneas y sin mover mucho el volante como son los de ahora. Él conoce y ha tenido la comparación de conducir un coche brusco sin dirección asistida y sin los plus que tienen hoy en día los coches como cuando corrió con un Grupo B y también ha corrido con todo lo contrario, coches que son casi teledirigidos como el Focus WRC «.

DP: Raúl, tras una carrera ¿Suele ser crítico?

RC: «Durante la carrera no. Mete presión justa creo para que los dos consigamos lo que queremos. Yo quiero ganar interiormente, se que no puedo. Él quiere ganar, al igual que yo. Los dos somos competitivos. Él sabe que si me mete mucha presión no voy a poder lograrlo porque no llevo la experiencia que necesito. Al final de la carrera, depende de como haya salido suele ser crítico pero constructivo. Con una conversación vamos viendo la evolución porque el año pasado y éste es el objetivo carrera tras carrera, manga tras manga».

FC: «Tengo que modular la presión y al revés trato de quitársela porque él más exigente consigo mismo que lo podría ser yo. Ni te lo imaginas. No sabes como se pone cuando comete un error. En eso tampoco nos parecemos. Yo tengo que ir a suavizarlo porque es muy exigente».

DP: Fernando ¿Cómo ve a Raúl como piloto al día de hoy?

FC: «Teniendo en cuenta que tiene 17 años recién cumplidos, que no tiene carnet y que en Canarias no hay donde practicar este deporte sin carnet. Además lleva 120 kilómetros de carrera en toda su vida y se está peleando con el Campeón de España y Campeón de Canarias, por ejemplo el otro día en la carrera. Sobretodo lo que yo veo en la pista en la forma de conducir y de trazar que no se lo he enseñado yo. Solo le he dado unos cursos básicos, él ha echado muchas horas de simulador que es lo único que puede hacer. Como piloto lo veo con mucho futuro aunque ninguno de los dos pensamos que vaya a dedicarse a esto».

DP: Fernando ¿Raúl será el futuro del motor en Canarias?

FC: «No se va a dedicar profesionalmente. En automovilismo, en Canarias y en rallys no se puede ganar la vida. Quiere irse a estudiar el año que viene su profesión fuera y estará 10 años. Que sea el máximo exponente del automovilismo canario corriendo en la península porque al mismo tiempo que está estudiando en la Universidad yo le pueda organizar algunas carreras, ya lo veremos. El tiempo lo dirá pero no vamos a dejar otros objetivos más importantes para esto que no es en absoluto, es un hobby».

DP: Raúl ¿Cómo compagina los estudios con esta actividad deportiva?

RC: «Estudiar, estudio poco. Tengo competiciones de mi otro deporte que es el karate que lo practico hace años, además de los rallys. Quita bastante tiempo y trato de compaginarlo lo mejor que puedo. esquematizándolo y contando los minutos desde lunes a domingo, contando horas y segundos que puedo estudiar porque luego tengo que ir a entrenar o tengo rallyes aquí o fuera de la isla. Hasta ahora lo he llevado medianamente bien, este año ha salido bien en cuanto a las notas. Se puede ir defendiendo poco a poco, a ver si en la Universidad se puede hacer lo mismo y puedo correr esas carreras esporádicas que mi padre quiere».

DP: Raúl ¿A qué se quiere dedicar profesionalmente?

RC: «Mi objetivo que es alto es estudiar medicina dentro del ejército. Sería irnos a Alcalá de Henares donde se hace ese doble grado y allí me gustaría terminar en menos de un año. Esto será cuestión de notas y de estudio».

DP: Raúl, karate y motor, son diferentes….

RC: «Eso es lo que piensa la gente pero yo trato de desmentir esto. El Karate en una competición dura dos minutos y una técnica puntuable son milésimas de segundos, lo mismo que puede durar que se te escape el coche y tengas un accidente. Toda esa progresión en el karate para conseguir ese punto que necesitas un segundo es velocidad de reacción, velocidad de sensaciones y velocidad de manos y de pies. Eso trasladado dentro de un coche es muy útil. Me lo ha dado los 10 años de karate. Tengo negro primer dan».

DP: El Slalom de Arico es otra experiencia para seguir formándose…

RC: «Sí por supuesto que sí. Todas las carreras serán experiencias para seguir formándome. Ya hemos visto hasta donde podemos llegar si corremos todo lo que queremos correr. Los competidores que hay en la isla y en los Slalom son muy grandes, hasta campeones de Canarias de tierra».

DP: Raúl en el mundo del motor ¿A dónde quiere llegar?

RC: «Es un hobby y no trato de llegar a nada. Soy muy competitivo, por si mi fuese me gustaría ganar todas las carreras pero hay que ser realistas. Hay que ir poco a poco porque llevo 10 años para ganar competiciones de karate, este deporte no va a ser menos. Tratar de ir progresando poco a poco y quien sabe si en un futuro en la Península o aquí podamos llegar al alto del podium. Eso seguro que será con mucha práctica y muchos kilómetros que hoy en día es lo que me hace falta».

DP: Raúl, a finales del 2019 viajará fuera para estudiar ¿Será un año exigente para compaginar estudios y motor?

RC: «No será un año tan exigente ya que la prioridad es clara que son las notas y sacar un 12’5 ó 13 de nota media para poder entrar en la Universidad. Eso será al principio de temporada y las carreras que se escojan trataremos de tocar lo menos posible el período de exámenes. Trataremos de programarlo bien para que nuestros dos objetivos no se pisen uno al otro ya que hay uno prioritario».

DP: Fernando ¿Qué ha supuesto la creación de la escuela de Pilotos DISA?

FC: «Es un proyecto muy ilusionante. Es la posibilidad de darle a los chicos del motor en Canarias lo que yo no tuve. Yo tuve que abrir camino a base de tortas yo solo ya que no había ayudas aunque tuve la habilidad de conseguir los patrocinadores aunque era muy complicado. Aquí en las islas hay chicos que consideran que pueden ser grandes pilotos pero no se lo plantean porque no tienen los medios económicos y la situación social. Este deporte es muy caro, intentar empezar ya es caro. Lo que hemos conseguido es un programa que ideé y presenté a DISA y les gustó. Ellos reciben un retorno importante económico al patrocinio y al final se benefician los chicos que pueden participar en un concurso, demostrar que son los mejores durante un año y a partir de ahí el ganador, cada año uno, corre la temporada totalmente gratis en uno de los mejores equipos de España. Imagínate lo que es para un ‘viejo’ enamorado del motor ofrecer a los chicos lo que yo no pude. Agradecer a DISA que lo hayan entendido perfectamente y que lo están aprovechando muchísimo. Es un programa único en el mundo ahora mismo».

DP: ¿Cómo ha repercutido positivamente en la profesionalización del mundo del motor a nivel de los pilotos, de los mecánicos, gente relacionado con este mundo del motor?

FC: «Ninguno somos profesionales. En Canarias no existen profesionales del mundo del motor al margen de pilotos y copilotos. Mecánicos existen muchos en la calle pero en este sector de la competición tampoco. Lo que intentamos es ser lo más profesionales posibles. Tengo un equipo amateur que ya quisieran muchos equipos profesionales tenerlo. Nuestro coeficiente de terminación de carrera es del 96 por ciento. Hemos sido campeones de Canarias todos los años. Los pilotos que cogemos llegan lejos, llámese Enrique Cruz, Alfonso Viera, Emma Falcón. Todos los chicos están ahora mismo en un nivel alto y les servimos de trampolín. Los lanzamos, les enseñamos y que sigan ellos porque sino no podríamos tener tanta gente. Cada año sacamos uno nuevo. Hemos creado no solo la escuela de pilotos donde sale un piloto novel cada año donde le enseñamos y le ponemos el programa. El Junior Team donde chicos que no se han presentado por la escuela de pilotos pero que yo le veo posibilidades les pongo un coche y un patrocinador, ahora está Raúl, en otros años han estado otros. También tenemos una beca de formación para un mecánico. Cada año incluimos en el equipo un mecánico que concursa en la escuela de pilotos de DISA COPI Sport en el apartado de mecánicos. Le enseñamos, vive un año con nosotros, disfruta de este equipazo que tenemos y aprende mucho. Algunos se quedan en el equipo y otros no. Un programa fantástico».

DP: Fernando ¿Se puede decir que su hijo Raúl será la continuación de Fernando Capdevila o queda mucho para ello?

FC: «Fernando Capdevila ha sido una cosa en una época que ahora mismo ha cambiado tanto que no podría ser lo mismo. Hubo una saga como la Quinta del Buitre en el fútbol en la que Ponce, Monzón, Lamberti y yo creamos una época que va a ser irrepetible. En un piloto hay tres partes conducir bien, tener buena imagen de cara a los patrocinadores y conseguir el dinero para correr. Raúl si aprende, que creo que lo está haciendo, además conduce mejor que yo y con la edad que tiene habla mejor que yo. Si es capaz de conseguir la parte del marketing, lograr los patrocinadores podría ser la continuación perfecta aunque mejorada de Fernando».

DP: Fernando, un deseo…

FC: «Que siga dentro de 20 años estando igual de orgulloso de él»

DP: Raúl, un sueño…

RC: «Llegar a ser el máximo exponente de mis dos ambiciones, en cirugía, en médico militar que es un objetivo muy complicado. Al mismo tiempo conseguir estar en una carrera de un mundial con un coche ganador».


¡Maravilloso!. Ha sido una experiencia inolvidable conocer a Fernando y Raúl Capdevila. Con las ideas muy claras tanto padre como hijo. Una saga que ha dado y dará mucho que hablar en el mundo del motor. La experiencia y el orgullo de un padre hacia su hijo. Raúl con ganas de formarse y aprender, además de su competitividad que lo caracteriza, junto a su mano derecha, un icono de este deporte como él mismo dice. Lo tienen todo para ser presente y futuro del motor en Canarias. Muchas felicidades y muchas gracias por este rato tan especial. Una vez más el periodismo te muestra a personas maravillosas.