Redacción Deporpress| El actual técnico del CD Tenerife, Joseba Etxeberria, sigue la estela de los entrenadores anteriores blanquiazules. La trayectoria, las estadísticas y el modo por el cual llegó al club, se asemeja mucho al de sus antecesores. Hablamos de José Luis Martí y Raúl Agné.
Etxeberria aterrizó en el banquillo blanquiazul sustituyendo a Martí, cuando el equipo se encontraba a un punto del descenso y con la moral hundida. Consiguió revertir la dinámica y por momentos, devolvió la ilusión por alcanzar el play off. Su balance fue de ocho victorias, cinco empates y cinco derrotas, dejando al club en la undécima posición. Pese a ganar tan solo un encuentro de las ocho jornadas finales, se ganó su renovación para continuar.
El técnico anterior al vasco, fue Martí. El balear llegó también una vez comenzada la liga en noviembre de 2015 reemplazando a Agné, tras un mal inicio de la escuadra insular. Cambió la dinámica y el juego de los insulares y en su primer año estuvo a punto de entrar en el play off de ascenso. Lo logró al año siguiente tras otro inicio irregular y estuvo a punto de ascender con los blanquiazules a Primera División. Esta campaña se agotó su crédito tras 25 jornadas en las que el CD Tenerife estaba un punto por encima de los puestos de descenso y prácticamente sin opciones de disputar las eliminatorias de ascenso.
Antes de la llegada del balear, se encontraba Raúl Agné en el cuadro insular. Firmó por la escuadra canaria en febrero de la temporada 2014/2015. Tras lograr un balance de cinco triunfos, nueve empates y cinco derrotas, obtuvo la permanencia en la categoría y fue renovado un año más. No obstante, tras otro mal comienzo liguero, con tan solo diez puntos en las diez primeras jornadas, fue relegado de su cargo tras nueve meses como preparador blanquiazul.
Hace ya seis temporadas que ningún entrenador del CD Tenerife llega al club en verano para comenzar una campaña. Los tres más recientes lo han hecho durante el curso. El último en hacerlo fue Álvaro Cervera en verano de 2012. Lo hizo con el objetivo de ascender a Segunda División, cuando el equipo se hallaba en Segunda B. Al año siguiente mantuvo a la escuadra canaria en la división de plata y se extendió su contrato hasta 2018. Pero una temporada después, otro mal inicio le costaría el cargo en 2014, tras 23 jornadas en las que el equipo ocupaba el puesto 18 en la tabla.
Etxeberria tratará este año de cambiar la historia que se viene dando en los últimos comienzos ligueros. Un buen arranque en la competición doméstica podría permitir que se gane la confianza de directivos y afición para luchar por subir a Primera División. De momento se ha ganado su continuidad.